CARTA ABIERTA AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA LENÍN MORENO GARCÉS
 
Guayaquil, 13 de septiembre del 2018
 
Señor Presidente de la República.-
 
En su despacho
 
No es nuevo para usted ni tampoco se puede hacer una parafernalia de lo que sucede dentro de Fuerzas Armadas.
 
Sin embargo, que la Policía Nacional haya hallado hoy un camión con 1,3 toneladas de clorhidrato de cocaína dentro de la Base Aérea de Manta, sobre pasa todo límite de entendimiento y razón.
 
Hace meses un tripulante de la Armada del Ecuador, miembro de su seguridad fue detenido por tráfico de estupefacientes. Lo propio ocurrió en la Y de Sucumbíos en donde un camión de electrodomésticos fue capturado con clorhidrato de cocaína y marihuana en su interior, en donde un oficial y voluntario fueron detenidos.
 
La señora viuda de Gabela, Patricia Ochoa, ha manifestado que dentro del proceso que sigue en contra del Estado con el fin de esclarecer la muerte de su esposo, el general Jorge Gabela, en manos de delincuencia organizada, los miembros de la Institución, le han ocultado información y ha sido también evidente que ningún miembro en servicio activo de la Fuerza Aérea la ha acompañado en su vaivén por las fiscalías y juzgados.
 
Análogamente, me permito en recordarle mi caso que, al ser público, usted debe estar al tanto que tuve que salir de la institución Armada del Ecuador para ejercer mi derecho a la defensa, pues «adentro», no tuve ni seguridad jurídica, peor un debido proceso. No me quejo de la persecución, me quejo de cómo los oficiales que me sancionaron y persiguieron si han tenido patrocinio legal por parte de la Armada. ¿Le parece eso correcto? Ellos se burlan a diario en las fiscalías, dan órdenes a los abogados militares y han caído en un circulo vicioso y ocioso en que el más vivo sigue siendo el rey.
 
Cuando hace pocos meses estalló la violencia en la frontera norte con las disidencias de las FARC, lideradas por alias “Guacho”, en donde fallecieron 04 infantes de marina, 03 periodistas de Diario “El Comercio” y 02 civiles de la ciudad de Santo Domingo de los Tsáchilas, sumado a varias detonaciones, entre ellas, un coche bomba que destruyó en su totalidad el Cuartel de Policía de San Lorenzo y otro artefacto que causó severos daños en el Retén Naval de Borbón, es inaudito creer que esos mismos jefes militares sigan al mando de las gloriosas Fuerzas Armadas, más aún, cuando usted haciendo eco del clamor nacional cesó en funciones a los ministros de Defensa, Interior y Relaciones Exteriores. En una entrevista a Telediario el general de la FAE César Merizalde manifestó, que él era el único responsable de la conducción de las tropas en la frontera norte, sin embargo es de conocimiento público que sería promovido a General del Aire, privilegio de pocos.
 
Con esperanza y mucho optimismo los ecuatorianos recibimos la noticia que usted designaba al general Oswaldo Jarrín como flamante Ministro de Defensa. No obstante, al ser conocedor del sistema, pues no era la primera ocasión que pasaba por la cartera de Defensa, se lo ha visto públicamente con un edecán que fue jefe de su seguridad cuando fue Vicepresidente y hombre de confianza del Comandante General de Marina, contralmirante Renán Ruiz Cornejo, lo que desdice de la imagen que proyecta un general que a lo largo de su carrera ha sido crítico de los abusos de poder y de los conflictos de intereses. Esta cartera debe ser en fondo y forma, impecable, en donde el ministro se rodee de líderes y en los eventos públicos proyecte a los miembros de Fuerzas Armadas que lo que se dice va de la mano con lo que se hace.
 
Señor Presidente Moreno, he señalado a través de denuncias a los respectivos órganos de control y cadena de mando en Fuerzas Armadas del inmoral empleo, tanto de vehículos, como de vivienda fiscal y personal por parte del Mando Naval, por lo que se esperaba alguna reacción en materia disciplinaria de los superiores de los almirantes Ruiz y Alvear. Este último, ha sido señalado por los mismos miembros de la Institución como abusivo y déspota, pues es consabido que a dedo da condecoraciones y encomios a los que conforman su círculo de amigos. Ruiz, no dista mucho del actuar de su segundo al mando, pues ha enviado como delegado de la Armada a Miami – USA, a una entidad de la Armada de Estados Unidos, nada más ni nada menos que a su cuñado, cargo que es para un capitán de navío en el nivel de agregado adjunto.
 
Por doquier, se reciben denuncias de la falta de tacto del Mando Militar con la tropa, y no solo en el trato a discapacitados, sino en la provisión de equipo militar; pues en la mayoría de casos se ve a nuestros soldados con equipo en desuso y maltrecho, a lo que los jefes militares responden que todo está en proceso de adquisición. Cuestiones que usted debe ser informado de manera oportuna.
 
Además el caso del capitán Diego Peñaherrera, ex jefe de seguridad de la esposa del ex Presidente Correa y sus hijos, en donde la ruindad y complicidad de los mandos una vez más se puso de manifiesto. Fue perseguido hasta el punto de dejarlo fuera de la Fuerza Aérea después de haber tenido un impecable desempeño profesional a lo largo de su carrera. Ahora ha sido sobreseído por la justicia de manera definitiva y él está en la lucha por retornar a su país y recuperar sus derechos. ¿Qué podrán decir los jefes de él después de haberlo abandonado? NADA!
 
Cuántos soldados y policías estamos clamando justicia como el capitán Peñaherrera. ¿Sabe usted cuántos Presidente? Y sabe usted que es lo más trágico y dantesco de todo esto, que aún sabiendo que están equivocados, ningún jefe militar, voluntariamente o de oficio, acoge el clamor de los uniformados que fuimos censurados, perseguidos y vilipendiados por el infausto Rafael y la maquinaria Estado Ecuatoriano.
 
