Medios de Comunicación
Dentro del estado de propaganda en el cual el Ecuador se vio sumido en la última década, no es menos cierto cómo a lo largo de los últimos meses ha recrudecido el ataque sistemático ha quienes levantaron su voz demandando derechos al gobierno del ex presidente Correa; ahora cuando, para aquella época se avecinaban las elecciones, y más allá del voto cautivo de militares y su entorno (amigos y familiares) era la campaña del “divide y vencerás”.
La campaña que intenta confrontar a los militares
AM: El Ministro de Defensa Ricardo Patiño se encuentra en estos días, en maratónicas reuniones en los cuarteles militares del país, supuestamente socializando un proyecto de reformas a la ley de seguridad social militar, con el argumento de que estas reformas “buscan principalmente equilibrar el sistema (de cesantías y pensiones) que actualmente es insostenible e inequitativo y ha significado una enorme brecha entre el personal militar”. Nos sorprende que a más de 9 años de este gobierno, recién hayan caído en cuenta lo que sostiene el Ministro Patiño.
La propuesta del Gobierno, aparentemente aparece atractiva, se rebajan los aportes personales y patronales y se suben las mensualidades; frente a las propuestas los uniformados han señalado reiteradamente “no queremos buenos sueldos ahora, sino la cesantía y retiro para nuestra vejez, que nos permita vivir con dignidad”, en definitiva, esto significará pan para hoy, hambre para mañana.
Otra de las preocupaciones señaladas en las reuniones, es que a los técnicos del Instituto de Seguridad de las Fuerzas Armadas (Issfa), no se les ha tomado en cuenta para la elaboración del proyecto. Una de las observaciones hechas al Ministro se refiere a que los técnicos del Issfa deberían estudiar al detalle el proyecto y luego de presentar un informe que establezca cuáles son las repercusiones futuras, realizar la socialización.
El Director del Issfa tenía un programa de visitas para informar a los militares en servicio activo y pasivo de la verdadera situación de la seguridad social militar, pero a última hora fue suspendido, por orden superior. No sabemos si el mando militar conocía de este proyecto, si no conocía debería pedir explicaciones, aunque la espada de Damocles penda sobre sus cabezas; recordemos que la respuesta del Presidente a un reclamo de un comandante que fue cesado de sus funciones, fue: “una entidad que es jerarquizada y disciplinada, no se puede permitir que pidan aclaraciones los subalternos, ni nada de esas cosas ”.
Las explicaciones que el Ministro está haciendo en los cuarteles, deja más incógnitas y preocupaciones en los uniformados. Hasta ahora no ha convocado al Consejo Directivo del Issfa, que él preside, pese a la solicitud de todos los vocales.
Uno de los deberes y atribuciones del Consejo Directivo, señalado en el Art. 7, literal q) de la Ley de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas dice: “Proponer reformas a esta Ley y al reglamento Orgánico Funcional”; simplemente el gobierno hace caso omiso a las disposiciones de esta Ley y su Reglamento.
Estas reformas, con seguridad, pasarán como todas las leyes que envía el Ejecutivo a la Asamblea, porque la socialización simplemente es un ardid para decir, en este caso, que todos los militares están de acuerdo.
Hay la percepción de que los militares se sienten engañados y que existe una campaña que intenta dividir y confrontar a la familia militar.Hechos evidentes y atentatorios
Este poder quiere FF.AA. incondicionales
AM: El Presidente Correa, en su afán de desprestigiar a las Fuerzas Armadas, recurrentemente se vale de sofismas. En contestación a la pregunta de un “periodista” de esa cadena ideologizada llamada Telesur, dijo, entre otras cosas, que “la aspiración de los militares retirados era que un militar en servicio pasivo sea Ministro de Defensa”. Nadie, absolutamente nadie cuestiona la potestad constitucional del Jefe de Estado de nombrar a sus ministros. El problema y los cuestionamientos que se han hecho, es ¿a quiénes y por qué los nombra?
Lo más atrevido fue nombrar a un conocido enemigo de los militares, poeta irreverente, otrora defensor de la libertad de prensa y de los indígenas. Sólo vale recordar unas cuantas perlas: Los barcos fantasmas de Noruega, El Universo (21/07/2004). “Hay secretos militares que son estratégicos. Hay secretos que siguen siendo secretos por fuerza de la costumbre y porque los militares no se habitúan a la luz, prefieren los claroscuros”. ¿A quién sirven los militares? El Universo (07/07/2006). “Y los militares no tuvieron mejor idea que entrar con gases lacrimógenos, para así sumarse a la violencia contra los pobladores. ¿Por orden de quién? ¿El que ordenó el ataque conoce la Constitución? ¿Sabe que en la Constitución el Estado se compromete a respetar y hacer respetar los derechos colectivos de los pueblos, y uno de los derechos colectivos es el de la sobrevivencia sin que ella se vea afectada por la contaminación de su ambiente?”.
La perla mayor: Y la madrugada los sorprendió en el poder (p.90). Editorial Planeta. “Detrás de los coroneles que intervinieron el 21 de enero, latía el resentimiento por los acuerdos de frontera con el Perú firmados en 1998, acuerdos negociados con el disgusto (e incluso las lágrimas) de los jerarcas militares. Detrás de los coroneles de enero, estaba esa desventurada fracción militar que se autodenomina ‘Héroes del Cenepa’, y que es el sector más reacio a renunciar a un nacionalismo que está, paradójicamente, en contradicción con el pensamiento indígena”.
Del resto de los ministros ni hablar, incluido el “Corcho” Cordero de ingrata recordación. Del actual, sus antecedentes como agitador y activista profesional, antinorteamericano y antimilitar, me relevan de cualquier comentario. Sólo una perla: en el marco de la Asamblea de la OEA en Guatemala, los representantes de los países de la ALBA, decidieron retirarse de la Junta Interamericana de Defensa (JID) de la OEA. En ese entonces, el canciller Patiño manifestó que “la JID ha hecho de nuestros Ejércitos y policías apéndices de los intereses norteamericanos” y sólo ha servido “para formar gente para vigilarnos y controlarnos”.
La gran frustración del gobierno ha sido, que no ha podido cooptar a los militares ecuatorianos para su proyecto político, como sucede en Venezuela, en donde, las máximas autoridades militares han declarado que “las Fuerzas Armadas Bolivarianas, están casadas con el proyecto político de Chávez”.
El último acto oficial que hizo Chávez antes de partir a Cuba y morir, fue posesionar al Almirante Diego Molero como Ministro de Defensa. La respuesta de Molero fue un acto de incondicionalidad impropia de un militar de honor: “¡Cuente con la lealtad plena de su Fuerza Armada Nacional Bolivariana! !Rodilla en tierra frente a usted mi comandante! ¡Independencia y Patria Socialista!, ¡Viviremos y venceremos”.
Las victoriosas Fuerzas Armadas ecuatorianas, se deben a su pueblo, son y serán democráticas y no están alineadas a ningún proyecto político, ni de éste y de ningún gobierno..
El picnic
Hasta con grata impresión, vemos como se entrenan civiles por militares en servicio activo. No me sorprendió ver a dos miembros del ejército ecuatoriano con mucha solvencia adiestrar en técnicas de combate a civiles, y que en medio del tira y jala de las maniobras, propias del empleo de masas y choque, se apreciaba la figura del asambleísta Rodrigo Collahuazo de Alianza País y una de sus asesoras Carla Delgado.
AM: Luego del colapso soviético y la caída del Muro de Berlín en 1989, las organizaciones de izquierda y los grupos subversivos que intentaban tomarse el poder por las armas; en 1990 se reúnen en el seno del Foro de Sao Paulo, convocado por sus mentores, Fidel Castro e Ignacio Lula Da Silva, replantean sus estrategias para llegar al poder a través del voto, en algunos países de América Latina logran seducir a sus pueblos y los convencen de que son sus salvadores y que están para redimirlos.
Ya en el poder, con especial audacia van copando todos los poderes, anulando a la oposición política, amordazando a la prensa libre, creando organizaciones paramilitares paralelas a las Fuerzas Armadas y Policía, para reprimir al pueblo, de esa forma se perpetúan en el poder y con una gran propaganda le crean al dictador una figura paternalista-mesiánica, rodeándole de una aureola de redentor imprescindible.
Uno de los ejemplos de estas terribles organizaciones tenemos en Haití, el dictador Francois Duvalier (Papá Doc) creó un grupo de paramilitares con un nombre aparentemente inofensivo: Voluntarios de la Seguridad Nacional, pero en realidad eran los Tonton Mascoute, organización siniestra de crueles asesinos al servicio del dictador que reprimían brutalmente a los adversarios del régimen. A la muerte de Papá Doc, le sucedió su hijo Jean-Claude (Baby Doc), tan cruel y corrupto como su padre, mantuvo a los Tonton Macoute y se sirvió de esta organización criminal para perpetuarse en el poder.
En nuestro país, el entonces Presidente Correa, el 30 de septiembre de 2011 envió a la Asamblea el proyecto de Ley del “Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana”, en el que se crea el llamado Servicio de Protección Público; dirigido por el Presidente y bajo la dependencia del Ministerio del interior. Para qué otra entidad si ya existe el Servicio de Protección Presidencial para la protección y resguardo del primer mandatario y de las principales autoridades del país a cargo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, como lo establece el artículo 158 de la Constitución.
Después de casi 6 años, la Comisión de Soberanía, retomó el proyecto, el miércoles 26 de abril, sus miembros por unanimidad deciden eliminar el tercer libro (Servicio de Protección Público). Desgraciadamente la autonomía de la Comisión duró poco, el 2 de mayo, los mismos Asambleístas que votaron por la eliminación, reconsideraron dicha decisión y el proyecto volvió a la Comisión y sin que se haya consensuado con nadie; la mayoría gobiernista de la Asamblea, obediente y no deliberante, envió el informe al plenario para su aprobación, como así sucedió.
Con el título de Testimonio, el diario Expreso (05/12/2005), publica lo que señala premonitoriamente Fernando Bustamante, exasambleísta y exmiembro de la bancada gobiernista: “Estamos viviendo la peor crisis militar de las Fuerzas Armadas desde la II Guerra Mundial. En ese período, durante y después del gobierno de Carlos Alberto Arroyo del Rio, se intentó cooptar a los militares y politizarlos a favor del monopartidismo liberal. Ahora la situación es igual de grave y va de la mano con el impresionante deterioro social que vivimos. (…)”.
La historia es una noria, da vueltas.
Hordas represivas de los dictadores
AM: En Cuba, luego del triunfo del “Movimiento 26 de Julio” liderado por Fidel Castro, se crean los Comités para la Defensa de la Revolución (CDR), al inicio estos comités eran organizaciones solidarias que se crearon en cada barrio, luego pasaron a ser de espionaje, delación y para amedrentar a quienes no estaban de acuerdo con la revolución. Funcionan como organismo subalterno de la Policía de Seguridad de Cuba.
En Venezuela actúan los llamados Círculos Bolivarianos, a la usanza de los CDR, son grupos organizados supuestamente para discutir los problemas de la comunidad y canalizarlos hacia el gobierno, pero no son otra cosa que verdaderas hordas de delación, encargados de reprimir a quienes no coinciden con la ideología “chavista”, y están al servicio de la llamada Revolución Bolivariana. Además, se organizaron grupos de garroteros que son guardias de choque como las llamadas células de “militantes revolucionarios” (bandas callejeras armadas) y las Redes de Movilización Inmediata (REMI) que Chávez las utilizaba para amedrentar violentamente a sus adversarios; ahora, ese mismo estado de control, espionaje y represión lo dirige Diosdado Cabello y está al servicio de Nicolás Maduro.
En Siria miles de opositores a la dictadura de Bashar Al-Assad han sido arrestados, torturados y asesinados; su hermano Maher sería el responsable de la represión, ya que es el comandante de las fuerzas especiales sirias; además, ejerce el control de las temidas milicias denominadas Shabbiha. Se dice que la “Shabbiha no son más que bandas de criminales compuesta por matones y delincuentes afines al régimen dictatorial sirio”.
Volviendo a nuestro continente, debemos recordar con espanto a los terribles Tonton Macoute de la era de los dictadores de Haití, los Duvalier (Papá y Baby Doc), esta organización paramilitar estaba formada por miles de delincuentes y era conocida por las sistemáticas torturas, muertes, secuestros, extorsiones contra los opositores políticos de los dictadores.
En Panamá, recordamos a los tristemente célebres “Batallones de la Dignidad” de la narco-dictadura de Manuel Antonio Noriega, que eran verdaderas hordas de maleantes que cometían toda clase de abusos y solo servían para reprimir al pueblo; como fruto de la invasión norteamericana, Noriega fue defenestrado, capturado y encarcelado como cualquier delincuente. A la hora de la verdad -durante la invasión- los llamados “Batallones de la Dignidad” desaparecieron.
Ahora en nuestro país aparecen civiles simpatizantes de la llamada revolución ciudadana aprendiendo tácticas militares en supuestos picnics. Jamás se supo cuáles eran los objetivos de estos entrenamientos, peor que hayan sido sancionados los responsables.
En estos días, en plena campaña electoral, en la que se emplea la ruindad y la difamación en los medios incautados, la virulencia verbal en las redes sociales; han pasado a la agresión física al candidato de la oposición y a su familia, utilizando sin escrúpulos hordas de cobardes asalariados como en los tiempos de las dictaduras señaladas.
¡Cuidado!, la violencia se sabe cómo comienza, pero no como termina.
Un escándalo que quedó en la impunidad
Mientras nuestros conciudadanos arremeten en su día a día en medio de la impunidad, nosotros dentro de los cuarteles tenemos una patente de corso frente a la sociedad en el sentido que podríamos materializar una serie de sentimientos y anhelos; más no lo hacemos. Recurrente es el no ser deliberantes cuando se nos recuerda el Art. 158 y el 159 de la Constitución. Cabe la pregunta: qué hacer cuando el sistema “Impuesto” ha fracasado y la gobernanza ni siquiera ha existido?, en donde de las fuerzas negativas (amenazas) que más afectan a la Institucionalidad es la corrupción, convirtiéndonos en meros espectadores de la ignominia y el latrocinio.
Otro factor a destacar es que, sin lugar a dudas, no se ha evidenciado hasta el momento una democracia participativa, en donde cada entidad tenga independencia y autonomía. Fiscalía, Contraloría, Procuraduría y demás organismos de control y fiscalización no logran funcionar, fallidos en esta etapa del correismo. Una posible respuesta radica en que se cooptaron todos los poderes en uno solo y se gestó una simbiosis perfecta e inexpugnable entre la impunidad con el Poder. Impunidad porque los pecados capitales más allá de configurarse penalmente como peculado mutaron a enriquecimiento ilícito y otros delitos cuya reclusión no es la que se espera para estos malogrados casos; y el Poder, porque a través de éste, se maquillaron denuncias, implementaron escenarios de emergencia en donde “lo ilegal” es mucho más susceptible que aparezca; cuyos actores son favorecidos de montos con sobreprecios y repartos por doquier, con la diferencia que la ilegalidad es mucho más difícil de ser detectada por la “legalidad” con la que fue implementada. En buen romance, se protegieron todos. Todo el aparato estatal se vio volcado a echar tierra a un sin número de actos de corrupción, inclusive, en donde, a más de sepultarse actos punibles, el lodo salpicaba a gente inocente y ajena a estas redes y mafias que poco a poco se han ido enquistando en nuestra sociedad.
Entonces qué hacer?, ergo las acciones del Estado a proteger y garantizar nuestros derechos se ha convertido en el enemigo público a quien se debe “temer”. Seguimos en los cuarteles discerniendo qué hacer? Y la respuesta sigue tardando en llegar; más aún cuando la competencia y probidad de los mandos se ha visto mermada considerablemente en esta última década. Mandos que a lo largo de su carrera han cumplido órdenes políticas, inclusive en niveles medios o bajos; o acaso, no es una orden política la de brindar seguridad al equipo de tumba casas que operaba para el desalojo de propiedades en el sector de Monte Sinaí; o acaso también no es una orden política, la de brindar seguridad al personal del SRI al momento de ejecutar las medidas coactivas cuando se cierran las localidades?.
Nuestras tareas, como éstas en apoyo a la acción del Estado, por un lado dignifica el trabajo de FF.AA, pero por otro al ser disposiciones del nivel político, nos convierten en parte del abuso de poder y autoritarismo, cuando la ejecución de citadas órdenes atentan contra los derechos humanos de las personas.
A CONFESIÓN DE PARTE, RELEVO DE PRUEBAS. Adjunto audios que permiten presumir:
1. Uso indebido de vivienda fiscal 7-6-2017
2. Desvío de fondos públicos para contratación de favores sexuales
3. Abuso de autoridad del Mando al inmiscuir a menos antiguos en actos de indisciplina
En lo que recurre el 2018, muchas más novedades se han evidenciado a lo largo de los últimos meses. La falta de liderazgo se materializó no solo con la persecución y salida de la Armada por parte del Capitán Edwin Ortega, sino más bien con escándalos propios de la falta de liderazgo como lo sucedido un 07 de junio del 2017 en la vivienda fiscal asignada al Jefe de Estado Mayor de la Armada, y en el cual más de treinta oficiales habían realizado actos que iban en contra de la moral de FF.AA. y de la dignidad de sus familias. Lo lamentable de esta situación fue que dichos oficiales jugaron la suerte de encubrirse y por sobre todas las cosas dejar en la impunidad actos que van en contra de la disciplina y pundonor institucionales.
Mediocridad en Mandos Militares
Un connotado abogado señalaba que hasta Patiño nos divide, demostrando cuán básicos somos actualmente los militares y el nivel de precariedad en el que nos encontramos. Más allá de su actitud, el mensaje es claro: nunca estuvimos preparados para enfrentar semejante asimetría, una asimetría cargada de un progresismo cristiano que en el fondo resultó ser una tiranía corrupta, sin ideales, con el empleo de una avalancha mediática brutal y en donde se empleó a la justicia de bolsillo como el capataz para invadir a las pocas instituciones de elevada credibilidad y serias que quedan en el país.
Encontrar una respuesta clara a todo lo que los socialistas del siglo XXI lograron en diez años, nos tomaría mucho tiempo, sin embargo no podemos dejar de señalar la complicidad del Mando Militar en la gran mayoría de las consecuencias por las decisiones tomadas. De las de mayor impacto, sin lugar a dudas es la corrupción en Petroecuador y las sanciones a oficiales por pedir respeto a Fuerzas Armadas a través de la contestación de correos electrónicos al Presidente de la República. La Armada estuvo algunos años en la estatal y por ende, quienes ocuparon cargos directivos ya debieron alertar que tarde o temprano la repotenciación de la refinería de Esmeraldas iba a traer cola. Hemos sido cómplices y más aún, no logramos encontrar la manera de enfrentar o coadyuvar a la lucha contra la corrupción, al menos desde afuera. Los mecanismos, y es en donde quiere aterrizar el mencionado autor de los comentarios iniciales, no funcionaron. Ya no bastó con que seamos meros espectadores de lo que ocurre en nuestro país sino debíamos buscar alternativas con el fin de cumplir con el inciso segundo del artículo 150 de la CRE. Somos protectores de derechos, o acaso no es derecho el vivir en armonía; o la corrupción no atenta contra nuestro buen vivir.
Las sanciones a través de la conformación de varios consejos de disciplina dejó entrever, la fragilidad legal existente en las filas castrenses. Poquísimos oficiales pudieron discernir el verdadero mensaje del gobierno, y no el simple escarnio por supuestas faltas al respeto. El Gobierno y sus burócratas y sus seguidores partidistas aspiraban imponer el fascismo chavista a como de lugar, Una ideología “progresista” que no aspiraba otra cosa que perpetuarse en el poder a costa de lo que sea. Hay que sumar a esto la galopante corrupción y todos los problemas que en sumo grado comenzarían a acentuarse en el pueblo ecuatoriano. El sistema impuesto, casi a la fuerza comenzaba a evidenciar serias falencias.
Terror y propaganda
AM: Terror y propaganda, éstos fueron los medios con los cuales Hitler pudo ascender y mantenerse en el poder. Según el Ministro para la Propaganda, Joseph Goebbels, de apenas 36 años, la revolución nacionalsocialista tenía dos métodos para alcanzar sus objetivos: “Ametrallar la nación con una revolución del espíritu y con ello no destruir, sino ganar al enemigo”.
Hitler, en su libro Mein Kampf (Mi Lucha), se preguntaba: “¿A quién se ha de dirigir la propaganda? ¿A los grupos intelectuales o a la masa? Siempre se ha de dirigir a la masa…”.
“La capacidad receptora de la gran masa es limitada, su comprensión escasa, pero sobre todo su falta de memoria es enorme. Partiendo de estos hechos, toda propaganda eficaz se ha de limitar a pocos puntos y éstos han de ser presentados en forma de lemas, que resulten asimilables y comprensibles aun para el último de los ciudadanos…”.
Lo importante era saber manejar convenientemente las masas, y con cinismo afirmaba: “cuando la propaganda ha imbuido a todo el pueblo de una idea, basta un puñado de personas para dirigir y mantener sometidas a las masas”.
La permanente y unilateral propaganda de los principios que Hitler admitía como ciertos, convirtió al pueblo alemán en una masa sin espíritu crítico, que no discutía, que no preguntaba, que no dudaba y que obedecía incondicionalmente y con entusiasmo todo lo señalado en sus perversas consignas.
Además de una exaltación al terror y a la violencia, lo señalado expresaba claramente el fin que perseguía Hitler con su propaganda; asimismo, no quería formar hombres que valoraran la libertad, que distinguieran lo bueno y lo malo, que reflexionaran, que juzgaran las cosas por la razón, simplemente que se doblegaran dócilmente al dictador.
Siguiendo a Hitler a pie juntillas, Goebbels defendía los principios propagandísticos: primitividad y repetición: “Sólo quien sepa reducir los problemas a su fórmula más simple, y que tenga el valor de repetirlos, aun contra las objeciones de los intelectuales, siempre en esta forma simplificada, a la larga conseguirá verdaderos éxitos en la influencia sobre la opinión pública”.
“A la gente se le ha de decir lo que le gusta escuchar, se le ha de dar algo como estímulo; entonces morderá el cebo y vendrá con nosotros…”.
