UN ANTES Y DESPUÉS DEL BIMLOR: SU EVOLUCIÓN EN LAS ÚLTIMAS CUATRO DÉCADAS
Ha sido muy complejo en los últimos años, debido a lo vertiginoso del devenir de los acontecimientos que han marcado el paso de este hermoso cantón norteño, asimilar la evolución de San Lorenzo. No obstante, se ha tornado imperante esgrimir las entrañas de la historia con el fin de: primeramente, lograr entender la cultura reinante de la zona, y segundo la idiosincracia de un pueblo pujante, sedentario y nómada a la vez; de esta forma recién podremos asimilar aquella evolución, relacionarla a través del método comparativo (estudio del caso: San Lorenzo y el BIMLOR) como la existencia y co existencia de varios factores que imprimieron lo que hoy son cada uno de ellos.
A través de entrevistas a ex miembros de la Institución y que hoy jubilados viven en la localidad, investigaciones de campo, análisis de documentos que reposan en el archivo histórico del Instituto de Historia Marítima y estableciendo inferencias de acontecimientos importantes, se ha podido determinar la evolución del Batallón de Infantería de Marina No. 11 “San Lorenzo”, en analogía al crecimiento del cantón San Lorenzo y la dialéctica de la Armada Nacional con la concepción clara de velar por la seguridad interna y externa del este sector fronterizo del Ecuador.
INFLUENCIA POLÍTICA EN LOS 50´S
Para los años cincuenta el Ecuador vivía una época de bienestar, gracias a los resultados obtenidos por las exportaciones de banano y luego de petróleo. El Estado era respaldado por los gobiernos de turno en el proceso de desarrollo económico y social. A partir de 1948, durante la presidencia de Galo Plaza Lasso (1948-1952), Ecuador experimentó un profundo cambio económico a partir de un nuevo modelo agroexportador sustentado en la producción de banano. Fue en el gobierno de Camilo Ponce Enríquez que se inaugura la vía Ibarra San Lorenzo y paralelamente el ferrocarril.
Para esta época nuestra Armada, pujante y anhelante de mejores días, bajo el mando del capitán de corbeta Manuel Nieto Cadena, hasta el regreso del capitán de fragata César Endara Peñaherrera, quien fue nombrado comandante general, desde el 16 de marzo de 1949 hasta el 1 de septiembre de 1952. En este período de tres años y cinco meses fue muy beneficioso para la Institución; pues aunque durante este tiempo el Gobierno no adquirió ningún buque y en general el material presentaba en esta época claras manifestaciones de desgaste, el esfuerzo por incrementar los conocimientos profesionales de oficiales y tripulantes fue muy intenso; esto permitió después contar con personal idóneo para tripular los buques que en años posteriores formarían la Armada del Ecuador.
En la Armada habíamos adoptado nuestro escudo y comenzábamos a acentuar mas nuestra identidad con detalles que se materializarían con el tiempo.
En 1954 se produce un virtual y trascendental cambio en la organización y en las ideas conceptuales sobre la finalidad de la Armada, exteriorizadas con la adquisición de seis lanchas patrulleras destinadas a ejercer el control de las actividades de los buques pesqueros en aguas continentales e insulares ecuatorianas. Este fue el antecedente más lejano del actual Cuerpo de Guardacostas.
UNA ARMADA PUJANTE
El control del mar se tornó prioritario una vez suscrita la Declaración de Santiago por lo que aparte de las lanchas patrulleras se sumaron la fragata “Presidente Alfaro” y el “Presidente Velasco”, que conformaron la Escuadra junto a la fragata “Guayas”, al patrullero “Manabí” y a los buques auxiliares “Abdón Calderón”, “El Oro”, “Cotopaxi” y Aviso “Atahualpa”.
Para finales de 1958 la Armada suscribía convenios de cooperación con Estados Unidos de Norteamérica, EUA, incrementando los buques de la Escuadra, lo que para esa época significaría comenzar a vislumbrar un concepto más profundo de lo que implica el Poder Naval versus los Intereses Marítimos.