Hace poco denuncié un sobre precio en la adquisición de las lanchas ribereñas para la frontera norte, en donde al Estado se le evitó un desembolso innecesario de casi un millón de dólares, no obstante, el silencio sepulcral y la falta de transparencia de los mandos militares de lo que ocurre en compras públicas es un secreto a voces.
 
Yo me pregunto señor Presidente, el país se pregunta, ¿Qué más debemos esperar que ocurra dentro de las Fuerzas Armadas para que las declaremos en emergencia moral, material y de vocación?.
 
¿Esperamos convertirnos en revolucionarias o bolivarianas? Respuestas que solo su firme decisión puede responder; mientras tanto seguimos inertes y anonadados frente a la inacción e indolencia de las autoridades que tienen en sus manos cesar a los mandos corruptos definitivamente.
 
Señor Presidente:
 
¿Recuerda usted nuestra pobre reacción ante la presencia de la flota pesquera china?
 
¿Está al tanto de lo que ocurre en Fundemar, Astinave y Transnave?
 
¿Sus asesores le han informado cómo se han llevado las finanzas en empresas EP como Tame, Flopec, ANDEC, etc?
 
¿Sabía que la mayoría de contratos con las petroleras chinas se hizo en períodos en que miembros de la Armada Nacional estaban al frente de Petroecuador?
 
¿Tiene usted claro de cómo se dieron los estudios de factibilidad y ambientales en el caso del puente que une Guayaquil con la isla Santay?
 
¿Le han informado cómo va el proceso de la adquisición de la Draga por parte de la Prefectura y el Servicio de Dragas de la Armada Nacional?
 
¿Sabía que ya no operan los carísimos UAV (aviones no tripulados) que se adquirieron en la década de su predecesor?
 
Usted que está al tanto del vergonzoso desfilar de militares en servicio activo por las fiscalías y tribunales por el caso 30-S, ¿qué opina usted de esto señor Presidente?. No hay un solo Comandante General que haya pedido disculpas a la nación por aquel aciago día en que el delincuente prófugo Rafael Correa Delgado nos engañó con un magnicidio, y en donde no sólo hubieron muertos y heridos, sino que el sistema fallido de la democracia se puso en evidencia, destruyendo toda la estructura en base a engaños y falacias. Hasta hoy no han sido reparadas las víctimas de aquel día, que fueron miles, por no decir millones.
 
Señor Presidente, que ningún jefe militar le vaya a engañar, señalando como culpables a los subordinados, en donde existe una cadena de mando, y en un ente piramidal como Fuerzas Armadas, los responsables directos son quienes dan las órdenes y quienes permiten que las inmoralidades crezcan y los delitos ocurran, como los que he ejemplificado en esta misiva.
 
Estamos a tiempo Presidente!
 
Sáquelos y censúrelos por no haber liderado como corresponde a una noble Institución que posee historia y prestigio.
 
Por menos, ha cesado al Comandante General de la Policía, a los Directivos de la Agencia Nacional de Tránsito, a ministros y a colaboradores cercanos. ¡A usted no le tiembla la mano y lo ha demostrado!
 
Estoy convencido que si usted ha tenido la valentía de cambiarle el rumbo a este país, al menos, de la ruta al abismo en que nos dejó enrumbados el delincuente que lo antecedió, nadie más que usted lo habría podido hacer, al conocer todos los pecados capitales y veniales de la revolución; hoy, no es menos cierto que puede liderar esta cruzada por sanear Fuerzas Armadas.
 
Recuerde que en narcotráfico nada es aislado, no es uno, ni son dos los responsables, la delincuencia es organizada y obedecen a una mafia desde el más alto nivel. Sobrada información y experiencia lo tiene en los casos Gabela y Balda, en donde toda una cadena de mando estructura supo de los móviles del asesinato y secuestro respectivamente.
 
El general Jarrín sabe que lo que le digo es verdad. Y le exhorto muy respetuosamente a que sus asesores, hagan todo, menos cálculos políticos con Fuerzas Armadas, pues al corazón del soldado lo mueven intangibles y principios supremos; más no coyunturas.
 
Mientras usted Presidente no tome decisiones tajantes y firmes en conjunto con el Ministro de Defensa en materias ético y moral dentro de Fuerzas Armadas, los generales y almirantes seguirán impávidos y frescos como la lechuga en su zona de confort, degenerando un sistema que fue concebido para velar por los derechos de los ciudadanos, la integridad territorial y la soberanía nacional.
 
Lo que le digo en este mensaje, lo hago como ciudadano de a pie acogiéndome a su decisión de CIRUGÍA MAYOR A LA CORRUPCIÓN, en donde se deberían incluir también a la mediocridad, la haraganería y la pobreza espiritual como ejes de su lucha.
 
Atte.
 
Capitán de Corbeta (SP) Msc. Edwin Ortega Sevilla

2 responses to “Carta abierta al Presidente de la República Lenín Moreno Garcés”

  1. Avatar de José
    José

    excelente información y ojalá el presidente Lenin por fin demuestre que quiere extraditar la corrupción

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  2. Avatar de Manuel Alban
    Manuel Alban

    Me parece que su carta al Presidente de El Salvador, empero me gustaria añadir, que este joven presidente si bien es cierto es un nuevo lider, pero aún no hemos visto que él tenga planes para los salvadoreños que viven en los Estados Unidos con un «TPS» y que envian semanalmente U.S. Dollars a El, Salvador, Felicitaciones por su carta al Prediente Moreno que personalmente considero un inepto

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