Joachim Fest, periodista e historiador alemán, escribe sobre el sometimiento del pueblo alemán: “Todo estaba dirigido al autoexterminio del individuo, al síncope permanente de la personalidad, con el fin de lograr la docilidad, primero de los partidarios y más tarde de todo el pueblo, frente al poder absoluto de Hitler”.
En nuestro país la protesta social ha sido acallada, las sentencias por reclamar derechos ha decir del Defensor del Pueblo son “desmesuradas”; han sido perseguidos y descalificados, estudiantes, periodistas, trabajadores, campesinos, indígenas, militares, etc; la propaganda del gobierno es abusiva e invasiva, las cadenas nacionales para difundir los “éxitos” del gobierno y para descalificar a opositores, son permanentes. La opinión contraria a los postulados del régimen y la libertad de prensa han sido conculadas. El terror y la propaganda en nuestro país nada tiene que envidiar a la de su mentor, Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de Hitler.
Persecución del Mando Naval
Este par de oficiales fueron los que encarnizaron la persecución en mi contra. A parte de que les caía mal cualquier militar que demuestre principios y valores, ellos y su equipo de subordinados “leales” con ellos y desleales con la Fuerza, supieron trabar cualquier trámite en beneficio institucional y congraciarse entre su mafia, la gran mayoría de oficiales submarinistas.
Pero lo más grave de todo esto, es su falta de preparación y arrestos para enfrentar los problemas en la frontera norte, mismos que desbordaron en la muerte de nueve compatriotas, entre civiles, periodistas e infantes de marina; sumado al, pobre manejo para enfrentar a la flota pesquera china.
Los almirantes obsecuentes y quienes materializaron la persecución correísta merecen un capítulo aparte. Ellos demostraron no solo sumisión sino odio en mi contra, por ello fueron incluidos en la denuncia planteada en contra de Rafael Correa en julio del 2018.
De lo que se puede colegir, en varias entrevistas a un compañero de Ruiz, la gran mayoría lo conoce como arribista y adulador. Desde guardiamarina supo como llegar a los más antiguos y lograr acceder a prebendas que a muchos les hubiera costado transitar el largo camino, y no el más corto entre dos puntos, la línea recta.
Es más, se conoce que Ruiz fue dado de baja con un grupo de guardiamarinas por deficiencia académica, no obstante fue el único que ha logró entrar, dejando a un lado a sus compañeros que tenían las mismas opciones.
Su carrera ha estado caracterizada por abultamientos a superiores, lo que sin duda le costó haber sido designado agregado naval en Italia y jefe de seguridad del ex presidente Alfredo Palacio y luego edecán del presidente Moreno. Algo muy parecido a la carrera de Lenín Sánchez, bajo el lema, sino puedes por tus méritos, en última instancia, quien resuelve es el visceral político.
Ya como comandante de operaciones norte, demostró su “carisma” y falsos dotes de liderazgo; preocupándose de trivialidades como es el buen trato a los políticos locales con cocteles pagados de nuestros bolsillos y la sobrada atención a empresarios que le sean útiles en sus burdas pretensiones.
Gracias a ello, logró organizar en San Lorenzo, en el BIMLOR, la convención de autoridades para la seguridad de la frontera norte; en donde, se consiguió, absolutamente nada. Más parecía un festín de los mejores manjares para propios y extraños, con la servidumbre y los “deshechables” como estaban acostumbrados los submarinistas a llamarnos a los infantes de marina.
Todo este “lobby” le canjeó la promoción al almirantazgo, desde donde, en vez de comandar eficientemente las tropas y conducir una Armada con buques operativos con limitaciones y no operativos, se dedicó a lo que mejor sabe hacer, mantener su puesto a punta de lisonjera y lobby con las autoridades de turno. De ahí que, no es novedoso verlo, en sendas fotos y actos no castrenses en compañía del actual ministro de Defensa Gral. Oswaldo Jarrín.
El caso del contralmirante Mauricio Alvear es más triste todavía, el teniente García, oficial que también salió de las filas militares por orden de Correa relata que para la calificación de Alvear tuvieron que contratar un matemático para que arregle sus promedios y pueda alcanzar los 350 puntos que se requieren para ser considerado idóneo; luego vendrían los superiores y subordinados sumisos y corruptos, que le concedieron encomios para que pueda lograr los méritos que requiere promover a un capitán de navío al almirantazgo.
Casos como éstos, los de Ruiz y Alvear, son aquellos que demuestran el estado calamitoso de liderazgo en el que se encuentra la cúpula militar hoy por hoy. Se han dejado al margen cuestiones tan importantes como el baño de verdad de la década post correista que tanto necesitan las FF.AA., a tal punto que los mensajes y radiogramas a todos y cada uno de los miembros de la Institución, ninguno contiene disposiciones u órdenes que enmienden, corrijan o rectifiquen las disposiciones que se dieron el la época de Rafael Correa, en particular con sus ministros Cordero y Patiño en la cartera de Defensa.
Esta obsecuencia, deslealtad, silencio casi sepulcral denota el estado calamitoso de formación que tienen los altos mandos, pues tampoco estuvieron a la altura de la expectativas cuando se trató de defender la institucionalidad de las Tres Ramas.
Casos de sobra y que se han ido relatando en este libro de manera didáctica, con recortes de prensa y con documentos oficiales inéditos y en la mayoría de casos que fueron publicados en las órdenes generales de las Fuerzas.
Aspiro como el que más, que oficiales como Ruiz, Alvear y Sánchez no vuelvan a ostentar las más altas dignidades dentro de FF.AA y el escalafón militar pues, aparte de, desgastar la imagen de la institución con mayor credibilidad a nivel nacional, sus hombres, sus subordinados y todos quienes pertenecen a las filas castrenses merecen hombres que estén a la altura de la amenaza, y la amenaza durante más de diez años fue Alianza País liderada por Rafael Correa Delgado.Los AK-47
Los fusiles que vinieron como parte de una donación de la China llamó más allá de la atención de todos los ecuatorianos. Significó que coincidencialmente se dio mientras Ricardo Patiño fungía las veces de Ministro de Defensa.
¿Fusiles para mitigar los efectos de un terremoto?
AM: La Asamblea de la Organización Marítima Internacional (OMI), en noviembre del 2001, aprobó el Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias, con la finalidad de prevenir todo acto de piratería, sabotajes o terrorismo. Entre otras acciones, el código señala: “Que está prohibido difundir intencionalmente información falsa que ponga en peligro la seguridad en la navegación”. “Evitar la introducción a los buques e instalaciones, armas no autorizadas, artefactos explosivos o incendiarios”.
Estas acciones se tomaron por las amenazas de terroristas, del tráfico ilícito de armas y municiones, de polizones e inmigrantes, el robo de la carga en contenedores, la piratería en alta mar, los asaltos a mano armada en las instalaciones portuarias y la creciente actividad de las organizaciones dedicadas al narcotráfico a través de los puertos.
Al cruzar el canal de Panamá en 2013, el buque norcoreano “Chong Chon Gang”, fue inspeccionado bajo la sospecha de transportar droga y descubrieron que llevaba escondido bajo 10 mil toneladas de azúcar, armamento cubano: plataformas de lanzamiento de misiles, cohetes en partes y piezas; además, motores y aviones Mig-21. El buque fue multado con un millón de dólares por poner en riesgo la seguridad del canal.
Sobre este tema, las autoridades panameñas, declararon: “Nosotros somos un paso internacional donde todas las banderas del mundo están libres de pasar siempre que cumplan con las declaraciones debidas de carga”.
Sabido es que uno de los negocios ilegales más lucrativos es el tráfico de armas, este negocio cobra importancia cuando hay países en conflictos y se ha prohibido la venta de armas a través de un embargo; lo mismo, la venta de armas y explosivos a organizaciones criminales, especialmente de narcotraficantes y grupos subversivos.
Otra forma es la “subvención indirecta”, esta modalidad consiste en la donación de armas aún en buen estado, por parte de gobiernos supuestamente amigos, con la finalidad que el país que recibe quede enganchado para futuras negociaciones.
Con sorpresa hemos conocido, a través de la prensa, que ha llegado a nuestro país una “donación” por parte de China que comprende 26 contenedores, “16 con material para apoyar en los esfuerzos de mitigación de los efectos del sismo y 10 con equipo técnico para potenciar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas”.
Resulta que entre el “equipo técnico”, han llegado 10 mil fusiles AK-47, que no tienen nada que ver con “la mitigación de los efectos del sismo”.
Esta donación sui géneris nos deja muchos interrogantes: ¿Conocía el Alto Mando? ¿La donación se hizo en base a alguna necesidad institucional? ¿En qué condiciones está ese armamento, es nuevo, usado? ¿El calibre de esos fusiles es compatible con los que se tiene en dotación? ¿Qué dice el convenio firmado con China?Medidas de contrainteligencia
Ninguno Jefe Militar tuvo la capacidad de crear un efecto disuasivo o medidas que contrarresten el accionar de Alianza País dentro de los cuarteles.
Martín Pallares en su artículo del 01 de julio del 2016, muy claramente lo señala que las visitas de Patiño eran una trampa: “Además de la indignación que los oficiales de las FFAA tienen con el ministro de Defensa Ricardo Patiño, existe un inmenso temor: que el recorrido que hace por los repartos militares para hablar del plan de reformas a la seguridad social militar, lo haga valer como “la socialización” del proyecto de ley que la Asamblea debe aprobar. No se trata, para ellos, de socialización alguna, pues el Ministro muestra lo que le conviene. Los militares temen que esa ley que los incluye en la Ley Orgánica de Servicio Público (Losep) marcará el fin de las FFAA tal y como han operado hasta el día hoy para dar paso a un cuerpo militar alineado con Alianza País.
Lo ocurrido el jueves en Machala cuando varios oficiales abandonaron la sala donde Patiño hacía su exposición y los incidentes en Guayaquil no son sino una expresión más de esos temores que hay entre los oficiales sobre una posible desnaturalización de su institución. En Guayaquil la situación fue bastante tensa, sobre todo por el hecho de que el Ministerio de Defensa llevó “partidarios” a manifestarse a la entrada de la Base Naval y confrontarse con los militares pasivos que también habían llegado al lugar para protestar.
Los mismos temores se notan en cientos de mensajes que los militares circulan en redes sociales, chats de Whatsapp y en conversaciones que 4Pelagatos ha mantenido con oficiales activos y militares pasivos. Según los cuadros y gráficos que Patiño ha mostrado en los cuarteles -a los cuales tuvo acceso 4Pelagatos- se plantea una reducción de las pensiones a cambio de que los militares tendrán un alza, en su ingreso neto mensual, del 5,5%. Es decir, se reducen las aportaciones individuales del 6 al 2%.
¿Por qué entonces tanta agitación? Por la sensación de que algo se está escondiendo. Esto se genera por la opacidad en las presentaciones de Patiño. Por ejemplo, les molesta el hecho de que no ha permitido la intervención de los representantes del Instituto de Seguridad Social de las FFAA, Issfa, especialmente de sus técnicos. El jueves, por ejemplo, el Comando Conjunto dispuso que se suspendan las visitas que el director de ese organismo, el general Juan Francisco Vivero, tenía previstas a algunas reparticiones para hablar sobre las reformas. ¿Si las reformas no esconden nada malo por qué no se le permite hablar a Vivero? es una de las preguntas que atizan la incertidumbre que, a la postre, se convierte en temor e indignación. ¿Por qué no se permite hacer preguntas al ministro Patiño durante sus presentaciones? ¿Por qué los técnicos del Issfa no pueden estar presentes en las presentaciones de Patiño? ¿Por qué Patiño solo muestra cuadros y no los textos del proyecto?
Muchos creen que tras estas visitas se esconde la intención de crear una supuesta socialización de la ley para que puede ser aprobada entre gallos y medianoches en la Asamblea Nacional. “Se trata de un engaño mediático, para tomarse las fotos y así presentarlo en la página Web del Ministerio y después usarlo en una sabatina como la prueba de la supuesta socialización o diálogo”, dice uno de los chats de los militares a los que tuvo acceso 4Pelagatos. ¿Y que hay tras esa ley?. En eso casi todos coinciden: en la destrucción de la seguridad social militar y en la transformación de las FFAA en un cuerpo militar funcional al actual gobierno.
Según militares retirados, como Alberto Molina o Fausto Cobo, lo que se pretende en la ley, y no se dice en las presentaciones de Patiño, es que el Issfa pase a ser parte del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. Así, piensan, se perderá su independencia y se volverá funcional a los intereses políticos del gobierno. Además se trata de trasladar el peso de los aportes estatales a los próximos gobiernos y, sobre todo, hacer que los militares pasen a regirse por la Ley Orgánica del Servicio Público, Losep, y convertirse en servidores públicos.
No faltan quienes creen que en esta supuesta socialización se está tratando de provocar a los militares activos. “Me paso hablando con oficiales activos y diciéndoles que no harán tonterías -dijo Fausto Cobo a 4pelagatos- que se aguanten porque ya faltan pocos meses para que acabe el Gobierno”.
Esa supuesta provocación se vio en la entrada de la Base Naval en Guayaquil a donde Patiño fue a hacer una de sus charlas. Hasta allí llegaron grupos de partidarios del Ministro, entre ellos cubanos según los militares pasivos, para expresar su apoyo. Esto fue visto como un gesto político partidario completamente ajeno a lo que normalmente ocurre en los cuarteles”.
Todo este sistema dejó entrever que, el sucesor de Correa, si llegase a ganar las elecciones tendría unas FF.AA dispuestas a entregar su contingente ya no a la nación como tal sino al poder de turno.
¿Comisarios políticos en nuestras Fuerzas Armadas?
AM: Con extremada preocupación he leído el oficio MDN-GAB-2016-0732-OF, que circula en las redes sociales, emitido por la “Subsecretaria de Gabinete Ministerial” del Ministerio de Defensa, firmado por Patricia Dávila Aveiga de fecha 2 de agosto en el que designa a civiles a diferentes Unidades militares y que cumplirán las funciones (entre otras) de “seguimiento y asesoramiento en el cumplimiento de normativa vigente (…)”. “Proceso de capacitación al personal militar de la Brigada en temas de equidad, cultura de paz y defensa como un bien público y otros temas que sean de interés del Ministerio”; el documento señala que las “Unidades deberán dar las facilidades para un espacio de trabajo con mobiliario y demás aspectos que requieran para el desarrollar su trabajo”, es decir que vivirán en el cuartel.
Esta disposición, gravísima, es igual a los Comisarios del Ejército Rojo de la Unión Soviética que “se encargaban de monitorear la labor militar de los oficiales y velaban por la formación revolucionaria de las tropas”.
Para un mejor conocimiento transcribo un documento sobre el tema:
“Cuando Aleksandr Kerensky fue nombrado Ministro de Defensa en el gobierno provisional que reemplazó a la monarquía zarista en 1917, decidió que era necesario desarrollar un sistema de control para vigilar y mantener la disciplina en el Ejercito Imperial que poco a poco se desmoronaba y vigilar especialmente a aquellos oficiales que se mantenían leales al Zar. Por obvias razones el ejército era imprescindible, sobre todo para mantener el orden social que amenazaba con quebrarse y para evitar un posible contragolpe de Estado. Para cumplir esa función, Kerensky ideó formar un cuerpo de comisarios. Cuando Kerensky fue derrocado durante la Revolución de Octubre, el cuerpo de comisarios fue mantenido con el mismo propósito original, pero sobre todo para evitar la amenaza que el nuevo Ejército Rojo representaba para el nuevo Estado y en especial para el Partido Bolchevique.
Sin embargo durante el segundo Congreso del Soviet, que hasta entonces estaba constituido por representantes rusos estableció Comités Revolucionarios en los altos estamentos militares reemplazando los comisarios de Kerensky por comisarios leales al Soviet. En ese mismo congreso se le encargó la formación del RKKA (Rabotsje Krestjanskaja Krasnaja Armia) o Ejército Rojo de los Trabajadores y Campesinos a Leon Trotsky quien mantuvo el sistema de comisarios, adaptado a las nuevas circunstancias, con un la creación de una doble cadena de comando político y militar en todas las fuerzas armadas.
A partir del nivel de batallón hasta los más altos niveles de la estructura militar junto a cada comandante fue designado un comisario político o «politicheskii rukovoditel» o simplemente Politruks. Pero esa estructura no limitaba la designación de Politruks a niveles inferiores al de batallón. La doble autoridad hacía que las decisiones militares se convirtieran en un proceso de comité, lo que cualquier ejército lo considera una mala praxis por lo inconveniente, máxime cuando participan personas con limitado o ningún entrenamiento militar.
Funciones del Comisario
Desde su creación, las funciones del Comisario fueron supervisar a los oficiales y soldados, en especial a los oficiales que provenían del Ejército Zarista; vigilar las actividades políticas y militares de la tropa; realizar funciones de endoctrinamiento marxista-leninista; mantener el orden dentro de la rígida estructura revolucionaria e inculcar el fervor revolucionario promoviendo la competencia socialista.
Los comisarios informaban directamente a los comandantes militares y al comando del Partido. Esos informes los entregaban al comando de la unidad y al comando de la unidad inmediatamente superior. Por ejemplo, el comisario de una compañía informaba a su comandante y también al comandante del batallón, simultáneamente le informaba a su superior en la cadena de mando del partido y al superior del mismo.
Aunque los comisarios usaban uniformes iguales a los de sus contrapartes militares, el escalafón tenía diferente estructura. Los elegidos para el puesto de comisario eran miembros distinguidos del Partido especialmente seleccionados entre los más leales a la revolución y al Estado, por no decir ciegos y fieles seguidores de la doctrina comunista.
Los oficiales militares cualquiera que fuera su rango, no podían objetar la selección de los comisarios políticos, pero estos sí podían objetar a los militares y su desempeño. En ese sentido, un comisario podía rebatir una orden de un oficial militar, cualquiera que fuera su rango y hasta relevarlo del mando si fuera necesario. Sin embargo estaban suficientemente entrenados como para no abusar de ese derecho. La principal razón era que la sola presencia del comisario en la unidad obligaba a los oficiales militares a seguir al pie de la letra las directrices del Partido. Pero siempre el comisario político participaba en las reuniones de los oficiales al mando aún en combate o en prácticas de entrenamiento y emitía opiniones.
Los comisarios supervisaban las actividades de la tropa desde las primeras etapas de su formación, durante el entrenamiento básico y decidían las normas de educación política y endoctrinamiento que se les aplicaba. Era también función de los comisarios enseñar a leer y escribir a los reclutas y mejorar sus habilidades en tiro, prácticas de combate, ejercicios físicos, liderazgo etc. Los resultados eran informados directamente al superior en el comando del Partido.
Finalmente, los comisarios se ocupaban, juntos con el secretario del «Komosol» (Organización de las Juventudes del Partido Comunista), del reclutamiento de los jóvenes que no estaban inscritos como miembros del partido, asitiéndolos en la aplicación de las solicitudes de admisión. Esta actividad la realizaban también con la ayuda de propagandistas, agentes y conferencistas”.
Tomado del libro: “Soldiers in the Proletarian Dictatorship: The Red Army and the Soviet Socialist State, 1917-1930”.
La pregunta es: ¿Los Mandos Militares conocen esta orden que menoscaba la autoridad y la acción en los diferentes niveles de mando de las autoridades militares legítimas?
Desencantos
Y es que no solo el trato afectaba a los más antiguos dentro de la pirámide del escalafón militar, sino que todas las órdenes eran cumplidas sin contemplar reclamo alguno. En muchas ocasiones supe señalar al Mando Militar y a jefes de unidades operativas que no podíamos caer bajo ningún punto de vista en la trampa que se estaba gestando frente a nosotros.
El que saca la cabeza muere
AM: La salida intempestiva del Almirante Ángel Sarzosa de la Comandancia de Marina no debe extrañarnos, es un episodio más de las recurrentes provocaciones que Correa hace a las Fuerzas Armadas.
El Almirante Sarzosa fue nombrado Comandante de la Marina a raíz del relevo, vía twiter, del Alto Mando Militar que se “atrevió” a cuestionar la ilegal orden de Correa de debitar 41 millones de dólares del Issfa. Sarzosa ha permanecido apenas cuatro meses al frente de la Fuerza Naval.
Correa declaró en la sabatina del 14 de mayo, suelto de huesos, que en los liceos navales sólo eran admitidos los hijos de oficiales, pero “no los hijos de los tripulantes”. El Almirante Sarzosa, a través de una comunicación dirigida al Ministro de Defensa, pidió que la información sea verificada y contrastada; además -ahí su pecado y atrevimiento- exigía una rectificación del Jefe de Estado. La respuesta no se hizo esperar: Correa en su proverbial arrogancia se ratificó en sus declaraciones y, para que no quede dudas, dijo que no “discutía con sus subalternos”.
Otro episodio de la misma factura fue cuando el General Leonardo Barreiro, Jefe del Comando Conjunto, públicamente reclamó que el IV libro del Código de Seguridad Ciudadana había sido enviado a la Asamblea, sin el conocimiento del mando militar: “Ante el pronunciamiento emitido por el señor Presidente Constitucional de la República, en el enlace nacional 350 en el cantón Arenillas, provincia de El Oro, el sábado 30 de noviembre, en el que se refirió a un proyecto propuesto por el Ministerio Coordinador de Seguridad, sobre el cuarto libro del Código de Seguridad Ciudadana, el alto mando de las Fuerzas Armadas se encuentra sumamente preocupado por el proyecto anunciado, el cual no ha sido presentado, ni socializado en el ministerio de Defensa y Comando Conjunto, por lo que se ha realizado las gestiones pertinentes a fin de que el mencionado documento sea conocido por la institución. Luego de lo cual tendremos una opinión consensuada que se dará a conocer utilizando los canales respectivos ante las autoridades correspondientes”.
Frente a ese justo reclamo, el Presidente Correa, con la misma arrogancia, “aclaró” que haciendo uso de sus atribuciones constitucionales y como Comandante en Jefe de las FF.AA., no tiene porque socializar las decisiones que toma respecto a los temas militares. En esa ocasión Correa “les perdonó la vida” al mando militar argumentando que “Si no tuviéramos un tan buen Comando Conjunto, sí lo hubiera separado del cargo”.