Podría considerarse los ultimas años de la década de los 40´s y los inicios de los 50´s como un hito para la Armada del Ecuador, con la polarización del orbe por medio de la Guerra Fría, los EUA concesionaría, vendía o armaba a sus aliados con el fin de fortalecer su política en occidente. Es así que en 1946 EUA devolvía la jurisdicción de la Base Naval de Salinas, dando “muestras de cohesión y respeto”, obviamente con los intereses mencionados.
LA IMPORTANCIA DEL MAR Y LA ECONOMÍA DE LA REGIÓN
La construcción del ferrocarril y su funcionamiento tiene un significado especial en la historia de San Lorenzo del Pailón.
Cabe anotar y según tal cual relatan los documentos y medio informativos de la época, la oligarquía guayaquileña siempre se opuso a la construcción de esta gran obra, ya que veía mermar sus intereses económicos cuando el ferrocarril llegue al San Lorenzo ya que más temprano que tarde se proyectaría la construcción de puerto, que por su cercanía al Canal de Panamá podía desfavorecer las actividades que goza Guayaquil.
En su autobiografía de Víctor Manuel Guzmán señala:… “En septiembre de 1945, concurrí a la Asamblea de Municipalidades, convocada a iniciativa de Junta Patriótica Pro Ferrocarril, con objeto de defender la Obra Redentora. En esa reunión, por unanimidad se aprobó el siguiente acuerdo: “La Asamblea de Municipalidades de Carchi, Imbabura, Pichincha, Esmeraldas: Considerando: «Que el señor Víctor Manuel Guzmán, Presidente de la Junta Patriótica Pro Ferrocarril Ibarra – San Lorenzo, establecida en la capital de Imbabura, ha prestado el valioso aporte de sus inteligentes iniciativas, en forma brillante e incansable, ya como distinguido legislador o periodista, ya también como ejemplar ciudadano, en defensa de esta obra creadora de prosperidad y bienestar.”
El Diario El Comercio en esa época, refiriese a ésta Asamblea, con una generosa semblanza.: «El 8 de julio de 1946 se reunió el Consorcio de Municipalidades de las provincias de Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Manabí y Esmeraldas, con el objeto de unificar esfuerzos y acción a favor de la construcción del ferrocarril a San Lorenzo. Concurrí a ese Consorcio, que se reunió en el Salón del Concejo de Quito, en mi carácter de Presidente del Concejo de Ibarra y Presidente de la Junta Pro Ferrocarril. Presidente del Consocio fue nombrado el Alcalde, Don Jacinto Jijón y Caamaño; 1er. Vicepresidentes, Don Víctor Manuel Guzmán y 2do. el doctor Julio Plaza Ledesma.
El 17 de julio de 1929 arribaba la locomotora a Ibarra, fruto de la invaluable labor del Viejo Luchador en pro de la productividad y anhelando derrotar a las divisiones regionales que matizaban aquellas épocas.
El 9 de marzo de 1957, en el Km. 309 de la estación San Lorenzo, se colocó el último clavo de la enrieladura dando por concluidos los trabajos de esta gran obra.
La inauguración
El 17 de julio de 1957, se inauguró oficialmente la vía Quito-Ibarra-San Lorenzo, con lo cual los ibarreños vieron culminados un viejo anhelo de comunicarse con el mar, sueño que efectivamente se materializó y solemnizó en un aniversario más de la batalla de Ibarra.
Nombres ilustres
Con la materialización de ese anhelo se rindió culto a la memoria del Libertador y con él a la de esforzados ciudadanos como el Doctor Víctor Manuel Peñaherrera, Monseñor Alejandro Pasquel Monge, Víctor M. Guzmán y Heliodoro Ayala, nombres que se hallan perennizados en una placa que se encuentra en el frontis de la querida y vieja estación de ferrocarril.