Ahora vienen las amenazas para los militares en activo y pasivo. El Ministro Patiño, ha señalado “(…), cuando alguien socava la disciplina tiene que saber que eso tiene consecuencias, sean militares en servicio activo o pasivo”. En otras palabras, el que saca la cabeza muere. La salida intempestiva de Sarzosa es un claro ejemplo de esas amenazas.
Igual, en el reclamo por el IV libro, el inefable asesor jurídico de la presidencia, señaló que “El gobierno considera que es un error del sector militar salir a decir que no le han consultado; nosotros (sic) no estamos obligados a consultar. Los militares son obedientes y no deliberantes”.
Siempre, en estos estos episodios el Presidente “aclara e insiste”, por las dudas, que él es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y, a renglón seguido, señala: “una entidad que es jerarquizada y disciplinada, no se puede permitir que pidan aclaraciones los subalternos, ni nada de esas cosas ”. En buen romance, los militares deben ser ciegos, sordos y mudos; es decir, deben estar quietitos sin chistar, si no les pasa como al Almirante Sarzosa.
Es bueno recordar que “el que siembra vientos, cosecha tempestades”. Las malas acciones y los odios suscitados tiene funestas consecuencias. (En los mensajes que la Marina colgó en su cuenta oficial de Twitter se emitieron mensajes como este: “La calle de honor es para marinos valientes que entregan su vida a la institución y zarpan de ella con honor”). Colegios Militares y Liceos Navales
El modelo educativo que seguíamos en FF.AA., en su contexto, nos persuadía de la trilogía lealtad, valor y sacrificio. Eran lemas que impedían que sucumbamos a la vorágine de una educación sin valores. El Colegio Militar era un ejemplo de aquello. Desde que vestimos el uniforme característico de cadete, kaki con cristina, pañoleta y botas negras, fuimos testigos de que la preparación académica debía ir de la mano de los intangibles. Este mismo esquema se repetía en los colegios militares y liceos navales. De ahí que a lo largo de la existencia de estos prestigiosos centros educativos, más de …. pasaron por sus aulas; y no sólo como plataforma para su ingreso a las escuelas militares, sino también debido a su excelencia académica. Con el tiempo, estos emblemáticos colegios se replicaron en todo el país. Muchos de ellos adoptaron nombres que representaron gestas heroicas tanto de próceres como de héroes de guerra. Más allá de representar ingresos, se convertía en una suerte de seguridad para sus padres, pues los inspectores, instructores, maestros y directivos eran conocidos por una larga y fecunda trayectoria en estas unidades educativas.
En el caso de los liceos de Machala, Esmeraldas y de San Cristóbal representaron un hito en el antes y después de la educación primaria y secundaria. Las instalaciones de primer nivel abanderaban la excelencia en hacer bien las cosas como era el caso de la Marina. No fue cuestión de llevarse institutos para fomentar una equidad en la educación, pues más bien, esa equidad no se dio jamás. El trabajo de años en incentivar la educación para hijos de oficiales y tripulantes fue desvirtuado con el hecho de que no existía equidad, que habían privilegios y que unos tenían más accesos que otros a esta clase de sistemas educativos. Inclusive fue expuesto ante los medios de comunicación social esta supuesta discriminación, lo que generó sendas cartas y reclamos por parte de la Armada Nacional y de padres de familia.
Los daños colaterales fueron percibidos inmediatamente: profesores liquidados, infraestructura entregada a manos del Estado, tradiciones que debían perdurar se desvanecían paulatinamente, cadetes que pronto dejarían de ser cadetes para convertirse en estudiantes de escuelas fiscales, profesores en trámite de dejar los roles de servidores públicos de la Armada para formar parte del rol de servidores públicos del Estado; etc.
Los ex cadetes vieron con mucha tristeza como se arriaban sus gallardetes y banderas para que se ice una nueva historia, dejando atrás un cúmulo de vivencias, añoranzas y experiencias, aquellas que esperan revivirlas con sus hijos, y los hijos de sus hijos; en un futuro, en mejores días para estos emblemáticos colegios, aquellos que forjaron el carácter de muchos jóvenes, quienes vivirán con el orgullo de haber pertenecido algún día a la gloriosa generación de los cadetes de los colegios militares y liceos navales de las Fuerzas Armadas.
Morales abre una escuela militar antiimperialista
AM: La Escuela Militar de la Alianza Bolivariana de los pueblos de América (ALBA) fue inaugurada en Bolivia, en mayo de 2011. Uno de los invitados especiales fue el ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahili. Representantes del Centro Simon Wiesenthal (CSW) para América Latina, con sede en Argentina, denunciaron que Vahili está “acusado por la Fiscalía argentina de estar involucrado en el ataque terrorista contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)”, en 1994.
Según sus mentores, uno de los objetivos de la escuela de marras es construir “el pensamiento estratégico de seguridad y defensa” de civiles y militares de los países de la Alba, “con orientación anticolonialista, anti-imperialista y anticapitalista”.
El senador boliviano, general (r) Marcelo Antezana, ex-comandante general del Ejército, calificó como “una barbaridad y una vergüenza” el inicio de actividades de la escuela, a la que considera “el extremo de una intromisión ideológica y política”.
El 25 de julio de 2013, representantes de los ejércitos de Bolivia, Nicaragua, Cuba, Ecuador y Venezuela, en el marco del I Seminario Internacional de Seguridad y Defensa de los países de la Alba, firmaron en Santa Cruz, el acta para impulsar la escuela de formación ideológico-militar que otorgue “capacidad disuasiva real” de defensa frente a eventuales amenazas externas. Plantearon, además, ante el Comité Político de la Alba que garantice la sostenibilidad, financiamiento, asesores, cursantes y becarios de la escuela.
La Escuela Militar de la Alba, que contaba con el apoyo de Irán, quedó en veremos por la falta de interés de los militares de los países miembros. En 2015 por iniciativa del Presidente de Venezuela Nicolás Maduro, ferviente admirador de este proyecto, trató de reflotarlo sin éxito.
El Presidente boliviano Evo Morales, no ha dado brazo a torcer, empecinado en mantener la Escuela Militar de la Alba; ahora la reinaugura con el nombre de Escuela de Comando Militar “Antiimperialista”, que según sus palabras, tiene la misión de servir “para la defensa del pueblo y no del imperio”.
Dentro de las materias que estudiarán los alumnos en la escuela militar “antiimperialista” se encuentran: “Teoría del Imperialismo, Geopolítica del Imperialismo, Geopolítica de los Recursos Naturales y Estructura Social Boliviana”, entre otras materias relacionas con la ideología marxista del llamado Socialismo del Siglo XXI. Morales, en su discurso de inauguración, ha señalado que los militares bolivianos que aspiran a ascender al grado de Capitán General -máximo grado en las Fuerzas Armadas bolivianas- deberán aprobar los cursos de la escuela antiimperialista.
No podían faltar los invitados especiales a la fiesta de la reinauguración. En 2011, fue el Ministro de Defensa de Irán el invitado especial. Ahora, fueron el Ministro de Defensa de Venezuela Vladimir Padrino López y de Nicaragua Martha Ruiz Sevilla. La presencia de Ricardo Patiño estuvo anunciada pero a última hora no asistió.
Como algo especial, se anunció que participará como docente el politólogo argentino Atilio Borón, un recalcitrante marxista, admirador del extinto Hugo Chávez.
¿Qué se puede esperar de la formación de los militares de los países miembros de la Alba (Ecuador incluido) que asistan a esta escuela antiimperialista? Al igual que el politólogo Borón, serán instructores militares politizados de Nicaragua, Venezuela, Cuba, Bolivia e Irán quienes impartan sus “enseñanzas” en la escuela “antiimperialista”.Edecanes y Servicio de Protección Presidencial
El PRESIDENTE CORREA Y LOS EDECANES
AM: El día miércoles 19 de marzo de 2014, en ceremonia efectuada en el Palacio de Carondelet con motivo del relevo de los edecanes de la presidencia, el mandatario en su discurso dijo lo siguiente: (fragmentos del discurso)
“En estos algo más de siete años de ejercicio de gobierno, hemos aprendido a admirar y respetar profundamente a nuestras Fuerzas Armadas, orgullo de la República”.
“…a los heroicos vencedores de Platanillo, La Avanzada, Porotillo, Jambelí, en la desigual contienda del 41; y a los héroes de Paquisha, Mayaicu y Machinaza; y a los héroes del Alto Cenepa; y a todos los que han entregado su vida y sus desvelos para garantizar la soberanía y la integridad de la Patria…”.
“La vocación de los oficiales de las Fuerzas Armadas está por encima de cualquier interés particular. Responde a una profunda vocación de servicio y amor patrio. Nadie se hace soldado con el afán de obtener ventajas egoístas; no hay motivación banal posible en una vida que exige tantos sacrificios y renuncias, que requiere talentos excepcionales y muchas horas de preparación, no solo en materias militares sino en una amplia gama de ciencias humanísticas, y también en “ciencias duras”…”.
“…la ayuda de los Edecanes es indispensable para librar y ganar las batallas que constituyen el grave ejercicio de gobernar”.
“Y en este quehacer político transparente, el grupo de Edecanes y el Servicio de Protección Presidencial también son parte del nuevo tiempo de la Patria”.
“Gracias por su inmenso apoyo en todas las madrugadas, en todos los viajes, en todas las presentaciones públicas, en los trajines sinfín que cada día se viven en la Presidencia. No sería posible llevar adelante la gestión de este gobierno revolucionario, sin el apoyo de estos oficiales de honor”.
“Si quieren saber cómo trabajamos, pregúntenle a un edecán, o mejor aún (o tal vez peor aún): a su familia, porque los grandes sacrificios empiezan por el hogar. Sin el apoyo y la comprensión de las familias de nuestros Edecanes, la tarea sería imposible”.
“Los edecanes son las personas más cercanas al Presidente de la República y, puesto que ello supone delicadas responsabilidades, se trata siempre de oficiales distinguidos con las más altas calificaciones”.
“Tanto en lo institucional, como en lo personal, los edecanes deben ser incorruptibles, discretos y leales, porque no cualquiera puede tener acceso a reuniones reservadas e incluso a información secreta y de seguridad del Estado”.
“Los edecanes representan el respaldo, la lealtad y la obediencia debida por las Fuerzas Armadas al Poder Civil. Tienen a su cargo el resguardo de la integridad del Estado, de la Patria, de sus símbolos, de su territorio, y desde luego, de la seguridad e integridad física de las máximas autoridades de elección popular”.
“El país se enorgullece de tener Oficiales en nuestras Fuerzas Armadas, de la calidad de los Edecanes que hoy parten a cumplir una nueva misión. Los he llegado a conocer bien y sé que en todo lo que emprendan cosecharán frutos ejemplares”.
“Los edecanes que hoy se alejan físicamente de Carondelet, llevan para siempre nuestra amistad y el reconocimiento de la Patria; y los que hoy se incorporan, sepan que son recibidos con la confianza absoluta en su integridad y lealtad, con la mano franca y abierta y ese infinito amor de Patria, que compartimos”.
Después de dos años de este vibrante discurso del Presidente Correa, las FF.AA. ya no son, para él obviamente, “orgullo de la República; además, prescinde de los edecanes porque “no son necesarios” y se olvidó que “No sería posible llevar adelante la gestión de este gobierno revolucionario, sin el apoyo de estos oficiales de honor”.
EO: Dentro del Plan desintegrador de las FF.AA., el gobierno, amén de los valores que pregonan, ha indicado que en la flamante Ley de Personal de FF.AA vendría con la buena nueva, que los edecanes, que por décadas han sido parte de los honores al mandatario, acompañándolo protocolariamente y gestionando los documentos como secretario ad honorem desaparecerán.
Lo que sopesa la política para este caso, es que un Coronel o Teniente Coronel, Capitán de Navío o Capitán de Fragata en su símil de la Marina, es un rango que no justifica las labores de secretario, es decir, este puesto merecería la pena ser cubierto por un oficial de rango medio y de su círculo de seguridad. Obviamente, estos considerandos, no cuadran, ni en lo que los soldados nos hemos venido acostumbrando a observar, valga la pena decir como costumbre, tradiciones e intangibles, ni en los móviles infundamentados que esgrime la Política para eliminar estos puestos, que para Fuerzas Armadas han significado, el respeto, civismo, e identidad del uniformado a su Comandante en Jefe. Será imperante pensar, quiénes cubrirán esas vacantes, siendo lo más idóneos, aquellos que no tengan acceso a las íntimas conversaciones de los decidores del destino de nuestra nación, o aquellos que se vuelvan sordos y mudos ante eventos que, de ser conocidos por el vulgo, llegarían a desencadenar hecatombes en los afectados.
El servicio de protección presidencial
AM: La seguridad del Presidente de la República siempre estuvo a cargo de la “Casa Militar Presidencial”, al mando de un oficial General de las Fuerzas Armadas. El Presidente Correa, a través del Decreto Ejecutivo 418 del 8 de julio de 2010, creó el Servicio de Protección Presidencial (SPP), mediante la fusión de la Casa Militar y el Escuadrón de Transporte Aéreo Presidencial; entre los considerandos del Decreto Ejecutivo 418, señala: “Que se vuelve imperativo establecer un sistema de Seguridad Integral de la Presidencia de la República que propenda a garantizar de manera idónea la protección y resguardo del primer mandatario y de las principales autoridades del país, bajo el criterio de que su seguridad constituye un objetivo estratégico del Estado a cargo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, como lo establece el artículo 158 de la Constitución de la República del Ecuador”.
En Art. 3 del mismo Decreto, señala entre otras atribuciones del SPP: “a. Planificar, organizar y controlar las operaciones de la seguridad presidencial dentro y fuera del país, b. proporcionar protección y seguridad al Presidente y Vicepresidente Constitucional de la República, al Secretario Nacional de la Administración Pública, y a su familiares dentro y fuera del país, c. Brindar seguridad a las instalaciones del Complejo Presidencial, residencias particulares y otros lugares donde se encuentren las autoridades señaladas en el literal anterior, e. Capacitar y entrenar permanentemente al personal del Servicio de Protección Presidencial”.
Ahora cuando el Presidente Correa le quedan pocos días de su largo mandato, dispone a través del decreto ejecutivo 1369, que el SSP debe: “Proporcionar de ser necesario protección y seguridad a los expresidentes y exvicepresidentes de la República, a sus cónyuges e hijos, por periodos de un año o seis meses, respectivamente, los plazos que se podrán acortar o extender sobre la base del informe de riesgos que obligatoriamente se elaborará para el efecto”, teóricamente la protección puede ser vitalicia.
Lo curioso es que el Presidente Correa, al inicio de su mandato, nunca se acordó de brindarle seguridad a su antecesor; hasta ahora ningún expresidente o vicepresidente ha requerido de este privilegio. Normalmente vemos a exmadatarios en actos académicos, sociales, en restaurantes o cafeterías departiendo con amigos o familiares sin ningún resquemor. Al General Guillermo Rodríguez Lara, expresidente de facto, se lo ve normalmente en compañía de su esposa, bajo la “protección” de su nieta.
Cuando un Presidente, respeta a todos los ciudadanos por igual, no denigra a nadie, no descalifica a quienes piensan diferente a él; no insulta, no amenaza, no se burla de nadie; ese mandatario es querido, respetado y admirado; no requiere de seguridad ni de protección de nadie.
En los últimos días, el Presidente saliente da disposiciones de qué debe hacer y cómo debe comportarse el entrante; más o menos como cuando el dueño de la hacienda se ausenta temporalmente de su propiedad, al mayordomo le dispone cómo debe cuidar el hato y admonitoriamente le dice que todo deberá estar en orden a su retorno.
La seguridad presidencial
Se le atribuye al sultán Orkhán I, gobernante del Imperio Otomano, la creación del cuerpo militar de los jenízaros alrededor de 1330. Los jenízaros eran unidades de élite del ejército, y tenían como misión la custodia y salvaguarda del sultán, así como la seguridad del palacio, siendo considerados su guardia pretoriana.
El Presidente Correa envió a la Asamblea Nacional el proyecto de Ley del “Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana”, en el que se crea el llamado Servicio de Protección Público (SPP); esta entidad pública se constituye como una unidad civil armada, paralela a la Policía y a las FF.AA. dirigida por el Presidente de la República y bajo la dependencia del Ministerio del interior; veamos el Artículo 168.- “Naturaleza.- Es una entidad pública, especializada, jerarquizada, civil, armada dependiente del Ministerio del Interior, con el propósito de brindar una cobertura de seguridad integral a las autoridades, funcionarios o funcionarias, dignidades ecuatorianas o extranjeras y personas relevantes que se encuentran en el Ecuador”.
Lo más grave está consignado en el Art. 170, numeral 7, relacionado a las Funciones, que dice: “Solicitar apoyo de la Policía Nacional o de las Fuerzas Armadas, cuando se presuma que el riesgo para el protegido es alto y sea necesaria la coordinación con dichas instituciones, en cuyo caso el SSP será quien lidere las actuaciones”, es decir que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se subordinarán al mando de un civil. ¡Insólito!
Habría que preguntar: ¿En qué parte de la Constitución existe algún artículo que le da la potestad al Ejecutivo o Legislativo de crear una organización civil armada, a órdenes directas del Ministro del Interior, paralela a las FF.AA. y Policía?
En la llamada República Democrática Alemana (RDA), el 8 de febrero de 1950 fue creada la mayor policía secreta en la historia de la humanidad, llamada Stasi (acrónimo del Ministerio para la Seguridad del Estado), su misión era la de funcionar como un implacable servicio secreto tanto fuera como dentro de la extinta Alemania Oriental, tuvo 91 mil espías a su servicio y 300 mil informantes civiles, encargados de vigilar cada uno de los movimientos de los habitantes sospechosos de no simpatizar con el régimen.
En una nota de El Comercio (01/07/2014), informa que el Presidente Correa ofreció un almuerzo a los miembros del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y de la Unidad de Gestión de Seguridad Interna de la Presidencia (UGSI). El Presidente dijo: “Nos sentimos seguros con ustedes, que saben todos los peligros que enfrentamos”. Ahora resulta, según el exMinistro de Defensa Fernando Cordero: “los militares no están preparados para cuidar a las personas, incluso al presidente”.
Estas organizaciones civiles armadas tienen un denominador común: son un peligro para la sociedad, para la democracia y para la seguridad ciudadana; aún más, en regímenes totalitarios.
Oficiales que perdieron el norte
Vale recordar como uno de los hombres de seguridad de mayor confianza de Rafael Correa, el mayor Montenergo ascendió en el Salón Amarillo de Carondelet; en donde, al final de su discurso azuzó a los invitados con el final de una arenga que decía: “Socialismo, Patria o Muerte!”.
Estas disociaciones de carácter ideológico son las que paulatinamente comenzaron a minar la moral de los soldados ecuatorianos; en donde, confundieron su formación militar con las lisonjeras propias de la política.
Casos hay muchos y podría nombrarlos uno por uno, con sus historias, una tras otra; no obstante, creo que en honor al fin ulterior de este testimonio, prefiero abstenerme sin desmerecer a casos únicos, como el citado Montenegro en el Ejército Ecuatoriano; mientras que, en la Armada el Capitán Oswaldo Moral Calero fue quien sobrepasó la delgada frontera entre cumplir con su deber de seguridad de funcionarios de alta dignidad como el ex vicepresidente Glas con el de la noche a la mañana, aprender el teje y maneje de la estructura dentro de Carondelet.
De oficial de marina, aunque siempre fue conocido por su arribismo, con el paso de las semanas y meses, mutaría a el militar lobista dentro de las esferas del poder; cuestión que le costó casi su propia vida. De su prestigio e imagen, ya poco se puede decir pues se convirtió en su propio verdugo.
Merizalde, un mediocre servil del poder
Otro caso, muy particular, pues ha durado más allá del largo tiempo que como general de la República, hoy por hoy tienen en sus prerrogativas; el general Merizalde. De pobre liderazgo y de grandes tentáculos políticos ha sabido mantenerse desde comandante general de la FAE hasta Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. a pesar de sus fiascos como comandante y conductor de tropas en el nivel estratégico militar. Es de destacar, como, a pesar de sus fiascos ha sabido mantenerse en la cúpula militar, lo que ha ido en detrimento de la moral de los subordinados y la disciplina se ha visto seriamente afectada; cuando otrora, teníamos al mando a líderes de la talla de Carlomagno Andrade Paredes y de Miguel Iturralde, que en paz descansen.
Al almirante y su ayudante de órdenes
Homero Arellano y César Navas comenzaron su amistad y su confianza dentro de la Armada. Cuando le tocó salir a Arellano de la Armada por su falta de liderazgo, inmediatamente movió sus influencias para llegar a trabajar como consultor en la vicepresidencia en donde, según cuentan, fue compañero de escuela y colegio del entonces vicepresidente Lenín Moreno Garcés. Con el Plan Manuela Espejo y como Arellano, dada su formación de marino académico, el trabajo que realizó fue muy productivo y bien visto por los hilos de poder en Carondelet. de a poco fue ocupando cargos públicos de relevancia a tal punto que en poco tiempo logró ser Ministro Coordinador de Seguridad Interna y Externa. Al respecto se dijo : “El nombramiento del nuevo Secretario de Inteligencia de Ecuador, en la persona del Vicealmirante Homero Arellano, no ha causado sorpresa, pero si la especulación del futuro de esa rama y la forma como ha sido reemplazado el anterior funcionario en ese cargo, Francisco Jijón, cuyo paso por el gobierno resulta ahora controvertido por el desconocimiento de su función y labor. El decreto que nombra a Arellano habla de renuncia por parte de Jijón, quizás en el documento sea cierto, pero por las circunstancias se puede entender que fue echado de su cargo, ante la inefectividad de los resultados obtenidos.
El cambio para el vicealmirante Homero Arellano, abre una expectativa importante en el área de inteligencia, que habla de recuperar el control de esta rama en manos de los militares, ya que hasta antes de Angostura el 1 de Marzo del 2008 estuvo en las manos de los uniformados y fue cuestionada seriamente por sus fallas, ahora al parecer vuelve a ser tutelada por las fuerzas armadas o no, eso se sabrá más adelante.
Lo cierto es que al parecer lo que falla es el modelo de inteligencia que se quiere aplicar en Ecuador, ya que los escombros de la «guerra fría» en la formación ideológica de los uniformados parece ser la que impera y; la redefinición de un modelo aplicable al «Socialismo del siglo XXI», en cambio no se entiende todavía en las filas de quienes se sumen a un proceso de cambio de este tipo de investigación para la seguridad del estado.
¿Quién es Homero Arellano?
El oficial en servicio pasivo ha trabajado de cerca, sobre todo, con el vicepresidente Lenín Moreno, desde que dejó la Comandancia de la Marina en 2008, tras una sublevación en su interior.
Esta se produjo por los ascensos en esa fuerza y fue admitida en la ceremonia de posesión de su sucesor Livio Espinosa, en febrero de 2008. Ahí Arellano dijo que el 21 de diciembre de 2007 sí hubo insubordinación y que los infantes de Marina involucrados «fueron utilizados». Y que hubo una «montada e intensa campaña mediática que hipersensibilizaron al tema y teatralizaron renuncias frente a hombres en formación y se auspició el desacato a la autoridad, rayando en la insubordinación”.
Arellano presentó su disponibilidad el 16 de enero de 2008 y fue el final de un enfrentamiento entre altos mandos de la Armada, tras la decisión del presidente Correa de ratificarlo en su cargo. Pese a esto, Arellano se quedó en el Gobierno y trabajaba junto a Moreno, quien fue su compañero en el colegio Mejía de Quito.
Para julio de 2009, se hizo público que él fue autor de una de las tres cartas que recibió el presidente Correa sobre el manejo de Petroecuador, que estaba en manos de la Marina.
Su carta es la del 3 de junio de 2008, donde le dijo a Correa que la salida de Fernando Zurita de Petroecuador se debía a un complot y le advirtió de un ingreso excesivo de personal a la petrolera. «Como le anticipé por teléfono, considero que la salida del contralmirante Fernando Zurita de la Presidencia de Petroecuador fue el epílogo de un «complot» organizado por grupos perfectamente identificados por usted, que pretenden beneficiarse de contratos petroleros. El caso más emblemático es el del ciudadano José Dapelo y sus empresas, como ya se ha hecho público. La primera acción que debí enfrentar, en la línea de defensa de los intereses nacionales para acabar con las mafias del gas, fue impedir la arbitraria concesión de un inmenso sector de playa y bahía a favor de Ecoterm, de propiedad de José Dapelo, para el funcionamiento de una terminal de almacenamiento de derivados de petróleo por constituir un evidente acto de competencia contra el proyecto estatal de construir la planta de almacenamiento de GLP”.
Actualmente, y luego de largos dos períodos en Chile como embajador, enfrenta serias acusaciones en el manejo de las contrataciones para la construcción de los Ecu-911 en donde junto a su cercano colaborador; y quien, siguió su nefasta herencia hasta culminar su triste carrera política como Ministro del Interior y su nefasto manejo de la crisis de la frontera en los aciagos días de marzo y abril del 2008, César Navas, están inmersos en informes con responsabilidad penal en la Contraloría General del Estado y denunciados antes la Fiscalía General del Estado.
Monte Sinaí, un engaño más
EO: Las patrullas de combate, de reconocimiento ofensivo, eran las que más ejecutábamos en el oriente ecuatoriano, en particular en el sector de La Punta o general Farfán en donde la DIRNEA con una capitanía y la Infantería de Marina con una compañía ribereña subordinada al BIMUIL; prestábamos servicios cada cierto tiempo. Paralelamente, en el área de operaciones al BIMLOR también realizábamos este tipo de patrullajes en donde dimos duros golpes al narcotráfico y a diferentes amenazas que operaban en la zona. El adiestramiento militar de los soldados contribuye para enfrentarlas con profesionalismo y dar resultados en cada misión asignada. No obstante, no todo fue prístino en materia militar. Por ley debíamos cumplir con las llamadas misiones subsidiarias o posteriormente conocidas como tareas en apoyo a la acción del Estado; éstas eran las que a mí, en particular, me ponían en jaque, pues consideraba que eran las decisiones políticas operativizadas en nuestro nivel. En buen romance, cumplíamos las órdenes legalizadas por algún reglamento a alguna ley y autoridad competente, dilema que se gestaba en mis adentros cuando me preguntaba si estaba haciendo o no lo correcto junto con mis hombres.
Participé activamente en la implementación de la Unidad Especial “Monte Sinaí” conformada por miembros de las tres ramas: Ejército, Marina y Aviación. No obstante, conforme transcurrían los días, me di cuenta que habíamos sido instalados para desalojar a gente que supuestamente había invadido “ilegalmente” terrenos. En muchas ocasiones, todo dependía del o la comisario asignado en el día para cumplir con tal disposición; que, obviamente venía desde el más alto nivel y que el Sr. Julio César Quiñónez, ex Gobernador del Guayas cumplía eficientemente cuando en aquella época cumplía las funciones de Secretario Técnico de Prevención de Asentamientos Irregulares. A mi modo de ver, el asunto era netamente político, y cómo éste, existían muchos casos más en el que el empleo de personal militar se justificaba bajo el auspicio de entidades como el SRI, el Ministerio del Ambiente, Ministerio de Salud, SENAMI, SENAE, Petroecuador, ARCH, etc. Enfáticamente, así se me señale como deliberante, este tipo de acciones deben ser analizadas por nuestro Mando con mayor acuciosidad, pues la mayoría de casos obedecían a demostraciones de poder y para zanjar deudas de carácter político en donde se evidenciaban daños colaterales. A estos operativos se sumaban las campañas mediáticas, en particular en aquellos en donde se enviaba el mensaje claro a la oposición de quien mandaba en el país. En muchos casos eran señales disuasivas a la población. Yo fui testigo de cómo se tumbaban casas de gente humilde e inocente, todo con el fin de cumplir con un proyecto político, mismo que después sería expuesto con fines ulteriores lícitos y que “beneficiaban” al pueblo.
A nosotros los militares, en muchas ocasiones se nos ha tratado de emplear bajo el método de “misiones subsidiarias”. Por mi cuenta, aún de Comandante o de Segundo al Mando en los batallones operativos me desentendí de muchos aspectos relacionados con estos temas, pues sabía de las pretensiones y fines; es más, siempre exigí a las autoridades que se acercaban a mi Unidad a darme, prácticamente “órdenes”, los documentos habilitantes. No siempre me los mostraban, pues me decían que eran convenios de colaboración interinstitucional; en su defecto, hacían una llamada a una autoridad pública que a la brevedad del rayo alertaban a algún jefe militar, que a la vez disponía a mis inmediatos superiores, mismos que, no solían escuchar mis argumentos, en particular, del desgaste del material y empleo no adecuado de personal. Algunos de mis jefes estaban más preocupados en cumplir la orden a raja tabla que velar por la integridad de su personal, todo con el fin de ser vistos como cumplidores, pero nunca he estado de acuerdo en que el fin justifique los medios, más aún cuando son parte de este tablero, oficiales y personal de tripulación.
Siento que para ellos -los políticos- éramos “números” y no seres pensantes que debíamos ser tratados en consecuencia, más aún cuando las tareas que se nos exigían cumplir no tenían nada que ver con nuestra razón de ser y los beneficiados resultaban ser terceros y en pocas ocasiones el pueblo en general.
Mucho de esto también lo viví en el BIMUIL con el Ministerio de Salud en el apoyo a la campaña para la erradicación de la chikungunya. Aún demostrando nuestro espíritu de colaboración, siempre abusaban de que éramos jerarquizados, y se iban donde los mandos, para solicitar personal y material sin considerar nuestras funciones ni limitaciones. Emulaban sin lugar a dudas, el autoritarismo de su líder, fue una década de abusos.
En la ejecución de patrullas ocurría algo similar, fiscales de turno que no aparecían en las acciones en el objetivo de manera oportuna, dejándonos en espera o con la aquiescencia de mandos para disponer del personal militar a su conveniencia. No juzgo en absoluto si las misiones subsidiarias y las tareas de apoyo interinstitucionales tengan fines loables y benefactores; a lo que voy es que los militares no podíamos descuidar nuestro adiestramiento o verdadera razón de ser para dedicarnos a cumplir órdenes políticas. De esto, el Mando en su momento deberá hacerse responsable y dar cuentas de aquello, pues en el Gobierno de la Revolución Ciudadana, las FFAA cumplieron un sinnúmero de tareas bajo esta modalidad. Solo la historia tendrá su última palabra y la que juzgue cuan bien o mal hicimos y a qué causa realmente se contribuyó. La única realidad es que estamos seriamente mermados en equipamiento y debilitados en el entrenamiento en combate para la defensa, gracias a la falta de recursos y haber destinado gran cantidad de tiempo a actividades ajenas a nuestras tareas fundamentales como las de garantizar la integridad territorial y velar por la soberanía nacional.Bases Militares y Agregadurías
EO: Muchas de las actividades que se vienen realizando “en contra” de la institucionalidad de FF.AA es la entrega de bases militares al Estado. La costosa campaña, tanto mediática como social, impele a soldados a “contribuir” con la Revolución Ciudadana en algunos de sus más ambiciosos proyectos; y generosamente, hemos accedido a la entrega de las tradicionales unidades. Estas instalaciones, más que infraestructuras, representan la identidad, y volvemos a caer en el círculo viciosos, de que, “arriba” en los niveles respectivos no se viven de intangibles, y al cesto de basura lo que puedan pensar o sentir los habitantes de aquel domicilio, los soldados que no solo se formaron, perfeccionaron o se capacitaron, sino que, profesionalmente desarrollaron el día a día en dichas unidades.
Si dentro de estas macabras decisiones se encontrase la Base Naval San Eduardo, cuna de la IM, el arrojo y vocación de sus miembros podría ser evidenciado en defensa de mantener a esta base como el baluarte y fortaleza moral de más de 2 mil miembros.
En la última década pude ser testigo, cómo las unidades militares se fueron achicando o en su defecto desapareciendo. Bajo el plan… todas las bases que eran consideradas … fueron expropiadas y pasaron a ser parte de Inmobiliar empresa del Estado.
Agregadurías militares: una provocación más a las FF.AA
AM: Ya Maquiavelo aconsejaba al Príncipe que cuando viajara se hiciera acompañar también por militares que pudieran recoger información sobre los ejércitos de los lugares que visitaba. Napoleón Bonaparte, que era un profundo conocedor de la obra de Maquiavelo, valoraba la importancia de la información militar y a menudo envió militares como embajadores.
El Secretario de la Administración, en una comunicación, con fecha 5 de mayo, dirigida a los ministros de Defensa y del Interior, señaló que “por disposición superior se instruye la eliminación de las agregadurías militares y policiales del Ecuador en el extranjero”.
Esta “disposición superior”, que se traduce en una provocación más a las FF.AA. y que menoscaba su importancia, no sólo que afecta los objetivos de las FF.AA., sino que perjudica a los Coroneles, Capitanes de Navío y Suboficiales que aspiran a salir como Agregados Militares y como auxiliares.
En un apurado comunicado del Ministerio de Defensa, señala “que aún no se ha decidido eliminar las agregadurías militares” y que la idea habría sido una propuesta de la Secretaría de la Administración; es decir que no era una “disposición superior”.
El colmo del cinismo e hipocresía es la declaración del Ministro de Defensa sobre la eliminación de las Agregadurías Militares, en la que señala que es por austeridad. El artículo del excanciller Francisco Carrión, “Incoherencia y derroche”, deja al desnudo parte de la tragedia de nuestra diplomacia y con meridiana claridad nos hace conocer, descarnada y crudamente, cómo se improvisa la política exterior y cómo se despilfarra los recursos humanos y económicos “en estos momentos de crisis y de dolor”.
El Agregado Militar siempre ha formado parte de la representación diplomática. Su actividad está regulada en la Convención de Viena de 1961, ratificada por nuestro país el 18 de Noviembre de 1964.
El Agregado Militar, al igual que el agregado comercial, cultural, etc. es asesor del embajador en los aspectos relacionados con la seguridad y defensa nacional y facilita las relaciones militares que deben beneficiar a su país. En una época en que la seguridad está cada vez más comprometida por las diversas amenazas, el trabajo de los Agregados Militares permite el intercambio de información en las diversas actividades castrenses.
Igual, se nombran agregados militares a organizaciones como la ONU. El Ecuador a través de los llamados “Cascos Azules”, ha cumplido importantes misiones de paz en Centro América, Haití, Liberia, Ruanda, etc. En la OEA, en la Junta Interamericana de Defensa, nuestro país, acreditaba asesores militares de las tres Fuerzas.
En el marco de la Asamblea General de la OEA en Guatemala, los representantes de los países de la ALBA (Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador) manifestaron que se retiraban de la Junta Interamericana de Defensa (JID). El entonces canciller Patiño manifestó que “la JID ha hecho de nuestros Ejércitos y policías apéndices de los intereses norteamericanos” y sólo ha servido “para formar gente para vigilarnos y controlarnos”; dichas declaraciones son el reflejo de lo que piensa de nuestras FF.AA., el ahora Ministro de Defensa.
Mientras tanto Miguel Rivadeneira señala en su artículo, ¿Qué quieren de los militares? del 23 de mayo del 2016, lo siguiente: “Los atropellos a las instituciones y el manoseo de normas constitucionales y legales por sobre el ordenamiento jurídico se profundizan.
Se suma la acuciante crisis económica, que se sentía antes del terremoto, que le hace perder la cabeza al poder porque no atina a cubrir el hueco fiscal debido al despilfarro y el enorme gasto público, que le tiene alterado y dispuesto a meter presos a damnificados que se quejen.
Allí está el empeño de humillar hasta a FF.AA., que han tenido gestas destacadas en defensa de la soberanía y la integridad territorial (la guerra del Cenepa).
Pilar fundamental del sistema democrático, como demostraron para superar la crisis del 30-S, aunque eliminaron la norma de la Constitución.
Trataron de congraciarse con la aceleración de la homologación de salarios, dotaron de recursos para hacer malas compras: los pésimos helicópteros Druhv. Quisieron dividir a oficiales y tropa y transformar en FF.AA. de la
revolución ciudadana, como se hizo en Venezuela, pero acá la situación es diferente.
Hay un probado profesionalismo y una formación institucional. Una ministra llamó a la institución a defender este proyecto político, pero no tuvo eco. Intentaron congraciarse con la inclusión de una enmienda constitucional que
garantiza las pensiones de retiro, aunque hoy no cumplen con asignaciones y se suspenden créditos quirografarios e hipotecarios y tarda la entrega de cesantías.
Han causado daño al buen sistema educativo de colegios militares.
Como no lograron su objetivo político, disponen un débito arbitrario al Issfa de 41 millones, sin observar los procedimientos legales y el debido proceso. La venta tuvo la venia presidencial, la autorización de dos ministros y la firma de escrituras públicas, ley para las partes. Se han negado a convocar a reunión del Directorio del Issfa, pese al pedido de los comandantes. Se preocupan de hechos menores: el decreto 945 dispone que no hayan distinciones entre oficiales y tropa en comedores y lugares de esparcimiento.
Intentan eliminar las agregadurías militares en las misiones diplomáticas, que geopolíticamente son más importantes que los consulados que abrieron, fracasaron y cerraron, con un enorme derroche de dinero.
Señores comandantes, actuales o los que vengan, frente a la amenaza, mantengan la defensa institucional y recuerden que la Constitución no les exime de responsabilidad por la obediencia a órdenes superiores.
Señores militares, no caigan en provocaciones aunque estén muy molestos. Está bien que esto les haya cohesionado y piensen que este proyecto político, que tiene al país en la peor crisis económica de los últimos años, duraría máximo hasta el 2017. Más bien allí deberán colaborar, como parte de la seguridad integral del Estado, como dice la enmienda, para perseguir antes de que abandonen el país por tantos casos de corrupción y abusos”.
Tradiciones Militares
Usualmente se dice que los militares vivimos de intangibles, haciendo referencia a paradigmas abstractos, recuerdos, tradiciones, costumbres y aspectos que han recalcitrado en nuestro etéreo sentir.
Todos los documentos eran firmados con una frase que traía a nuestras mentes nuestro pasado luchador, en donde las gestas heroicas daban el aval de ser una Institución que se gestó en medio de batallas y guerras de emancipación. El “Dios, Patria y libertad” demostraba nuestro anhelo de sobrevivir a la embestida de la “New Age” en donde estas cuestiones filosóficas castrenses irían pasando a segundo plano. En algunas ceremonias comenzaron a escucharse frases al puro estilo de arengas militares de “socialismo, patria o muerte”, “hasta la victoria siempre!” lo que en buen romance significaría afianzar un fanatismo a alguna “revolución” o a caudillos de carne y hueso, que con el paso del tiempo tratarían de formar parte del monopolio de la fuerza que durante siglos lo ha detentado las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, sistemas que se encuentran muy lejos de fallar y peor aún de atentar a la democracia.
Desde que tengo uso de razón, quien encabezaba la lista de asistentes a ceremonias muy importantes dentro de FF.AA. era el Presidente de la República. Durante los últimos años, esta figura pública, al menos en las ceremonias castrenses ha demostrado ser el principal ausente, lo que a la postre no es consecuente con el sortilegio de que somos los “soldados de mi patria”; pues por sentido común, quien no nos visita, quien no se interesa por nuestras celebraciones, demuestra que sus sentimientos al elemento uniformado en general no son diáfanos. Posteriormente, esto sería comprobado en sendos discursos y alocuciones a lo largo y ancho del ejercicio del Mandato.
En una suerte de ejecución de un plan casi perfecto, nos fueron llenando la retina de propaganda, no sabría determinar a ciencia cierta si gobiernista, socialista, partidista o quizá institucionalista. La simbología, colores e indumentaria hacían prever que habían dos grupos muy marcados: ellos y nosotros, o nosotros y ellos. A veces, ni siquiera fue cuestión de perspectiva, fueron aspectos que se acentuarían conforme pasaban los años.
Los militares deben ser ciegos, sordos y mudos
AM: El muñequeo de estos días entre el Ministro Patiño, el mando militar y el Director del Issfa ha sido tenaz. El Ministro ha hecho todas las maniobras posibles para hacer cumplir la “orden” del Presidente: debitar los 41 millones de dólares que, supuestamente, el Ministerio del Ambiente pagó demás al Issfa por la compra de los terrenos de los Samanes.
El Director del Issfa, pese al ultimátum de Patiño, no cumplió la orden. Frente al desacato militar, Patiño anunció que se ha cumplido la “disposición” del Presidente de debitar los 41 millones de la Seguridad Social Militar y señaló que el Alto Mando Militar no se pronunciará por esta decisión del gobierno. Con seguridad, para Correa y Patiño, la no deliberación de los militares, debe traducirse en que los militares deben ser ciegos, sordos y mudos.
La Espada de Damocles del gobierno amenaza cercenar la seguridad social militar. La Ley Orgánica de las FF.AA. expedida en el gobierno del Presidente Borja, en su Art. 96, señala: “ (…), el Ministerio de Defensa Nacional podrá contar con un organismo especializado de seguridad social, regido por sus propias leyes y reglamentos”.
El 7 de agosto de 1992, se promulgó la Ley de Seguridad Social de las FF.AA.
Esta ley establece con claridad el por qué se crea un “régimen especial de seguridad social” para las FF.AA. :“Que el personal militar de las Fuerzas Armadas, no está amparado por un sistema de seguridad social, acorde con los avances de la legislación moderna sobre esta materia; por lo que es necesario organizar un sistema de seguridad social militar que responda a las peculiaridades y características demográficas de dicho colectivo, basado en principios de protección, solidaridad, justicia y participación equitativa del Estado, del empleador y de sus asegurados”.
El órgano ejecutor de la Ley de Seguridad Social de las FF.AA. es el “Instituto de Seguridad Social de las FF.AA. (ISSFA), que es un organismo autónomo, con finalidad social, con personería jurídica y con patrimonio propio”.
En la Constitución que nos rige (la de Montecristi), aprobada por la Constituyente y por el pueblo ecuatoriano en referéndum, en su Art. 367, dice: “(…). La protección de las contingencias se hará efectiva a través del seguro universal obligatorio y de sus regímenes especiales”. El Art. 370, en su segundo inciso, establece que “La policía nacional y las fuerzas armadas podrán contar con un régimen especial de seguridad social, de acuerdo con la ley”.
Hace más de 2 años circuló un globo de ensayo; es decir, un proyecto de una nueva ley orgánica de la seguridad social universal en la que se establecía que la autoridad rectora de la seguridad social sería el Consejo Nacional de Seguridad Social (en este organismo las FF.AA. no tenía ninguna representación); que el ISSFA, tendría las funciones de registro y actualización de información de sus asegurados; que sería un ente recaudador de los aportes y las contribuciones de los mismos; que no sería un oficial general en servicio activo el director. Que los fondos de los afiliados serían canalizados a través del Banco del IESS; que los préstamos hipotecarios, quirografarios y prendarios que soliciten los afiliados serían otorgados por el Banco del IESS, y algo extraño, se hablaba de “Los regímenes de trabajadores de las Fuerzas Armadas…etc.
El Jefe de Estado durante el Enlace Ciudadano No. 153, aclaró que de acuerdo al artículo 367 “el sistema de seguridad social es público y universal. No dice una sola institución y el sistema está conformado por el IESS, ISFFA, ISPOL y Seguro Social Campesino (…) Así que no habrá una sola institución que dirija la seguridad social, eso es falso”; además, que “la Constitución vigente señala que existirá un Seguro Universal y no un sistema único de Seguridad Social. Esto significa que todos los ecuatorianos y ecuatorianas civiles, uniformados, maestros privados, públicos deben tener un seguro social y una jubilación en su vejez”.
Además el Presidente Correa señaló que ese documento, que se difundió, era simplemente un borrador de trabajo. Los militares vimos con extrema preocupación ese globo de ensayo simplemente porque ahí estaba plasmada la verdadera intención que siempre ha tenido y que tiene el régimen sobre la seguridad social militar.