En el olvido
Lamentablemente la estación ahora duerme el sueño del olvido e indiferencia debido a que ya cumplió su histórica misión de ser el centro de progreso y desarrollo de la ciudad de Ibarra. Hoy sólo es la testigo de lo que fue Ibarra y todavía no existen indicios de recuperarla.
El Mira es caudaloso. Los habitantes relatan que fueron sus aguas las que destruyeron las vías del tren, lo que marcó el inicio del fin de la era ferroviaria de la zona, en la misma época en que se terminaba de construir la carretera Panamericana.
La Armada Nacional y San Lorenzo
Todo este escenario envolvió a la Armada, tanto que la Escuela de Grumetes comenzó a funcionar en Salinas a partir de 1952, mientras que al norte, en la provincia de Esmeraldas otra base se materializaba con el apoyo del Mando Naval, que en prospectiva completaría la seguridad que tanto necesitaba la novel ciudadanía a la llegada del tren el 17 de julio de 1957, desde Ibarra. A pesar de lo importante de este acontecimiento, la comunidad de San Lorenzo era casi despoblada, perteneciente en orden territorial al Cantón Eloy Alfaro y sin ninguna infraestructura para los servicios básicos, el pueblo era apenas un pequeño caserío.
En consecuencia y debido a la importancia estratégica del puerto de San Lorenzo en aquella época, la Armada del Ecuador, ve la necesidad de construir una Estación Naval en San Lorenzo, con una extensión de 100 hectáreas de la zona de playas y bahías, comprendida entre los linderos: al norte bahía El Pailón y el canal de San Lorenzo , por el sur terrenos de propiedad de la Junta Autónoma de Ferrocarriles Quito-San Lorenzo, por el costado oriental con terrenos destinados a la Zona Portuaria, y por el costado occidental, con el estero Ostiones; según lo dispuesto el 3 de noviembre de 1954 y o oficializado en el Ministerio de Defensa Nacional, en Quito, el 10 de enero de 1958.
CONSTRUCCIÓN DE LA BASE
La construcción de la base comienza en 1959. De los documentos históricos se ha definido que la decisión de construirle fue con fines logísticos. En materia de infraestructura logística y proveer clases de abastecimientos a las unidades a flote, se transportaron desde Seymour algunos tanques para almacenar combustible. El alférez de fragata Fernández Córdova fue el oficial a cargo empleando materiales del sector que fueron procesados por la compañía italiana “SIATE” y de materiales traídos desde Guayaquil y Galápagos en los BAE “Tarqui” y “Jambelí”.
VILLA RELIQUIA

Año 1961: Base Naval de San Lorenzo
JEFE DE LA BASE: TNFG-UN Guillermo Fernández de Córdova
“El Jefe de la Base Naval de San Lorenzo recibió 2,000 (DOS MIL) sucres para el inicio de la construcción de la Base Naval en el periodo comprendido entre 1.de julio al 30 septiembre de 1961. De las entrevistas a ciudadanos oriundos y foráneos que habitaban el San Lorenzo de finales de los 50´s e inicios de los 60´s, y del estudio de los radiogramas entre el primer comandante de la época y el Mando Naval, se establece que inicialmente se construyeron 06 villas prefabricadas, destinadas para habitaciones de los oficiales y tripulantes, talleres de mecánica, enfermería, y una destinada a una escuela para los hijos del personal.
En el mes de junio del año 1961 se da por inaugurada la Estación Naval de San Lorenzo con un contingente militar de 4 tripulantes. Ya en 1962 operando fue visitada por el señor capitán de navío Carlos Monteverde Granados, Jefe del Estado Mayor de la Armada, quien dio un gran impulso al desarrollo de esta importante unidad. El 13 de septiembre de 1963, mediante el Decreto Supremo No 7, se promulga y se adjudica en el registro oficial mencionado terreno a la Armada Nacional. Este reparto nace obteniendo todo el apoyo necesario de la época, de modo que en menos de tres años estaban construidas las instalaciones para alojar a dos oficiales, 16 tripulantes y 150 conscriptos. Nace con el nombre de Estación Naval de San Lorenzo, en la que funcionó un aserradero bien dotado, para el aprovechamiento de la madera que sirvió para la construcción de las casas del reparto y para la vivienda del personal, construcción de embarcaciones y muelle.