Conjuntés
Parte de la concepción para reducir los efectos de la delincuencia y enfrentarla con eficacia, y contribuyendo al mandato Constitucional se establece el decreto Ejecutivo 433 del 21 de Junio del 2007 en donde se crean las subzonas de defensa interna, posteriormente llamadas de seguridad interna, amén de las Fuerzas de Tarea Conjunta que eran creadas y actuaban mediante estados de excepción. Esta nueva configuración permitió al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ejercer el control militar de varias provincias del país. Si bien es cierto, los resultados (el efecto deseado) podrían justificar su accionar, más sin embargo, se obvió que el mando natural de cada Unidad Operativa, no podía perderse. Estas decisiones, con el tiempo, pasarían la factura a los actores, evidenciándose unidades patrullando en áreas que no pertenecían a su jurisdicción, el empleo de medios no acordes a su misión, y sobre todo el personal desactivado empleado de forma excesiva en tareas de seguridad interna.
Muchas veces se nos repitió que la misión había cambiado, que no habría guerra y que los militares debían ser empleados en tareas ajenas a un conflicto e hipótesis de guerra. Todo esto hizo que se cambie dentro de nuestras filas, el enfoque de dónde veníamos y hacia dónde íbamos.
Todo plan obedece a perspectivas, recursos, líneas de acción y tiempo. Y eso es lo que está ocurriendo, desde los modelos de educación hasta los requisitos para el ingreso a escuelas de formación han sido revisados, enmendados y reemplazados.
Fuimos parte de la gratuidad de la educación, semilleros como los colegios militares y liceos navales fueron absorbidos por el Estado, se comenzó a hablar de equidad dentro de Fuerzas Armadas, inclusive se establecieron por un tiempo el uso de las mismas insignias y símbolos militares; etc, lo que ha la postre determinó que todos estos cambios apuntalen una conjuntes que, en mayor o menor grado, se defina un nuevo rumbo para todos nosotros, un rumbo incierto pero que conforme pasarían los años, la luz al final del túnel, cada vez se haría casi imperceptible.
UN INVENTO FALLIDO LLAMADA “CONJUNTÉS”: EJEMPLO TÁCTICO – OPERACIONAL
El Batallón de IM No. 11 “San Lorenzo” cumple con las tareas de defensa externa e interna con diferentes interferencias producidas por los mandos a los que se debe. Estos son el Comando Operacional 1 “Norte” y la Armada Nacional a través del Cuerpo de Infantería de Marina, donde ambas Unidades emiten disposiciones sobre temas afines y esto produce un dilema sobre quién es el jefe. En base a esto se procederá a explicar las diferentes situaciones particulares que generan este tipo de interferencias que con el transcurrir del tiempo se vuelven más importantes y que deben ser atendidas de manera objetiva para llegar a una solución que considere el mejor empleo de medios, la manera más adecuada para no desgastar al personal y en especial que contribuya principalmente a los objetivos de la Nación, Fuerzas Armadas y Armada del Ecuador, en ese orden. La solución probable es que una sola Unidad Militar se haga responsable operativa y administrativamente de este Batallón.
El Batallón de IM No. 11 “San Lorenzo” (BIMLOR) es una Unidad Militar acantonada en la ciudad de San Lorenzo en la provincia de Esmeraldas. Las innumerables operaciones militares que cumple lo convierten en una de las más operativas del país.
Sus inicios como unidad de Infantería de Marina remontan al año de 1977 cuando se construye el Destacamento Naval de San Lorenzo, luego en los años ochenta pasó a ser Compañía “Charlie” de Infantería de Marina y por las necesidades de aumentar el control fronterizo pasó a ser Batallón de I.M. No. 11 “San Lorenzo”. Por su ubicación geográfica y según lo determina el decreto ejecutivo 433 del 21 de Junio del 2007 se encuentra dentro de la jurisdicción del CO1 “Norte” (Comando Operacional No.1 “Norte”) con sede en Atuntaqui y por este mismo canal, subordinado al Grupo Operacional No. 1.4 “Esmeraldas”. Esta jurisdicción obedece al Plan de Defensa Interna del Comando Conjunto de Las Fuerzas Armadas, pero específicamente para cumplir actividades operativas.
Por otra parte el BIMLOR es una Unidad orgánica del Cuerpo de Infantería de Marina (CUINMA), pero para cumplir con el Plan de Defensa Interna es únicamente responsable administrativamente de las acciones del mismo, quedando de lado el entrenamiento de la Infantería de Marina junto a todas sus Unidades orgánicas.
Un dilema es una situación en la que es necesario elegir entre dos opciones igualmente buenas o malas y esta particularidad se presenta actualmente en el Batallón de I.M. No. 11 “San Lorenzo”; debido a que está subordinado operacionalmente al Grupo Operacional No. 1.4 “Esmeraldas”, que a su vez está subordinado al Comando Operacional 1 “Norte” y por otra parte está administrativamente subordinado al Cuerpo de Infantería de Marina, que a su vez está subordinado al Comando de Operaciones Navales.
En primera instancia no debería existir ningún inconveniente para poder llevar a cabo las tareas asignadas al BIMLOR; sin embargo, existen aspectos particulares donde existe ambigüedad sobre hasta qué punto corresponde la jurisdicción del CO1 y empieza la del CUINMA. Para entender mejor esta situación es necesario realizar un análisis de puntos de vista diferentes en los cuales se puede diferenciar la influencia que ambos mandos ejercen sobre el BIMLOR que de una u otra forma influyen en el cumplimiento de las tareas asignadas.
Si hemos determinado que el BIMLOR depende operacionalmente del CO1 y administrativamente del CUINMA, no deberían existir interferencias de mandos; sin embargo por las disposiciones dadas tanto del Comando Conjunto para el CO1 y del Comando de Operaciones Navales (COOPNA) para el CUINMA; se dan situaciones en que el Batallón se encuentra con dos jefes a la vez. Por una parte el CO1 emite órdenes de operación durante todo el año de manera permanente, y el COOPNA dentro de la planificación operativa anual, en las Operaciones de Control del Área Marítima (CAM) también dispone tareas operativas que cumplir bajo la supervisión del CUINMA.
Por otra parte, administrativamente la Armada Nacional a través del control de CUINMA provee al Batallón de: organización, entrenamiento, mantenimiento, equipamiento y sanidad. Pero hay ocasiones en que existe injerencia en estos aspectos por parte del CO1, como en la planificación del presupuesto, donde por parte de la Armada se dan disposiciones al respecto y el CO1 emite otras disposiciones para poder llevar a cabo la planificación del mismo.
En la parte de sanidad, el centro médico del BIMLOR obedece a las disposiciones emitidas por la Armada del Ecuador a través de la Dirección de Sanidad de la Armada (DIRSAN); no obstante el Centro Coordinador de Sanidad Norte, subordinado al CO1, por su parte emite directrices a ser cumplidas por el centro médico de la Unidad. En este punto existe interferencia debido a que no están establecidas las competencias de DIRSAN o CO1 referente a este aspecto.
Realizando un análisis en el ámbito operativo se puede entender que existe interferencia de mandos en las actividades operativas y administrativas entre el CO1 y CUINMA, ya que en la parte operativa las tareas asignadas por parte del CO1 obedecen al plan de defensa interna y para lo cual se realiza una planificación sistemática que garantiza la continuidad de las mismas; pero al momento de cumplir con las actividades de las operaciones CAM se orientan los esfuerzos hacia otra área no planificada y se interrumpe la planificación ya establecida. Así también estas actividades no programadas influyen de manera negativa y significativamente en el desgaste físico del personal, desgaste de medios, consumo de combustible, etc.
Esto no quiere decir que el BIMLOR no debe cumplir con las operaciones programadas por la Armada del Ecuador; al contrario es en estos casos cuando se puede entrenar al personal en las tareas netamente navales, para el control de los espacios acuáticos y para poner en práctica el plan de defensa externa; pero es pertinente que se establezcan las competencias operativas para el CO1 y/o CUINMA y que el reparto que sea responsable tenga una planificación anual de las mismas para que no existan interferencias para el mejor desempeño del Batallón. Un gran trabajo está llevando a cabo el Comando de Operaciones Norte (COOPNO) ya que al ser un Reparto Naval y a la vez funge como subordinado del CO1 establece directrices para poder cumplir de mejor manera en los dos ámbitos; sin embargo, en ocasiones es sujeto a disyuntivas.
Entonces nace la importancia de cumplir de manera eficiente en las tareas de defensa interna y defensa externa, sin que existan interferencias; por eso el BIMLOR entra en una situación de dilema, ya que debe cumplir con uno y con otro, sin dejar de lado el profesionalismo que caracteriza a todo miembro de Fuerzas Armadas; lo más idóneo sería que el BIMLOR sea subordinado operativa y administrativamente aun sólo mando, específicamente que el BIMLOR, pase a ser parte del control operativo del CUINMA, que está en capacidad de poder ejercer el mando y control del mismo. Esto no es una idea fuera de lugar; todos los Oficiales Infantes de Marina que desempeñan sus funciones en CUINMA, ya han trabajo directa o indirectamente en el Batallón de I.M. No.11 “San Lorenzo” y saben la realidad del mismo; por lo tanto, con la autoridad correspondiente y una vez establecidas sus competencias, bien pueden dirigir las actividades operativas del BIMLOR, ya sean de defensa interna o externa. Además contribuiría de gran manera a la continuidad de las operaciones y a los objetivos de la Armada del Ecuador.
Una vez que se pueda llevar a cabo lo anterior expuesto, se darían los siguientes beneficios:
- Disminución significativa de trámite de documentación.
- Mejoramiento en la planificación de empleo de medios.
- Evitar interferencias en la planificación presupuestaria.
- Evitar interferencias en el control administrativo (organización, entrenamiento, mantenimiento, equipamiento y sanidad).
El más grande beneficio que se puede obtener de todo esto es un mejor desarrollo de las tareas dispuestas al Batallón de IM No. 11 “San Lorenzo” y así contribuir a los intereses del Estado, que están establecidos en los diferentes instrumentos legales y que en todos los casos son acordes a la misión de Fuerzas Armadas.
Las diferentes disposiciones emitidas por el CO1 “Norte” y de la Armada por parte del CUINMA, han generado interferencias en el desarrollo de las actividades operativas y administrativas del BIMLOR; lo cual afecta al correcto desarrollo de la Función Básica. Este particular ha mostrado un deterioro progresivo de los medios asignados y un alto nivel de tramitación de documentación, sin considerar el desgaste físico del personal. Para un mejor desarrollo de las tareas asignadas es necesario que un solo Reparto sea el responsable de las actividades operativas y administrativas del BIMLOR; pero para esto es preciso que a un nivel superior se definan las competencias y jurisdicciones de los distintos Comandos Operacionales, manteniendo a los Batallones como subordinados del CUINMA. Estas acciones mejorarán la consecución de los objetivos de la Armada Nacional y del Estado.
¿Fuerza de Tarea Conjunta?
AM: Un manual sobre seguridad podría comenzar diciendo que, en relación con sus hipótesis de conflicto, se podría decir que un país tiene dos maneras de estar en peligro: una, por la fortaleza de la presunta amenaza; otra, por debilidad de la propia defensa; por lo tanto, un gobiernos responsable debe considerar la política de defensa como una política de Estado.
La política de defensa, está sujeta a los cambios del escenario geopolítico, a la presencia de nuevos actores, al surgimiento de nuevas amenazas y desafíos, así como a las oportunidades que se presentan para el Estado.
La Política de la Defensa Nacional del Ecuador o más conocido como Libro Blanco, publicado en 2006, nos señala que “La defensa nacional se ocupa de enfrentar, en forma específica, las amenazas a la nación que pongan en riesgo la vida de la población y los recursos del país, su integridad territorial y la soberanía del Estado. En la actualidad, las amenazas a la seguridad más significativas son aquellas que se derivan del riesgo de extensión de situaciones de violencia más allá de las fronteras, con acciones de fuerza, provenientes de grupos ilegales armados; y, con diverso grado de incidencia, el narcotráfico, el tráfico ilícito de armas, el crimen organizado transnacional y el terrorismo”.
El mismo Libro Blanco, nos advierte, “El Ecuador ratifica la irrestricta decisión de hacer respetar la soberanía nacional y garantizar la inviolabilidad del territorio ecuatoriano; consecuente con el principio de no intervención, reitera la firme voluntad de no involucrarse en los asuntos internos de Colombia, según las políticas establecidas por el Consejo de Seguridad Nacional; lo que, en el ámbito de la defensa, se traduce en la no participación en operaciones militares coordinadas, conjuntas ni combinadas con las fuerzas militares de Colombia”.
En días anteriores, en el marco del VI del gabinete Binacional Colombia-Ecuador, encabezado por los presidentes de ambos países; el ministro de Defensa de Colombia propuso la creación de una fuerza de tarea conjunta entre las Fuerzas Militares de su país y las de Ecuador para reforzar la seguridad en la frontera.
Esta propuesta no es nueva, anteriormente, en marzo de 2016, siendo Ministro de Defensa Ricardo Patiño, anunció la posibilidad de crear una Fuerza de Tarea Conjunta fronteriza que refuerce la estrategia de ambos países en la lucha contra crímenes y mejore aún más las condiciones de seguridad en la zona limítrofe. El ministro de Defensa de Colombia, reforzó la idea, declarando que con Ecuador se deben fortalecer y acercar aún más los lazos en materia de cooperación en asuntos de seguridad, de lucha contra el crimen organizado, narcotráfico, minería ilegal, extorsión, y temas como la migración ilegal. Ante la posibilidad del Ecuador de involucrase en el conflicto de Colombia, no se habló más del tema.
En el supuesto no consentido de crearse dicha Fuerza de Tarea Conjunta entre los dos países, se deberá contemplar normas relativas a planificación, mando y control, operaciones, inteligencia, logística, personal, organización y entrenamiento, etc. Además, de las implicaciones legales de los dos países de tener en su territorio tropas extranjeras armadas, aunque sea por efectos de las operaciones.
Las autoridades del gobierno -civiles y militares-, deben recordar la advertencia que se hace en el Libro Blanco en el 2006: “de no involucrarse en los asuntos internos de Colombia” y “en la no participación en operaciones militares coordinadas, conjuntas ni combinadas con las fuerzas militares de Colombia”
Enajenación de FF.AA.
Inteligencia debilitada, por supuesto cuando los propios militares mal interpretaron el concepto de la inteligencia. No lograron concebir en determinados hechos históricos como el ataque a Angostura la real dimensión del empleo de la inteligencia, pues cabe anotar que para esas instancias ya había un Ministro Coordinador de la Seguridad con tintes socialistas.
Desprecio a las FF.AA, resultado del ataque sistemático a aquello a las instituciones. Viene de Cuba.
En el foro de Sao Paulo se estima el porqué se están dando las cuestiones que abarcan el debilitamiento de FF.AA y los fuertes indicios para la destrucción de su institucionalización.
Paco Moncayo señala en su obra Poder y Conflicto, la diferencia que existe entre política y ciencia política, en donde se fundamenta que la primera se enfoca en ideales, principios y conceptos morales, la segunda se enfoca en criterios de poder, eficacia y eficiencia. Esta brecha puede sesgar la apreciación a los distintos sectores bajo la tutela de este concepto; como ha venido ocurriendo con Fuerzas Armadas.
Hasta qué punto puede ser considerado el elemento uniformado como parte de la influencia del poder y la política, más aún cuando constitucionalmente son idóneos para ejercer el voto?. Dentro de los esquemas de planificación, las Fuerzas Armadas, son parte del tablero de ajedrez, y deberían serlo; no obstante, cuando se las quiere subordinar a la política, directa o indirectamente con acciones u omisiones, logran fortalecer un sector debilitando a otro.
La filosofía política se fundamenta en criterio de valores y racionalidad, para proponer prototipos ideales de regímenes políticos y pronunciarse por el que mejor sirva a los objetivos de justicia y de paz.
El Decreto Ejecutivo 945 establece un supuesto nuevo sistema de reclutamiento entre oficiales y tropa. La Constitución actual en su Art. 160, señala que las FF.AA. y la Policía Nacional, tendrán leyes específicas, una de ellas es la Ley de Personal, que regula la carrera de los militares; en ella, se establece la forma de reclutamiento tanto de oficiales como de la tropa; cualquier ciudadano que desee ingresar a la escuela de formación de oficiales de las FF.AA. o de tropa, tendrá que cumplir con los requisitos establecidos en los reglamentos.
El Art. 58 de la Ley de Personal de las FF.AA. señala (Ingreso de personal de tropa a los institutos).- “El personal de tropa podrá ingresar a los institutos de formación de oficiales sujetándose a las normas y requerimientos que contemplaren para estos casos, los reglamentos de cada Fuerza”.
Actualmente se ha unificado el proceso de reclutamiento en el cual quienes aspiren a ingresar a FF.AA., sea tropa u oficiales, deben rendir las mismas pruebas y la meritocracia será aplicada. Todo es cuestión de perspectiva, y desde los inicios de la carrera se observa la inquequidad. En donde debería primar la voluntariedad y la libre elección de
En determinados momentos de la carrera militar se hace imprescindible un diálogo franco y diáfano entre superiores y subalternos, para lo cual existen formas de hacerlo. Desde el idioma del fiel cumplimiento del deber hasta la enorme satisfacción de estrechar la mano a un compañero de armas por el simple hecho de contar con su amistad. Existen un sinnúmero de formas de ejercer la conducción de hombres disciplinados y que han sucumbido al juramento patrio. Sin embargo, lo más complejo del ejercicio del mando, conforme pasan los años, sin duda alguna, es el de escuchar a nuestros subordinados. Esta cualidad, que se convierte en mandatoria, permite que exista un canal de comunicación, expedito y fiable.
Cuando un superior, mucho más, de un rango más alto, o alguien que por investidura formal o legal, lo posee en la jerarquía de la administración pública, y prescinde de la comunicación con sus subalternos, o sus funcionarios colaboradores como sería el caso, se tiende a romper la confianza, más aún cuando se lo hace público. Cuando el Señor Presidente indicaba a los medios de comunicación que el no habla con sus subalternos.Un mes después del terremoto ocurrido el 16 de abril, ante el pedido de un oficial de la Marina para que el presidente Rafael Correa rectifique su afirmación sobre los liceos navales, el mandatario dijo: “Yo no me voy a poner a discutir con mis subalternos”. Nuestra apreciación, sin más, es que no se nos quiere escuchar, pues la voz del Comandante General de Marina, es la voz de todos, más aún en materia legal.
Fernando Balseca muy acertadamente en su columna del 27 de Mayo del 2016, parangonea lo ocurrido: “una conferencia en 1985, y luego en un artículo en 1988, la profesora Gayatri Chakravorty Spivak, nacida en Calcuta y formada en Estados Unidos e Inglaterra, planteó una pregunta central para las humanidades: “¿Puede hablar el subalterno?” (o, en la traducción de José Amícola, “¿Puede hablar el sujeto subalterno?”). Spivak cuestionaba el silencio impuesto a las mujeres, tratadas como inferiores por la historia y la administración coloniales de la India. La pregunta es también: ¿Puede hablar una mujer en condiciones coloniales? ¿Pueden hablar, en situación de opresión, los subordinados, los marginados, los que no tienen el poder formal?.
Es importante redescubrir cuánto los subordinados valoramos la comunicación con nuestros superiores, en tanto en cuanto este valiosísimo canal se haya mantenido fiel, es decir transparente y lúcido tanto “hacia arriba” como “hacia abajo”. Por laboriosa que fuese la aproximación, en especial de los superiores, los subalternos tenemos la capacidad de percibir la hipocresía y la falsedad. Los soldados, debido al entrenamiento y al proceso de reclutamiento, formación, capacitación y perfeccionamiento tiende a ser muy sensible, se afina su percepción.
Nuestros superiores en la Fuerza representaron más allá de la jerarquía, la cabeza de la estructura, más allá del honor que se aprecia en el arte del mando, este mando se materializa, se humaniza, por ello en la milicia quienes son envestidos formalmente, no solo reciben nuestra subordinación por este respecto, sino por el simple hecho de que todos nosotros seguimos la misma hoja de ruta.
Con mucha congoja hemos sido testigos como en los últimos años cómo el Poder Ejecutivo ha removido a nuestros Comandantes Generales, el Art. 141 de la Constitución de la República del Ecuador, permite al Presidente de la República remover y poner de la terna de los oficiales más antiguos de las Fuerzas a quien él considere de su confianza. Esta forma de aplicar el Poder a quienes cumplimos tareas de defensa tanto en seguridad interna como externa, debe ser hecha con mucho tacto, pues nuestra cabeza militar no es solamente el oficial más antiguo, es la representación de la moral y del espíritu de todos los subordinados.
Los dilemas de poder suelen ser observados en todas las profesiones. El poder permite una adecuada aplicación de las normas y permiten la expansión del bien común, más allá del fin, es un medio coercitivo, en que se somete a los mandantes para conseguir aquellos fines ulteriores garantizados en la Carta Magna. No obstante, existe una analogía del poder que se aplica dentro de Fuerzas Armadas, pues se torna evidente, muchas veces, las pugnas internas por cuotas de poder. El vicealmirante Homero Arellano fue el protagonista principal durante ….
Muchas veces creemos y damos por sentado que nuestra formación, no está sometida a los factores externos, y más aún a aquellos que vienen de niveles que tarde o temprano ejercerán su influencia en nuestra Institución.
La guerra del Cenepa en 1995 colmó de gloria a todos los ecuatorianos, no tanto por el kilómetro cuadrado en Tiwintza que simbolizó la victoria en el caso de batalla, sino por la cohesión que se logró en todos los sectores para hacer frente a una amenaza que ha demostrado en sendas ocasiones no ser fiable en lo que a fronteras se trata. Sino preguntémosle a la historia. No obstante, dadas las circunstancias en la última década y en base a las políticas que marcaron la hoja de ruta, las hipótesis de guerra fueron eliminadas y se crearon escenarios en donde los nuevos protagonistas serían otros tipos de amenaza y factores de riesgos que luego se llamarían riesgos.
Eran los primeros días de Julio 2016 y comenzaron las prácticas de ceremonia de relevo de uno más de los Comandantes Generales de Marina cesados por el Poder Ejecutivo. Las dudas invadían en estos aciagos momentos, porqué seguir preparando ceremonias para relevos dolorosos?, sin sentido, violentos y en los cuales el ingrediente principal sería el sabor amargo de la impotencia?, de la desdicha; pues, estábamos haciendo apología a nuestra derrota, a un grito desgarrador interno, aquel que no se escuchaba, el que emana como un llanto seco.
Ergo, somos soldados de aire, mar y tierra, entrenados para la guerra; cuál guerra? Si los más altos conductores del nivel político estratégico militar señalaban que ya no hay guerra, que los problemas limítrofes se encuentran solucionados y para qué hablar de hipótesis de guerra, pues va en contra de cualquier política de paz de la UNASUR. Ahora debíamos hablar de escenarios, de riesgos y de amenazas. Un sin número de ideas matizaban la planchada de la Comandancia de Escuadra Naval al escuchar los pitos y el bombo de la banda de guerra. Estas prácticas de ceremonia, más allá de las dudas que nos asistían, nos tenían desconectados de la realidad del entorno. Cómo era posible que “hagamos fiesta” por decisiones fratricidas? O acaso en base al ceremonial marítimo, debíamos seguir haciendo ceremonias de relevo cada vez y cuando nuestros Comandantes Generales se iba a la casa?. Al final, lo más conveniente no era seguir pensado en el pasado inmediato, sino seguir adelante y tener una ceremonia impecable, a la altura de la gloriosa Armada Nacional. Pero la espina estaba, es más, nadie nos informaba nada, ni el porqué de tanta inestabilidad con nuestros Comandantes, menos aún el porqué fueron cesados.
Algún señor oficial de alta graduación me supo decir, “toca aguantar y como somos tantos almirantes, que siga no más descabezándonos”, traté de intuir lo que me decía pero era tan profunda su aseveración que preferí seguir en la práctica de ceremonia y esperar algunos meses más, o quizá semanas, para la siguiente.
El maestro de ceremonias, el primer día confundía a los marinos que éramos parte del “show”, más aún por los vocativos, en otras palabras, las veces que debíamos cuadrarnos al llamado de quienes tomarían la palabra. Según él, las alocuciones serían por parte del comandante general saliente, del entrante y de la máxima autoridad presente que para el caso era el ministro de defensa. Durante los dos días de práctica nos cuadrábamos al llamado del comandante general saliente, pero para nuestra sorpresa, el día de la ceremonia, no se lo nombró, y por ende tampoco tuvimos la oportunidad de cuadrarnos a su llamado, menos aún aplaudirlo o desearle el buen viento y buena mar. Días después, nos enteraríamos que por razones desconocidas fue impedido de dar su discurso.
El Foro de Sao Paulo: Ortega y Moreno
AM: El Foro de São Paulo (FSP), llamado así porque en 1990 en esa ciudad de Brasil se realizó la primera conferencia de organizaciones, movimientos y partidos de izquierda, ideado por Fidel Castro e Ignacio Lula Da Silva. Dicho Foro fue constituido para debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín, revisar la estrategia comunista revolucionaria en medio de la crisis del socialismo.
Desde su fundación esta organización se reúne periódicamente en diferentes países, ha ido creciendo paulatinamente, actualmente asisten a sus cónclaves delegaciones procedentes de América, África, Asia y Europa. La bandera que enarbolan los miembros de FSP es la lucha contra el imperialismo, el neoliberalismo y la toma del poder popular; condenan al terrorismo, el narcotráfico y la violencia, pero tienen como sus miembros al Partido Comunista de Cuba, al Partido de los Trabajadores de Brasil, a las FARC y ELN, de Colombia, Tupamaros de Uruguay; a los Frentes, Farabundo Martí de El Salvador y Sandinista de Nicaragua, entre otros.
El Foro de Sao Paulo, en la declaración final de su IV conferencia, en La Habana en 1993, estableció, que: “las Fuerzas Armadas constituyen una de las amenazas más serias a la construcción de la democracia política en Latinoamérica”. El desaparecido Tomas Borge, sandinista y miembro del FSP dijo que “los ejércitos sólo sirven para dar golpes de Estado y para reprimir al pueblo, son un cáncer en nuestros países. No hay razón para que sigan existiendo”.
La revista América Libre, órgano de difusión del pensamiento de los miembros del FSP; no esconde su rechazo a que los militares luchen contra el narcotráfico y el terrorismo; al contrario, opina que el combate contra el narcoterrorismo es una mera excusa para golpear a los movimientos revolucionarios. “El imperialismo, una vez que ya no tenía a mano la justificación de la doctrina de seguridad nacional, ni el anticomunismo, ha inventado nuevas funciones para las Fuerzas Armadas para golpear a la fuerza revolucionaria: el narcotráfico y ahora el terrorismo. Son vehículos que han sustituido al anticomunismo”.
En vísperas del aniversario del triunfo Sandinista, en Nicaragua se celebró la XXIII reunión del FSP; su anfitrión Daniel Ortega, no sólo ha reformado la Constitución para perpetuarse en el poder y constituirse en el émulo de los Somoza; además, ha conseguido del Parlamento que a los militares se les permita tener responsabilidades en la vida política y económica del país, abriéndoles el camino para que intervengan en la redacción de leyes, que ocupen cargos civiles en el gobierno, que ofrezcan servicios de seguridad a la empresa privada, etc.
El Consejo Supremo Electoral, controlado por Ortega destituyó a 28 diputados de la oposición. Con este acto se consagró el control total del poder a través de un neosomocismo desvergonzado.
Voceros de Carondelet informaron que el Presidente Moreno viajaría a Nicaragua para participar en el Foro de Sao Paulo y que “el objetivo era fortalecer las relaciones políticas con el Gobierno de Nicaragua y ratificar el compromiso con el progresismo y la integración regional”.
A última hora se informó que Moreno no viajaría. El hecho de haber tenido la intención de viajar a Nicaragua, era un mal mensaje para las Fuerzas Armadas y para el pueblo ecuatoriano; visitar un país donde gobierna una dictadura neosomocista y a la reunión del Foro de Sao Paulo, resulta preocupante.
Miguel Rivadeneira muy claramente en su columna del 15 de agosto del 2016 discernía: “Cuando en las sociedades se taponan los desfogues, se bloquean las válvulas de escape por el capricho e intolerancia del poder, se silencian las voces, se impide la libre expresión a la que tienen derecho, hay una olla de presión que puede estallar y que al parecer algunos quisieran irresponsablemente que eso ocurra, incluso desde el poder debido a la gravedad de la crisis económica a la que le han llevado al país.
El mal manejo -allí están los resultados tangibles de la crisis, el crecimiento del desempleo, la proliferación de reformas tributarias que aprueban y rectifican, que generan desconfianza e incertidumbre e impiden inversiones seguras- ha llevado a desafiar al sector militar, al que lo quieren silenciar e imponer un proyecto de reformas al sistema de seguridad social, en medio de serias preocupaciones en los cuarteles.
No se trata de irse contra el orden constituido pero, de acuerdo a la Constitución, tienen no solo el derecho sino la obligación de expresarse ante la Asamblea, que sería grave que apruebe sin procesar los planteamientos de los activos. Ya mucho han abusado al burlarse del resto de sectores con tantas leyes mal hechas que han impuesto y luego enmiendan.
La Constitución, art. 159, establece que las FF.AA. y la Policía serán obedientes y no deliberantes y cumplirán su misión con sujeción al poder civil y a la Constitución.
Esto último es fundamental: les asigna deberes pero también derechos y no pueden ser indiferentes cuando hay problemas serios en lo económico y la seguridad social y eso afecta a miles de familias de los uniformados. El hecho de que sean no deliberantes no significa que no puedan expresar sus puntos de vista, dentro del órgano regular y con respeto a las jerarquías e ir a la Asamblea, como han ido cuando se han debatido temas de su incumbencia: el caso del proyecto de Código de Seguridad.
Es verdad que los sistemas de seguridad social, militar, policial y peor de los civiles del IESS, tienen modelos insostenibles y no pueden seguir así. Tiene que haber cambios pero basado en informes técnicos y balances. La crisis viene desde antes pero este gobierno ha profundizado y le ha llevado al caos y futuro incierto con la metida de mano en recursos que son sagrados de sus afiliados y jubilados.
Más aún cuando dejó de pagar las deudas en salud y el aporte del 40 % para el fondo de pensiones jubilares y en el caso del ISSFA le debe más de 300 millones USD.
¿Qué es eso de tratar de imponerles una especie de comisarios en los cuarteles? El Alto Mando Militar ha seguido el órgano regular y con respeto pero con mayor firmeza debe reivindicar la dignidad de la institución y de sus miembros. Debe hacer público el informe técnico sobre la pretendida reforma al seguro social para que el país conozca y saber qué hacen en la Asamblea. No jueguen con fuego ni provoquen más”. Falta de equipamiento
EO: No disponer de capacidad disuasiva nos torna vulnerables a los ojos del resto de las FF.AA.. El recorte presupuestario, ha impedido que las unidades de combate sigan operando, sean éstas, aviones y busques de guerra y logísticos, unidades de tierra con limitadísimos mantenimiento, y con recursos contados para servicios básicos y para “apagar incendios”. Estos hechos más que pertinentes, desahucian
Hoy por hoy, con dotaciones incompletas se hace difícil mantener la experticia militar. El servicio militar voluntario, debe ser reemplazado por soldados profesionales, y con ello no disminuir el pie de fuerza profesional. Esto por supuesto no han pensado los “socio-listos.” Dicen que la tecnología reemplazará al soldado, pero entonces se debiera iniciar reemplazando al personal de completamiento o reservista, pero no se ha incrementado soluciones tecnologías ni tampoco se ha iniciado a disminuir el personal reservista (conscriptos) sino el permanente. Una farsa.
Estamos consientes que hay cambios en el contexto estratégico, pero lo que se viene haciendo es irresponsable con la historia. El empleo de las FF.AA frente a las nuevas demandas de seguridad, no es pensar que se puede emplear a una fuerza militar como un “depósito de gente”, desprofesionalizando su capital más importante, al no haber recursos para el entrenamiento de unidades, y lo peor el tiempo de entrenamiento, el cual es necesario.
Los Dhruv: ¿un gran negocio?
AM: Sobre los helicópteros Dhruv, el exministro de Defensa, Javier Ponce, señaló: “El país no pierde un centavo en la compra porque, aparte de que se han recuperado garantías, seguros, los Dhruv han crecido de precio. Entonces, los seguros que se han cobrado superan ampliamente el costo inicial”. Acerca del mismo tema, el presidente Correa precisó que cada aparato fue adquirido en 7 millones de dólares y ahora cuestan 16 millones. “Ahora, con cada Dhruv que se pierde el seguro nos responde 16 millones…”. Con esa lógica, la compra de los helicópteros cuestionados resultó un gran negocio. Entonces, que operen los tres que restan y dejar que se caigan; de esa forma se cobrarían 16 millones de dólares por cada helicóptero siniestrado. ¿Y los muertos? ¿Y el caso del asesinado general Jorge Gabela? Siguiendo con el mismo tema, el presidente Correa señaló “que la compra de los helicópteros Dhruv se hizo por parte de la desaparecida Junta de Defensa Nacional, que estaba conformada por el Arzobispo de Quito y los comandantes de las Fuerzas Armadas”. Al parecer, la información o es incompleta o el presidente Correa omite deliberadamente la verdadera conformación de la ex Junta de Defensa Nacional y, según sus declaraciones, da la impresión que solo estaba conformada por el Arzobispo y los mandos militares. Para evitar confusiones y malos entendidos, me permito recordar cómo estaba conformada la desaparecida Honorable Junta de Defensa Nacional: – Presidente de la República, presidente nato. – Ministro de Defensa, Vicepresidente, representante legal y Presidente de la Comisión Ejecutiva. – Ministro de Finanzas, tesorero. – Ministro de Relaciones Exteriores. – Delegado de la Corte Suprema de Justicia, Presidente de la Comisión Jurídica. – Gerente General del Banco Central, Presidente de la Comisión de Finanzas y Presupuesto. – Delegado de la Junta Consultiva de Relaciones Exteriores. – Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Presidente de la Comisión Técnica. – Comandantes del Ejército, la Marina y la Aviación. -Director Ejecutivo de la Honorable Junta de Defensa Nacional. – Secretario General Abogado. – El Contralor General del Estado, y – El Arzobispo de Quito. Por lo tanto, el presidente Correa era presidente de la Honorable Junta de Defensa Nacional desde el inicio de su mandato, hasta el 1 de enero de 2009, cuando por su decisión desapareció. Javier Ponce, exministro de Defensa, era vicepresidente y representante legal de la Junta de Defensa Nacional, cuando se firmó el contrato de la compra de los helicópteros Dhruv.
¿Sin radares?
El funcionamiento de los radares radica en la utilización de ondas electromagnéticas para medir distancias, altitudes, direcciones y velocidades de objetos estáticos o móviles en el aire. Entre los ámbitos de aplicación del radar se incluyen la meteorología, el control del tráfico aéreo, marítimo y terrestre, en el ámbito civil y militar.
Los radares forman parte del sistema de defensa aérea; igualmente, los cañones antiaéreos, misiles tierra-aire, aviones tácticos, estratégicos, etc. todo este sistema debe funcionar integrado. Lo fundamental es que los radares den las alertas inmediatas y oportunas para que, de acuerdo al objetivo, se utilice el arma más adecuada.
Obviamente que no hay sistema en el mundo que sea infalible, siempre habrá forma de evadir los controles. Un ejemplo de lo señalado es el aterrizaje en plena plaza Roja de Moscú, vulnerando la defensa aérea soviética, del entonces joven germano-occidental Mathias Rust con su avioneta Cessna, el 28 de mayo de 1987. Este audaz joven piloto tuvo que cumplir más de 400 días de cárcel y ese hecho le costó la renuncia del mariscal Sergéi Sokolov, ministro de defensa soviético.
Fue necesaria la mala experiencia que tuvimos al no detectar la violación a nuestro territorio por parte de fuerzas militares colombianas que atacaron al campamento de Angostura, para adquirir nuevos radares. Esta adquisición fue calificada como de emergencia para la recuperación de la capacidad operativa de las FF.AA. Angostura es donde estaba instalado, junto a una veintena de guerrilleros, -violando nuestra soberanía- Raúl Reyes, segundo en el mando de la narcoguerrilla de las FARC.
El 1 de diciembre del 2008, el Subcomité de Contrataciones de la FAE convocó a una segunda licitación tras declarar desierto el primer concurso. El 19 de diciembre, con informe favorable de ese subcomité, el contrato fue adjudicado a la empresa china Electronic Technology Group Corporation (CETC), que ofertó $ 60 millones de dólares por 4 radares.
El proceso para la adquisición de dos sistemas de radares para la defensa aérea, fue cuestionado por un sector de los oferentes, según las bases, los sistemas radáricos debían cumplir requisitos básicos, como un sistema de enfriamiento por aire. Se dijo que los radares chinos ofertados de modelo YLC-18 son enfriados por agua, lo que incumpliría uno de los requisitos técnicos más importantes.
Según la cláusula octava del contrato, CETC se comprometió a entregar los radares nuevos “debidamente instalados, integrados y comprobado su correcto funcionamiento entre sí, y con los radares civiles y militares, en el plazo de 18 meses contados a partir de la fecha de pago del anticipo”.
Este plazo venció el 14 de enero del 2011 y hasta el momento se ha diferido la entrega de los equipos por cuatro ocasiones. Es decir, existe un incumplimiento del contrato por un año cuatro meses y no pasa nada.
Lo importante sería que el gobierno nos informe, es nuestro derecho, sobre la compra y el funcionamiento de los radares chinos, de los aviones no tripulados, si vuelan los Mirage que nos regaló el presidente de Venezuela; si tienen o no armamento los aviones Cheetta, los Tucano; luego de esos informes veamos quienes son los traidores a la patria.
Sistema de Defensa Antiaérea es el conjunto de elementos que tiene como misión neutralizar o destruir la aviación enemiga, cuentan con radares de diferente tipo que sirven para la detección y alarma temprana; un Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Inteligencia e Informática (C3I2), en donde se centraliza la información y se dirigen las operaciones, aviones interceptores y armas antiaéreas (misiles tierra-aire, cañones antiaéreos, etc.). Lo fundamental en la defensa antiaérea es que los radares proporcionen las alertas inmediatas y oportunas para que, de acuerdo al objetivo, se utilicen las armas más adecuadas para su destrucción.
El 1 de diciembre del 2008, la Fuerza Aérea convocó a una segunda licitación tras declarar desierto el primer concurso. El 19 de diciembre se le adjudicó el contrato a la compañía china Electronic Technology Group Corporation (CETC) por $60 millones de dólares para la provisión de dos sistemas de radares, con tecnología para integrar voz y datos entre sí, con las aeronaves militares, con el centro de comando y control y también con el resto de radares, incluidos los de la Aviación Civil (DAC). Según la cláusula octava del contrato, la CETC se comprometió a entregar los radares nuevos “debidamente instalados, integrados y comprobado su correcto funcionamiento entre sí, y con los radares civiles y militares, en el plazo de 18 meses contados a partir de la fecha de pago del anticipo”.
A pesar de que la adquisición de los radares para el control aéreo de la frontera norte fue considerada una prioridad dentro del proyecto de la recuperación de la capacidad operativa de las FF.AA. luego del ataque en Angostura, y pese haber firmado el contrato de adquisición, los radares chinos jamás pasaron de la etapa de prueba; además el plazo de entrega venció el 14 de enero del 2011 y, en los actuales momentos, nuestro país se encuentra en la misma situación de vulnerabilidad que hace cinco años. Sin embargo el ex-ministro de Defensa, Miguel Carvajal, en junio de 2012 le dijo al país que los radares estaban funcionando y estaban en pruebas individualizadas.
Cabe señalar que el país dispone de aviones turbohélice Super Tucano, estas aeronaves, entre otras misiones, realizan vigilancia aérea, pero jamás pueden suplir el trabajo de los radares.
Accionar contundente del Ministerio de Defensa
De poetas y militares
AM: Ya tuvimos un poeta al frente del Ministerio de Defensa, uno que no creía en los militares “…porque los militares no se habitúan a la luz, prefieren los claroscuros…”, tampoco se convencía de la Gesta del Cenepa. “…un enfrentamiento que se libraba en un lugar remoto, casi imaginario, donde era necesario usar aparatos sofisticados para determinar los escasos metros de territorio que se estaba defendiendo o que se conquistaba…”, peor en quienes defendieron el honor y la soberanía de la patria, “Detrás de los coroneles de enero estaba esa desventurada fracción militar que se autodenominaba ‘Héroes del Cenepa’, y que es el sector más reacio a renunciar a un nacionalismo que está, paradójicamente, en contradicción con el pensamiento indígena”.
Ahora tenemos una poetisa frente a la seguridad y defensa de nuestro país, ha comenzado su gestión, recordando a los soldados que el Ecuador “vive una Revolución y eso es algo que debemos tener muy presente. Una Revolución tan profunda como la de Alfaro, ya que nos hace blanco de posibles conspiraciones”. Sobre la revolución, es un tema que venimos escuchando de boca de los militares politizados de Venezuela que proclaman “Patria, Socialismo o Muerte” y que según la cúpula, “están casados con el proyecto político de Chávez”. Con Venezuela hemos firmado un Acuerdo de Cooperación Técnico-Militar; además, tenemos un coronel como profesor en la Academia de Guerra del Ejército. Igual sucede en Bolivia, Evo Morales al inaugurar la escuela militar para el entrenamiento de los militares de la Alba -Ecuador es parte-, dijo que “Se regirá por una doctrina antiimperialista y socialista”.
No está por demás recordar que las FF.AA. se deben a la Nación y deben estar subordinadas al gobierno que ha elegido democráticamente el pueblo en las urnas, cumpliendo las misiones que están señaladas en la Constitución, jamás subordinadas al proyecto político del gobierno de turno, peor proclamar la incondicionalidad al gobernante como lo ha hecho en estos días el Ministro de Defensa de Venezuela a Chávez, «¡Cuente con la lealtad plena de su Fuerza Armada Nacional Bolivariana! !Rodilla en tierra frente a usted mi comandante! ¡Independencia y Patria Socialista!, ¡Viviremos y venceremos». Estas son las verdaderas amenazas que se ciernen sobre nuestras FF.AA.
Hasta el momento, en nuestro país, los militares han estado obligados a cumplir misiones para las que no están preparados, ni entrenados, peor armados y equipados; es decir, asumir el control de la delincuencia y el narcotráfico; el riesgo es no sólo que cometan errores, sino abusos contra los DD.HH. Vale decir que el tema de la politización ha estado ausente en las FF.AA. ecuatorianas, a diferencia de los demás países de la Alba (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua).
Más ahora la ministra-poetisa, no sólo habla de revolución en su discurso, sino de una supuesta conspiración desestabilizadora, «Ustedes están llamados a defender y evitar cualquier intento que ponga en riesgo esta democracia…”. Esta invocación, no es nueva; anteriormente ya “denunció” Correa un supuesto “Plan Revancha”, según él, estaban involucrados políticos, militares en servicio activo y pasivo, a los que acusó de “verdaderos traidores a la patria”, sin que hasta la fecha haya dado los nombres de los presuntos conspiradores. Sobre este mismo asunto, el canciller Patiño dijo “que existe un ‘plan combinado’ entre grupos nacionales e internacionales para dar un golpe de estado en el país”, y el Ministro de Defensa declaró que dicho plan había “abortado”. ¿Acaso esta denuncia, sin pruebas, no menoscaba el prestigio de las FF.AA? ¿Acaso llamar traidores a la patria a quienes la han defendido con absoluta lealtad, no constituye una incalificable agresión y difamación? Estas acusaciones, aún no aclaradas, son tremendamente temerarias, más aún cuando el Jefe del Comando Conjunto de entonces, General Ernesto Gonzalez, dijo a los medios que en las FF.AA. no había información sobre el tal “Plan Revancha”.
Los ecuatorianos tenemos fe en nuestras FF.AA. democráticas, profesionales, sin bandería política, sólo deben estar al servicio de los intereses de la Patria.