A pesar de la existencia de la línea férrea, la carretera no era adecuada para tránsito ni transporte en vehículos de cualquier índole, los viajes eran largos e inclusive peligrosos por lo que el acceso era a través del Archipiélago de Ancón de Sardinas a través de pangas desde la Tola.
ESCUELITA NAVAL
Fue en el año de 1962 y 1963 en que Hernán Garrido Obando y Wilson Vinicio López, docentes, dieron los pasos iniciales para dirigir la escuelita para los hijos del personal de tripulación, denominándose Cp. Jorge Cruz Polanco, teniendo tan buena acogida y que, por pedido de la población debía abrirse a las familias sanlorenceñas que anhelaban una educación de calidad y segura. Es así que comenzó a funcionar la Escuelita Armada Nacional dentro de la Unidad por más de 30 años, la misma que pasó a manos del Gobierno Central funcionando actualmente en las calles Roberto Luis Cervantes y 22 de Marzo de la localidad.
DESLOR
En el año 1977, luego de realizar una serie de construcciones en la naciente Estación Naval de San Lorenzo, por necesidades del servicio, se incrementa el personal por lo que pasa a constituirse en el Destacamento Naval de San Lorenzo (DESLOR); en 1978 con la construcción de una pista de aterrizaje en el sector de San Lorenzo, se mantuvo un constante fortalecimiento del Destacamento.
La conscripción agraria podría conceptualizarse como el hito que marcó el inicio de lo que posteriormente sería el actual Batallón de IM San Lorenzo. Formaron parte de ella jóvenes del sector, quienes recibieron entrenamiento y capacitación que les permitió incorporarse a la Armada como marineros infantes de marina.
CICLOR y BIMLOR
En la década de los noventa, el Mando Naval, en base de las necesidades decidió incrementar el personal en San Lorenzo, conformando la Compañía “Charlie” de Infantería de Marina San Lorenzo (CICLOR) y posteriormente pasó a llamarse Batallón de Infantería de Marina San Lorenzo.
Un antes y un después marcó la construcción del muelle para las unidades ribereñas y el destacamento de Mataje para las patrullas terrestres, que comenzó a vislumbrarse a partir de la visión del VALM. Fernando Donoso Morán, VALM. Manuel Zapater Ramos y la gestión del CPVN-EMC Lenín Sánchez Miño, CPFG-EM Pablo Caicedo Salvador, CPNV-EM Darío Ortega Perez, en especial por su gestión para el ingreso de candidatos a grumetes de valerosos miembros de la comunidad Chachi.
BIBLIOGRAFÍA
Historia Resumida de la Armada del Ecuador, Varga Molina José, 2014.
Entrevistas personales: Cmdte. José Calispa, Sra. Irene Crespo, Ivan Rojas, Carlos Rubio, Sr. Rafael Proaño.
Fotografías: CBOS-IM (Rt) Carlos Estupiñan, Sra. Aida Rodríguez.
Archivo Histórico: INHIMA
Extracto del Artículo publicado en la revista Nueva Sociedad 221, Mayo – Junio 2009, ISSN: 0251-3552 referente al Ecuador en la Década de los 50.
Blogspot de Víctor Manuel Guzmán, www.conamoraimbabura.com, El ferrocarril del Norte del Ecuador.
http://lahora.com.ec/index.php/noticias/show/420099/-1/LA_VIEJA_ESTACIÓN_DEL_TREN.html#.Vq0IszZTOxV
http://www.andes.info.ec/es/noticias/pueblo-quedo-silencio-cuando-fue-ferrocarril.html
SAN LORENZO DEL PAILON TIERRA DE SOL Y LLUVIA Editada por Ing. David Raul Lopez Rosero
TESTIMONIO GRÁFICO


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