EO: Dentro de FF.AA., amén de la solución a los conflictos limítrofes, producto de la firma de la paz en el año 1998 con el Perú durante el gobierno de Jamil Mahuad, la asignación de recursos fue escasa, cuyo empleo debía ser eficiente. Para ello, los gobiernos de turno como fue el caso del Presidente Galo Plaza Lasso, creó la Honorable Junta de Defensa con el fin de aprobar la adquisición de armamento para FF.AA.. En esta Junta nos representaban el propio Jefe de Estado, el Vicepresidente de la República y el representante legal del Ministerio de Defensa. Mediante decreto ejecutivo se elimina la H. Junta y es reemplazada por el Comité de Bienes Estratégicos, teniendo como máxima autoridad al Ministro de Defensa. De los mayores resultados de este comité, y que fueron parte de una campaña mediática, antes, durante y después de la compra fueron: los helicópteros Dhruv, loas aviones supersónicos Cheeta, los radares chinos. Los UAV de la Armada, etc.
- La astucia no tiene límites.
- Absolutismo a través de tener el poder total
- Policías fuera de las Unidades reprimiendo a militares en servicio pasivo
Cuando dejamos de ser meros espectadores y nuestro rol se convierte en el de protagonistas, cualquier proyecto en cuestión desde la conducción política militar adopta otra connotación. Esto determina que los problemas pasen a formar parte de la cotidianidad y la vida del soldado cambie drásticamente. Jamás hubiésemos pensado que íbamos a ser parte de las decisiones políticas del más alto nivel.
El eje de poder no es solamente una línea recta o curva de puntos infinitos que apuntan a la hegemonía, tiene algunas aristas, y esas aristas deben contener conceptos propios del campo en que operan; estas actividades jamás debían transgredir hacia la Fuerza que por ley detenta el monopolio de la violencia como es el caso de las Fuerzas Armadas. Esos conceptos en particular, tienen incidencias directas en la tropa. En algún momento se señalaba que Fuerzas Armadas y su ISFFA no son otra república, lo que implica que quien lo dijo estaba muy bien informado que estábamos inmersos en un sistema de seguridad social hecho a nuestra medida, es decir, que cuando fue implementado, quienes realizaron los estudios previos, justamente consideraron todos los beneficios de los cuales anteriormente no estábamos siendo objeto.
Cabe interrogante del porqué todas estas supuestas inconsistencias no nacieron de los beneficiarios?, pues es evidente que cuando se esgrimen aspectos como “el bien común” cuyo fin ulterior a como de lugar es lograr sumar al Estado en general y restar a la institución armada en particular. Este afán de búsqueda de recursos, previo al fin de un Mandato y acentuado en época de elecciones, nos invita a reflexionar hasta qué punto el elemento militar debe aceptar las decisiones del ente administrativo como es el MIDENA, un ente politizado que a pesar de que conoce perfectamente nuestra misión, necesidades y “derechos”, muy astutamente ha tratado de convertirlos en privilegios con el fin de que la opinión pública y los mismos miembros adopten una actitud displaciente ante tanta demagogia.
En este contexto, más allá de aceptar imposiciones, justificadas o no, indirectamente se han abierto otros debates, el más importante, el legal. Un debate que a posteriori deberá ser consensuado casa adentro y enviado a nuestros administradores, para que sepamos exactamente las prerrogativas de cada uno de los niveles de conducción político militar y de conducción militar.
Muchos derechos que por sentido común eran aplicados, dejaron de ser derechos y pasaron a ser acciones y omisiones imputables de infracciones y contravenciones. Algunos se encuadraron en la tipología castrense, mientras que otros se encausaron rumbo a lo que señala el actual Código Integral Penal, COIP.
Órdenes desde instancias políticas que en forma inmediata o a corto plazo se operativizarían en órdenes militares, las que sin duda alguna facilitarían a la ejecución del plan, y que más que peones en el tablero de ajedrez, si nos negábamos, paulatinamente nos iríamos convirtiendo en alfiles y porqué no decirlo en reinas. Órdenes que atentarían contra nuestra libre movilidad cuando se negaban licencias y/o permisos a nuestros generales o almirantes, comisiones de servicios de autoridades claves como el Jefe del Comando Conjunto, cuando no estuvo presente en la gira del ministro de Defensa al exponer el Plan del ISSFA; pases y transbordos intempestivos, sanciones de distinta índole y conformación de consejos de disciplina.
Siendo retrospectivos, todo este esquema del cual hemos sido los protagonistas principales, y que ha recrudecido conforme las temáticas hayan sido planteadas, tanto por el “Comandante en Jefe” como por el “Jefe Administrativo” de las Fuerzas Armadas, no es actual. Ha sido un esquema muy bien planteado desde que se conoció acerca de la compra venta de un terreno entre el ISSFA y el Ministerio del Medio Ambiente. Más allá de los aspectos contractuales, el haber dispuesto de recursos como bien se lo señaló ante los medios de comunicación, nos hizo entrar en el juego político. Las fichas comenzaron a moverse en medio del inicio de la crisis económica y que por gravedad debían comenzar a buscarse todos y cada uno de los referentes, considerados como fuentes de interés político, los que fortalezcan a los “unos” y debiliten a los “otros”, y aquellos de interés económico, los que recuperen valores que desde el punto de vista de los administradores de los militares debían ser devueltos a arcas estatales, es decir al bien común.
Y como cortina de humo, al iniciar este dantesco espectáculo está la supuesta preocupación del bienestar del personal la cual se manifiestan con visitas apresuradas con comisiones de asesores de igualdad y equidad–con sueldos desiguales a la realidad del país y del soldado- en donde se ofrecen: casas, duchas, comedores, eliminación de casinos, etc.. Estos ofrecimientos no tienen presupuesto, y así engañan y dan órdenes disparatadas, para que se usen recursos corrientes en esta campaña política interna. Se suman talleres de igualdad y equidad, con intentos de reparto de panfletos de logros de la revolución y construcción de frases revolucionarias. Gracias a nuestra formación, hay gente que les ha mandado “al cuerno”. Por favor, no sean irresponsables, no nos politicen. No somos, ni queremos ser la Venezuela de Maduro o de Chávez.
Cuando un servidor público en la investidura del Ministro de Defensa, señala que “quisiera ver que la oficialidad en nuestro Ejército, Marina y Aviación comprenda el conjunto de la nacionalidad ecuatoriana. Quisiera ver oficiales afroecuatorianos, indígenas, cholos y montubios”, y que “la equidad no violenta la organización de la sociedad, al contrario la vuelve eficiente, porque las relaciones se basan en el respeto y no en el temor”, además de que es un error el creer que “la equidad socava la disciplina y atenta contra la jerarquía. Aquello solo puede ser pensado por quien teme perder privilegios”. Invita a reflexionar profundamente en algunos aspectos:
- Diatriba política en ceremonia militar de relevo de comandante general de marina.
- Discurso con elevado énfasis disociador.
- Palabras fomentando la equidad social cuando todos somos mestizos, afros e indígenas; buscando un efecto contrario al deseado eufemísticamente.
- Mezcla de manera hábil las diferencias que podríamos los militares apreciar al mal interpretar cuestiones sociales como la equidad con cuestiones normativo reglamentarias como la disciplina y jerarquía.
- Cuando nos invita a reflexionar en que las relaciones se basan en el respeto y no en el temor, lo primero que se nos viene a la mente es que justamente estamos presenciando una ceremonia en donde acabaron de cesar a nuestro jefe máximo militar en la cadena de mando naval. Acaso la intención fue infundirnos temor? Toda esta serie de contradicciones han socavado el espíritu de oficiales y tripulantes, pues jamás, al menos en las últimas décadas, nos habíamos enfrentado a acciones de índole política que no dan tregua a posibles reflexiones dentro del contexto militar, en el cual nos sometemos estrictamente a un reglamento interno y que ha sido sin lugar a dudas en un instrumento legal muy eficaz.
La campaña que en el primer semestre del 2016, cuya herramienta principal fue el desprestigio mediático en contra de la aparente inequidad existente entre oficiales y tropa, sobrevino intempestivamente. Durante los años anteriores, algo se podía intuir, primero, por la ideología del Gobierno a través del pragmatismo de sus ministros de defensa; y, segundo, por la rapidez que cambió la normativa, desde los pequeños detalles que irían ganando espacio en la parte administrativa dentro del Ministerio de Defensa. En otras palabras nos iban atando de manos y creaban candados que a la postre
Ataque a Angostura
EO: Angostura es un pequeño caserío ubicado en las coordenadas geográficas…. La inmensa manta verde de árboles tropicales y canales de ríos de difícil acceso la hacen casi perdida en tiempo y espacio en medio de la selva. El ritmo de vida de sus habitantes… aproximadamente, a lo largo de los últimos diez años se vio notablemente afectada. Al igual que la mayoría de caseríos fronterizos, su pequeña economía sufrió la terrible metamorfosis, producto del Plan Colombia. Dejaron de cultivar frutas, vegetales y hortalizas propias del sector para afianzarse con exponenciales ganancias en el cultivo, producción y tráfico de cocaína, marihuana y sus precursores. Familias enteras se vieron sometidas a las inclemencias del escenario que se les planteó. Muchos de ellos se convirtieron en milicianos y otros en parte activa del proceso de la obtención de los estupefacientes; con conocimiento de causa, voluntarios o no, lo único cierto era que todos los caseríos y ciudades fronterizas habían sucumbido ante los efectos del Plan que el vecino país del Norte en conjunto con Estados Unidos de Norteamérica pusieron en ejecución. Ya no habría marcha atrás.
Cerca de Angostura se encuentran las poblaciones de …., todas en las riveras del Putumayo, río que nace con el nombre de San Miguel y que desde la firma del Tratado Pedemonte Mosquera se convirtió en el accidente geográfico que marca la frontera con Colombia. Esta zona se caracteriza por ser húmeda y rica en biodiversidad. A pesar de las fumigaciones con glifosato[ la contundencia de este químico] sus plantas y animales han sabido encontrar mecanismos de defensa a la descarga y caída del químico proveniente del cielo. No obstante, quienes resultaron mayormente afectados por la maniobra equívoca para erradicar los cultivos ilícitos son los pobladores del sector, muchos con enfermedades a la piel y al sistema respiratorio. Colombia ha realizado las fumigaciones a lo largo de…. Km de extensión, lo que ha producido severos impactos en la vida humana y silvestre no solamente colombianas sino ecuatorianas.
La historia de la coca tiene décadas en esta zona. Desde el sur del hermano país la violencia civil se ha visto matizada por un sinnúmero de eventualidades, muchas con una cifra indeterminada de víctimas, entre muertos, heridos, desplazados internos y refugiados. En 1994 y 1996 se desarrollaron grandes marchas campesinas lideradas por las comunidades de las zonas cocaleras de Putumayo, Caquetá y Guaviare, entre otras.
Ese panorama fue aún más complejo por el tradicional olvido estatal de estas zonas, por la ofensiva de las FARC y sus amenazas a alcaldes y concejales y el saboteo a las elecciones locales y por las masacres que protagonizaban las autodefensas. El líder paramilitar Carlos Castaño trajo sus hombres del Urabá, se alió con las autodefensas de los llanos e inició una ofensiva en el sur del país con el propósito de arrebatarles el control territorial a las FARC. Con el fin de debilitar la retaguardia estratégica del bloque sur, el gobierno lanzó el Plan Patriota y el Plan Victoria, que significaron una fuerte presencia armada en Guaviare, Caquetá, Meta y Putumayo. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el 83% de los cultivos ilícitos se concentraron en siete departamentos: Nariño, Putumayo, Meta, Guaviare, Antioquia, Vichada y Caquetá.
Durante el verano en el Putumayo la calma se amalgama con el leve torrente del San Miguel, Conejo, … ríos que inyectan vida a la selva tropical. La fauna, eterna víctima de sus victimarios, preconiza la belleza y el equilibrio como ejemplo de que a pesar del indiscriminado accionar humano serán ellos quienes mantengan el ecosistema dando vida al intento de muerte.
El barbuchas había sido asesorado acerca de un lugar seguro, pero qué se consideraba como llegar seguro para uno de los jefes del secretariado y que era perseguido por más de una veintena de entidades a nivel global y que a partir del 2001 fueron considerados como ONT, Organización narco terrorista. – Jefe, al parecer los pastusos tienen un lugar seguro. Estaríamos cerca de Lago, en donde Felipe y … tendrían montados todos los anillos de seguridad y la logística para fines de diciembre – decía uno de sus comandantes asesores, mientras el resto de líderes guerrilleros se dedicaban a compartir su ideología con los estudiantes foráneos.
– Al fin negro!, parece que haz dado en el clavo, quiero para ayer que me den toda la información de esa zona, en especial de todas las unidades militares colombianas que podrían abarcar con sus patrullas la frontera sur.
Muy grande fue la preocupación del Gobierno Ecuatoriano cuando el 01 de Marzo del 2008 cercana a la población de Angostura en el norte del oriente ecuatoriano
Durante los patrullajes, la confianza plena en que las zonas asignadas eran las más precisas a la presencia de la amenaza o en dónde presumiblemente se materializaban los riesgos, hacían que tanto subordinados como superiores vayamos seguros a las operaciones. Jamás podríamos, siquiera imaginar, que estuviéramos desviados a otra zonas. En más de una ocasión, pudimos constatar, especialmente en áreas donde operaban los GIAC, que nuestras patrullas llegaban a verificar el inmediato abandono de los “cambuches”, cocinas recientemente apagadas, comida caliente a medio consumir, toallas sanitarias recientemente utilizadas, etc. Todo hacía prever que, alguien conocía que patrullaríamos la zona, o en su defecto fueron alertados con alarmas tempranas, quizá desde ´más arriba del puesto de mando.
En el año 2005 al 2007, en donde más proliferaron los campamentos guerrilleros, así mismo fueron los años en done más fueron desmontados. De acuerdo a datos registrados fueron campamentos hallados e inutilizados.
Todo este escenario definió a los soldados que operaban en los sectores fronterizos en donde operaban el frente 48 de las FARC; en especial el colindante con la provincia de Sucumbíos.
RECORDANDO ANGOSTURA
AM: Hace 8 años, cuando el ataque a Angostura, se cuestionó la violación a la soberanía de nuestro patria por el ataque de las fuerzas militares colombianas al campamento de las FARC encabezadas por Raúl Reyes, el narcoguerrillero más importante después de “Tiro fijo”; pero poco se dijo de la violación a nuestra soberanía por parte de los subversivos.
Lucía Morett, una de las sobrevivientes, fue capturada herida; justificó que estuvo en el campamento guerrillero porque era estudiante de la Universidad Autónoma de México. En sus declaraciones a la prensa, dijo que luego del ataque se encontraba en estado de shock, felizmente cuando llegaron los militares ecuatorianos, tomó la mano de uno de ellos y se sintió tranquila y segura, luego fue trasladada a Quito en un helicóptero militar e internada en el Hospital de las Fuerzas Armadas, bajo extremas medidas de seguridad, recibió asistencia médica y un trato especial (quedó en el misterio quién pagó la abultada cuenta al Hospital Militar por los cuidados médicos); más tarde, una vez recuperada salió del país gracias a la “benevolencia” del Presidente Daniel Ortega de Nicaragua que le envió un avión, en vuelo especial que la transportó a Managua junto a las dos colombianas sobrevivientes, ahí recibió asilo político por parte del gobierno nicaragüense. En nuestro país ni siquiera hubo una indagación y salió del país con la anuencia del gobierno de Rafael Correa; es decir que aquí, en nuestro país, no pasó nada… Resulta paradójico que posterior a su recuperación y desde México, Lucia Morett declaró públicamente que fue torturada por militares ecuatorianos, declarando además, “que el propio presidente Correa señalaba que su Ejército estaba infiltrado por la CIA y denunciaba posible complicidad interna en el ataque”.
Caso de Ripley, el padre de Lucía Morett, Jorge Morett, en nuestro país declaró, que los militares ecuatorianos que la rescataron, la torturaron a su hija y la filmaron desnuda, filmación que supuestamente fue entregada al gobierno colombiano para que sirva de prueba para la acusación contra de ella. Oportunamente, nuestras autoridades civiles y militares, debieron condenar la temeraria denuncia hecha por una de las sobrevivientes de haber sido víctima de tratos crueles e inhumanos; todo lo contrario, se la rescató y recibió un trato humanitario privilegiado.
Reacción ante la emergencia nacional
EO: Vernos sometidos a desastres naturales, más aún cuando en estas zonas ecuatoriales en donde no son comunes y en donde muy pocas veces nos hemos preparado para aquello; definitivamente se convierte en motivo de shock, parálisis de la gestión y lentitud en la toma de decisiones. Esta inanición de decisiones fue a la que nos enfrentamos el 16 de abril del 2016, cuando el terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter golpeó la costa ecuatoriana destruyendo en gran parte ciudades como Pedernales, Jama, Canoa, Bahía de Caráquez y severas afectaciones a Manta, Portoviejo, cantones y parroquias rurales de la provincia de Esmeraldas y Manabí, además de los daños sufridos por la infraestructura vial y de servicios básicos.
Las unidades de la Infantería de Marina acantonadas en Guayaquil se encontraban durante la semana del 11 al 17 de abril del 2016 cumpliendo una operación CAM; Control de Área Marítima, que incluía actividades propias de las unidades élite de Infantería de Marina, adiestramiento y ejercicios en áreas específicas de la península de Santa Elena. Incluso dentro de este contingente se encontraba el personal de la Fuerza de Resistencia Naval realizando una acción cívica junto con el personal militar en las inmediaciones del área. El personal alistaba armamento y equipo para cumplir la segunda fase de las operaciones, cuando un fuerte sismo sacudió el campamento. La voz de alerta de mantener las posiciones en pocos minutos se vio diluida debido a que, a pesar de no existir alerta de tsunami, la iniciativa fue de dirigirse a una zona alta. En ruta a Cerro Alto, localidad cercana a Punta Barandúa, a lo largo, observábamos como se iluminaba la vía que une las poblaciones de San Pablo, San Vicente, Punta Blanca, Ballenita, Libertad y Santa Elena, debido al tránsito forzado por la evacuación de turistas y citadinos hacia zonas seguras. Los servicios básicos habían colapsado, no obstante, no teníamos idea del daño producido en otros sectores de la costa ecuatoriana. Cualquier idea o comentarios eran vagos, frente al “posible tsunami” que por el temor y las experiencias de Sumatra, Japón y Chile se gestaban en nuestras mentes. Había que esperar el amanecer para darnos cuenta de la real dimensión del daño causado por la madre naturaleza.
Inmediatamente se dispuso que mantengan comunicaciones, en lo posible, con sus seres queridos. Todas habían colapsado, apenas habían SMS (mensajes cortos de texto), lo que, de una u otra forma alivianaba la carga emocional del personal. El Comandante del BIMEDU, mantuvo la posición en el destacamento de Barandúa. Como más antiguo, hizo mérito de lo que en buena lid se dice respecto del Comandante, que sería el último en abandonar el buque, y así fue. Mientras tanto yo como Comandante del BIMUIL, procedí a organizar y dar tareas al personal que se encontraba en la zona de Cerro Alto. La preocupación fue el agua, paralelamente el personal trataba de comunicarse con sus familias. Las comunicaciones seguían colapsadas, y al parecer no serían reparadas prontamente. Aproximadamente después de una hora y media de acontecido el terremoto, el destacamento de Barandúa tuvo un fugaz visitante, era el Ministro de Defensa, que pedía un helicóptero. Desafortunadamente, el Helo Naval que sobrevolaba la zona estaba ya en Guayaquil desde horas de la tarde, lamentando, en esta ocasión, no poder cumplir con sus caprichos.
En ruta a Canoa
Recibimos la disposición de dividir al personal, incluyendo a la Fuerza de Resistencia, y dirigirnos el día Domingo 17 de Abril del 2016 en horas de la mañana desde Barandúa hacia la Base Naval de Jaramijó. Las unidades arribaron en horas de la tarde; sin embargo se tuvo que esperar disposiciones para desplazarnos recién el día Lunes 18 de Abril en horas de la mañana a las localidades de Jama, Canoa, San Vicente y Bahía de Caráquez; sin embargo, la unidad designada a Jama, al arribar a dicha localidad, se percató de la presencia de unidades pertenecientes al Comando Operacional CO1 “NORTE”, por lo que recibió la orden de dirigirse a Canoa a reforzar el resto del dispositivo. La orden del Comandante de la Infantería de Marina, Sr. Contralmirante Rafael Poveda Romero, desde Guayaquil, fue movilizarnos a estas localidades, establecer el vivac lo más pronto posible y comenzar la ayuda a los damnificados. Las tareas asignadas a esta unidad denominada “CUINMA” fueron: Brindar apoyo a las instituciones del Estado y a los organismos de rescate y socorro, contribuir al rescate de las personas atrapadas, evacuar a la población hacia zonas más seguras y brindar seguridad a la población para evitar robos y saqueos. Debido a la experiencia en las inundaciones meses antes en el sector de Milagro, no era tan vaga la idea de cómo operaba la SNGR, Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, otrora la Defensa Civil. La sorpresa que embargó al grupo era que las mesas que son parte de riesgos en caso de emergencias no habían sido conformadas. Habían pasado más de 48 horas y aún los técnicos de la SNGR no definían sus accionar.
Mientras tanto, al arribo del contingente de infantes de marina, la ayuda comenzó a fluir. El Comandante del Batallón de Apoyo de Servicios de Combate, San Eduardo, BIMEDU, nombre táctico militar en conflicto o en guerra, implementó el centro de acopio, fortaleciéndolo con médicos, enfermeros y tripulantes de soporte. En este centro, la tarea principal fue la de recibir todo el apoyo que provenía de los distintas ciudades en beneficio de los damnificados. El oficial del Subcentro Médico San Eduardo y su sección de sanidad jugaron un papel importante en la organización de la ayuda médica y clasificación de las medicinas donadas. El tiempo apremiaba, pues los protocolos de rescate estimaban que podría haber sobrevivientes hasta 48 horas debajo de los escombros. Era martes y aún seguían llegando los equipos de rescate. Habían más de diecisiete grupos especiales, y una brigada del ejército que establecía su vivac en alguna de las canchas de fútbol, incluso personal de rescatistas de España, México y otros países amigos arribaban a las zonas afectadas para brindar su apoyo y colaborar mancomunadamente con los rescatistas ecuatorianos.
La situación cada vez era más y más complicada. El Presidente de la República arribó el lunes en la noche, aún colapsados los servicios básicos, en lo referente a sanidad preguntaba el porqué el hospital de la localidad no estaba operando, pudiendo constatar que a parte de estar cerrado no contaba con el generador eléctrico de emergencia. Iban y venían las respuestas de las autoridades, pretextos o no, un oriundo manifestaba que no venía operando desde hacía rato. Paralelamente, había sido montada una pequeña enfermería de campaña en la parte alta de Canoa en caso que pueda formarse un tsunami con las réplicas. La presión era notoria, todos querían quedar bien ante el Mandatario, no obstante las premisas eran otras, como el dotar de carpas o de refugios temporales a los afectados. La comida caliente escaseaba, desde Manta hasta Muisne las pocas tiendas y centros de abasto que sobrevivieron el terremoto estaban cerradas por temor a robos y saqueos, empeorándose la situación aún mas por la falta de servicios básicos como agua y luz. La situación en el área afectada era muy compleja, tanto la población civil, como rescatistas, militares, policías y organismos del Estado éramos todos damnificados, la falta de agua y comida nos afectaba a todos.
Esto para la Infantería de Marina se había convertido en un problema resuelto, el personal se movilizó con un campamento móvil abastecido de raciones Tipo A o víveres para 48 horas, montado en Canoa desde donde se proveía apoyo a San Vicente y Bahía, el cual contaba con las siguientes capacidades: carpa climatizada para protección de los equipos de comunicaciones, generador trifásico de campaña, cocina de campaña, refrigeradora y congeladora de campaña, potabilizadores de agua, duchas y letrinas de campaña, y tanquero de combustible. La única capacidad que no disponía el campamento era la de transporte, almacenamiento y distribución de agua, el tanquero del BIMEDU había sido prestado días atrás a BIMJAM para resolver un problema de desabastecimiento de líquido vital generalizado en Machala y sus alrededores, dependíamos del GAL DIGMAT, Grupo de Apoyo Logístico de la Dirección General del Material, en el puesto de mando para satisfacer este requerimiento, el cual nunca pudo ser satisfecho durante los escasos días que permanecimos en Canoa, causando un gran problema para sostener a nuestra unidad, lo cual pudo influir negativamente en el cumplimiento de la misión. Las operaciones de reabastecimiento rutinarias eran realizadas desde Guayaquil por parte del BIMEDU. En lo relacionado a la provisión de combustible, el servicio recién se reestableció a partir del martes, por lo que el tanquero del BIMEDU proveyó de diésel a la maquinaria del Cuerpo de Ingenieros del Ejército y de varios consejos provinciales para evitar que las tareas de búsqueda y rescate se interrumpan.
Este es un claro ejemplo, en términos operacionales, como una vulnerabilidad crítica puede tornarse o convertirse en una fortaleza u oportunidad. Nuestro personal comía comida caliente cuando el resto de la población recibía alimentos no perecibles como pan, atún y galletas, incluso brindamos este apoyo a algunos compañeros militares del ejército, y facilitamos las duchas de campaña para aseo del personal femenino de rescatistas y voluntarios de la zona. Estas actividades están enfocadas a mejorar la calidad de vida del soldado en el terreno, así como también elevar la moral de las tropas.
Mientras tanto, en el centro de acopio, la cosa iba bien, por un lado el médico militar con todo su personal trataban de salvar las vidas y curar a los heridos; y por otro, los infantes de marina descargando el material de las “mulas” que en su gran mayoría eran donaciones recibidas desde las grandes ciudades; y, vehículos particulares que en medio del caos lograban llegar al parque central de Canoa, en donde horas antes habían sido colocados los cadáveres infaustos producto de la ira de la madre naturaleza.
Desde el punto de vista militar, por así decirlo, el problema a resolver, era en resumidas cuentas, dar luces, liderar al grupo que el Estado avalaba como el responsable en estas emergencias, y como fin ulterior lograr el efecto deseado: haber levantado la moral (estado de ánimo y autoestima) de un pueblo devastado, estabilizando al menos, su día a día con comida, refugio y asistencia médica. Ambas cuestiones fueron resueltas. Los responsables de conformar las mesas de emergencia no fueron lo suficientemente ágiles, al parecer los aspectos técnicos en casos extremos no deben verse como requisitos sin equanom pues, no estamos frente a simulacros en donde los minutos puedan parecer horas; estábamos frente a una situación crítica, al punto que lo que se vivía ni siquiera aceptaba reuniones planificadas. Las decisiones debían tomarse en base a intuiciones, a experiencia, y escuchando las bases doctrinarias propias para minimizar los daños producto de los desastres naturales.
Mientras la SNGR dedicaba sus esfuerzos a conformar las mesas y establecer salidas técnicas a todo, la Infantería de Marina comenzó a operar en campo, es decir, decidimos encarar al desastre, literalmente haciendo formar a todos los grupos de rescate que estaban en Canoa. Caminamos por todas las cuadras censando a los grupos de élite y rescatistas con el fin de diversificar esfuerzos y dividirnos en grupos en las distintas manzanas. Llamó la atención de propios y extraños el hecho de que habían más de diez retroexcavadoras parqueadas a lo largo de la calle frente al parque central, lo más curioso, sin operadores. Di la orden que los busquen por todo Canoa. Había sido decisión de ellos retirarse, pues nadie los dirigía y menos conocían del trabajo que debían realizar. Fueron distribuidos en las cuadras con los rescatistas expertos y ellos tomarían el mando de las maquinarias. Mientras tanto, el personal militar, infantes de marina como miembros del ejército bloqueaban las vías de acceso, además de mantener expedita la ruta hacia el centro de acopio, que poco a poco comenzaba a tornarse en un problema a ser resuelto, pues a parte de no dar el abasto suficiente, por orden política, se había irrogado tareas innecesarias que a la postre complicaba el fin para el cual fue creado. En medio de todo este dilema de seguridad, los delincuentes no podían dejar de lado esta fabulosa oportunidad de desmantelar lo poco que quedaba en pie. Fuimos alertados de bandas criminales que estaban operando en el sector; no dudamos en aprehenderlos y ponerlos a órdenes del UPC, Unidad de Policía Comunitaria, que tenía apenas tres uniformados. En algo, al menos en esos tristes días, se logró palear la delincuencia común.
Conforme pasaban las horas, la tónica de la asistencia humanitaria cambió drásticamente. Muchas de las donaciones no servían de mucho, pues lo que se necesitaba era de los insumos para cocinar: agua, gas y energía eléctrica. La señal de telefonía celular recién el día miércoles 20 de abril comenzó a normalizarse. Ante esta situación, el Sr. Comandante del BIMEDU solicitó permiso para dar de comer a Canoa utilizando las capacidades del campamento. Y es que teníamos todo: un liderazgo táctico compuesto por oficiales, suboficiales y tropa de gran nivel, el ímpetu de los comandos infantes de marina, un equipo de apoyo de servicio de combate, o logísticos hablando en términos más sencillos, de primerísima categoría, y los recursos materiales que desde que hace muchos años atrás fueron adquiridos o gestionados por los comandantes de la Infantería de Marina de turno, que siempre se encargaron de hacer un buen trabajo a la hora de presentar proyectos en materia de adquisiciones; en otras palabras, disponíamos de un material en excelentes condiciones de empleo, y sobre todo útil en situaciones extremas. No se pudo alcanzar este objetivo porque en ese preciso momento escaseaba el gas doméstico en la zona.
A buena hora, se iba reestableciendo el orden en el sector, habíamos implementado al ingreso de Canoa un centro de acopio más grande, evitando que los camiones ingresen al centro del pueblo, y los trabajos de búsqueda de sobrevivientes sea ejecutado sin causar mayores daños. Habían cables de alta tensión en el suelo, el olor fétido de la descomposición de los alimentos que quedaron bajo los escombros y de los cadáveres que en su momento fueron apilados en el parque central estaba causando serios problemas sanitarios, tornándose insoportable respirar, sumado al líquido vital que era más utilizado para bebida.
Acciones Inmediatas
Cada vez que los comandantes tácticos se acercaban a los responsables de las acciones humanitarias y de rescate, veían en ellos indisciplina, y sin temor a equivocarse lo único que les interesaba era quedar bien en el ámbito político, evidenciándose en el manejo del centro de acopio, en las decisiones de la operación de las retroexcavadoras y sobre todo cuándo no sabían qué hacer con las donaciones. Este fue el caos que reinó durante los primeros días que permanecimos en Canoa; que sin desmerecer el trabajo de otras entidades, sino hubiese permanecido la Infantería de Marina con su contingente y su capacidad logística orgánica, mucha gente no hubiera recibido asistencia oportuna, los grupos de rescate se hubieran retirado al segundo día desmoralizados por la falta de decisiones; y finalmente los comandantes tácticos confirman el hecho de que jamás conocieron a un dirigente político de la localidad, siempre se habló del distanciamiento que existía con el gobierno. Quienes montaron las mesas, si así fue, fueron funcionarios de la SNGR que nada tenían que ver con Canoa.
Repentinamente recibimos la orden de replegarnos el día miércoles 20 de abril, dejamos el área de operaciones a cargo de la BI LOJA del CO3. Con la satisfacción del deber cumplido desmontamos el vivac y nos alistamos para trasladarnos a la ciudad de Manta, de donde sabíamos muy poco de los daños que había sufrido, la Fuerza de Resistencia Naval a partir de este punto fue enviada a Guayaquil para reincorporarse a sus tareas habituales. El escenario en Manta era otro, luego del fracaso rotundo del MIES y de la SNGR para controlar un evento de tal magnitud, el Presidente de la República mediante D.E. No. 1001 del 17 de Abril del 2016 encarga a las Fuerzas Armadas la tarea de administración de los centros de acopio y la distribución de las raciones alimenticias a los damnificados.
En Manta
El Sr. Comandante de la unidad “CUINMA” recibió personalmente la intención de su comandante superior en las instalaciones del Oro Verde en Manta, expresando tácitamente su deseo de evitar que la distribución sea realizada en puestos fijos como hasta ese entonces lo realizaba el MIES en los UPC de la Policía Nacional, observándose largas filas de personas, entre ellas mujeres embarazadas, mujeres con hijos en brazos, ancianos, esperando hasta por diez horas en el sol abrazador para recibir una ración alimenticia y agua para sus familiares todavía estupefactos ante semejante desastre natural. El malestar era general, las personas se sentían humilladas y ultrajadas ante este mal trato por parte del Estado para apoyar a sus conciudadanos. La solución era entregar las raciones alimenticias puerta a puerta, contábamos con la experiencia de las fumigaciones contra el SIKA en apoyo al MSP, Ministerio de Salud Pública, por lo que el nuevo desafío estaba a la altura de los comandantes tácticos en el área de operaciones.
Desde que iniciamos nuestro periplo como oficiales de marina en los grados inferiores, aprendemos que debemos entrenar en tiempo de paz de la misma manera que lo haríamos en la guerra, de esta forma existe una transición transparente de un escenario al otro. En ambos escenarios el sector operativo depende enormemente de los sectores de apoyo, pero en la práctica, como la situación vivida durante el terremoto del 16 de abril, son las unidades tácticas operativas las que resuelven mayormente los problemas que en condiciones normales serían resueltos por los macroprocesos. Se perdió una oportunidad brillante de medir nuestras verdaderas capacidades técnicas y logísticas en el campo de batalla. Los sectores de apoyo, en cualquier escenario militar, están al servicio del sector operativo, cuando entendamos esta premisa, nuestros buques navegarán, nuestros aviones volarán, nuestros submarinos seguirán realizando inmersiones, y nuestra Infantería de Marina continuará desplegándose hacia aquellas áreas que el mando naval lo requiera.
Terremoto: soluciones a palo de ciego
AM: A pesar de correrme el riesgo de ser descalificado y tildado de “militar del siglo pasado”, de ser de la “vieja guardia” o “traidor a la patria”, frente a la tragedia que viven nuestros compatriotas, especialmente de las provincias de Manabí y de Esmeraldas; no puedo dejar de observar que detrás de la tragedia se esconde un manejo improvisado y falto de previsión de la emergencia y que se trata de dar soluciones a palo de ciego.
Antes de Correa existía el Sistema Nacional de Defensa Civil, que no era otra cosa que “El conjunto de organismos y organizaciones de los sectores público y privado, nacional, provincial, municipal, parroquial y barrial que, mediante la coordinación integrada, ejecutan acciones permanentes de protección a la población y sus bienes; antes, durante y después de un desastre originado por fenómenos de la naturaleza o por efectos derivados de la intervención del hombre”.
Este organismo, desde su creación (1979), venía realizando su trabajo coordinadamente con la Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja y voluntariado y contaba con la dirección técnica adecuada y el equipo necesario para cumplir con su misión. La Defensa Civil había demostrado su eficacia hasta que desapareció por decisión del gobierno del Presidente Correa. No había justificación alguna para esta decisión que no sea el carácter ideológico de la llamada revolución ciudadana. El Art. 397 de la Constitución de Montecristi, dice que el Estado se compromete a: (Numeral 5) “Establecer un sistema nacional de prevención, gestión de riesgos y desastres naturales, basado en los principios de inmediatez, eficiencia, precaución, responsabilidad y solidaridad”.
Con base en esta disposición, se creó la Secretaría Nacional de Control de Riesgo, cuyo objetivo es: “Liderar el sistema nacional descentralizado de gestión de riesgos para garantizar la protección de personas y colectividades frente a los efectos negativos de emergencias y/o desastres de origen natural o antrópico mediante medidas estructurales y no estructurales que promuevan capacidades orientadas a identificar, analizar, prevenir, mitigar y manejar eventos adversos, así como a recuperar y reconstruir las condiciones sociales, económicas, materiales y ambientales afectadas por situaciones emergencias o desastres”. Además, “Existirán Comités de Operaciones de Emergencia nacionales, provinciales y cantonales para los cuales la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos normará su conformación y funcionamiento”; todo esto suena maravilloso pero a la hora de la verdad, simplemente resultó una ficción.
Existe el Consejo Nacional de Seguridad Pública y del Estado, que es el máximo ente de seguridad del país, presidido por el Jefe de Estado. Una de sus funciones es: “Recomendar al Presidente la adopción de medidas de prevención e intervención en casos de acontecimientos graves o amenazas que afecten o puedan afectar la integridad de los habitantes y del Estado”.
Sin considerar nada de lo señalado, improvisadamente se ha nombrado como coordinadores al Vicepresidente de la República y a varios Ministros y funcionarios que más bien debieran estar trabajando desde sus respectivas funciones, para tratar de mitigar los efectos de esta terrible tragedia. La responsabilidad debió ser asumida, a nivel nacional y en sus diferentes niveles, por la Secretaría Nacional de Control de Riesgo, obviamente si en la práctica estaba en condiciones de cumplir su misión.
En la realidad, al haberse marginado a la Secretaría de Control de Riesgo, el gobierno debió disponer que las FF.AA.asuman el control de las áreas afectadas y dejar el protagonismo a un lado. Las FF.AA. tienen la suficiente capacidad, voluntad y patriotismo para asumir con eficacia esta compleja tarea.
Lo verdaderamente maravilloso, es la actitud espontánea del pueblo ecuatoriano que se volcó solidariamente, desde el primer momento, para hacer llegar su generosa ayuda a las víctimas de la tragedia. El resto está por verse….!!!!¿Quiénes son los responsables del 30S?
AM: Responsable, según el diccionario de la RAE, es la “persona que tiene a su cargo la dirección y vigilancia del trabajo en establecimiento, oficina, etc./ Obligado a responder de algo o de alguien”, esto es importante para investigar y de una vez por todas señalar quiénes deben responder por los trágicos acontecimientos del 30-S.
En la Asamblea se tramitaba la Ley Orgánica de Servicio Público (Losep), la misma que recogió todo tipo de observaciones; el 11 de agosto de 2010, “Con 108 votos a favor se aprobó en segundo y definitivo debate, la Ley Orgánica de servicio Público, demostrando de esta manera que se puede llegar a consensos en bien del país”, declaró emocionada la Presidente de la Comisión de los Derechos de los Trabajadores y la Seguridad Social. Entre otros aspectos la Ley establecía: “La Policía y los Militares se integran a la Ley de Servicio Público, respetándose el derecho que tienen a recibir condecoraciones, reconocimientos, porque ellos no cobran horas extras, ni complementarias, tienen jornadas y horarios especiales”.
El 3 de septiembre, el Presidente Correa dispuso en su veto que el inciso tercero de la Disposición Derogatoria del proyecto de la Losep se suprimiera: “Con excepción de las normas que regulan las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional”. Con ello, la Disposición Derogatoria quedó así: “Se derogan las leyes, reglamentos, normas, resoluciones, acuerdos o cualquier tipo de disposiciones que reconozca bonificaciones, comisiones o estímulos económicos por el cumplimiento de años de servicios…”.
El miércoles 29 de septiembre de 2010, la Asamblea dio trámite al veto presidencial a la Losep, esa noche, el Pleno de la Asamblea se allanó a gran parte del mismo.
El jueves 30 de septiembre, en las primeras horas de la mañana, se conoció que los policías del Regimiento Quito se habían tomado las instalaciones del cuartel y que se habían amotinado desconociendo a las autoridades. A las 09h00, miembros de tropa pertenecientes a la FAE habían bloqueado el aeropuerto Mariscal Sucre; a las 10h00, en el Ministerio de Defensa hubo reclamos y protestas por parte de los militares; con quema de llantas, un grupo bloqueó el paso en la avenida Maldonado.
En forma sorpresiva el Presidente Correa acudió al regimiento Quito a tratar de resolver personalmente el problema; sucedió todo lo contrario, se exacerbaron los ánimos del mandatario y de los amotinados; el presidente fue agredido, vejado e irrespetado. Semiasfixiado, Correa fue internado en el Hospital policial en donde recibió atención médica. Desde allí, durante todo el día dio órdenes y disposiciones (decretó el estado de excepción), estuvo en permanente contacto con sus colaboradores y mantuvo el control del Estado.
Ese día el país quedó en la indefensión, hubo desmanes, saqueos, vandalismo; en la noche, mediante un operativo militar que resultó cruento, fue “rescatado” el mandatario (el Presidente adujo que estaba secuestrado).
Los Ministros de Defensa, y del Interior, deben haber conocido que el Presidente iba a derogar lo relacionado a bonificaciones y estímulos económicos que recibían militares y policías y que, en su defecto, recibirían compensaciones igual o mejores de las que venían percibiendo; si eso era cierto, debieron realizar previamente una campaña de información intensa en cada uno de los cuarteles, con presencia de los Ministros y mandos militares y policiales, esa información debía ser convincente, sin que quedara duda alguna. No hay que olvidar que estaba pendiente, desde el 2008, resolver la homologación salarial de mayores, capitanes y suboficiales primeros y mayores y que ese tema era motivo de malestar, tanto de militares y policías.
El Ministro de Coordinación de Seguridad, entre sus funciones, de acuerdo a la Ley de Seguridad Pública y del Estado, debe “realizar investigación, estudios y análisis permanentes en materia de seguridad pública y del Estado”, además de coordinar con la Secretaría Nacional de Inteligencia, en función de disponer de una oportuna y fluida información para “ponerla oportunamente en conocimiento del Presidente”.
El Secretario Nacional de Inteligencia, entre sus funciones debe: (Art. 15 de la Ley de Seguridad Pública).
Literal b) “Coordinar y ejecutar las actividades de obtención y análisis de la información para la producción de conocimientos e inteligencia pertinentes, a fin de garantizar la seguridad pública y del estado y el buen vivir”.
Literal c) “Coordinar, articular e integrar las actividades y el funcionamiento de los organismos militares y policiales del sistema nacional de Inteligencia, y de los destinados a la seguridad de la Presidencia de la República…”.
El 30-S el Secretario de Inteligencia se encontraba en un seminario internacional celebrado en Quito, ajeno a los acontecimientos que se producían en el país; uno de los participantes era el Director de la Escuela de Inteligencia del Perú.
Días antes del 30-S era de dominio público y los medios de comunicación publicaban que había “inquietud entre los uniformados”; el rumor que se difundía en los corredores del Complejo Militar de la Recoleta era: “el 3 de octubre será el último día de las condecoraciones”. Este y otros indicios eran suficiente información de que había malestar en los cuarteles policiales y militares. Los ministros señalados y el secretario de inteligencia con dicha información debieron tomar medidas de prevención urgentes y oportunas para neutralizar cualquier brote de inconformidad en los cuarteles y evitar que la situación llegara a desbordarse como ocurrió el 30-S.
Vale la pena recordar que el 5 de enero de 1981, durante el gobierno del Presidente Jaime Roldós, la policía se declaró en huelga y el foco del amotinamiento fue igualmente el Regimiento Quito, el motivo era que los uniformados no habían recibido el sueldo de diciembre y los aguinaldos; el Presidente ordenó que el Ministro de Gobierno resolviera el problema, lo hizo el mismo día. Al siguiente día, el Presidente visitó el Regimiento Quito, fue recibido con aplausos. Roldós defenestró a la cúpula policial. De esa forma se resolvió el problema, sabia decisión de un estadista.
El Presidente Correa jamás debió concurrir al Regimiento Quito; debió pedir información y ordenar a los ministros del Interior, de Defensa y de Seguridad que resolvieran el problema y decretar de inmediato el estado de excepción, ya que el país estaba desguarnecido por la ausencia de la Policía. Otra alternativa era convocar al Consejo de Seguridad Pública y del Estado, máximo organismo de seguridad del país; dicho organismo, entre sus funciones tiene: “recomendar al Presidente de la República la adopción de medidas de prevención e intervención en casos de acontecimientos graves o amenazas que afecten o puedan afectar la integridad de los habitantes y del Estado”. Días después, el Presidente reconoció que su inopinada presencia en el lugar de la revuelta policial resultó inoportuna, y declaró: “Fue un error haber ido al Regimiento, muchos dicen que fue irresponsabilidad, temeridad, probablemente. Ese es mi estilo y jamás me imaginé lo que iba a pasar”.
Además de la revuelta policial, al interior del Ministerio de Defensa se dieron actos de indisciplina inéditos, con quema de llantas y gritos de inconformidad; recordemos que el Ministro de Defensa dialogó con los revoltosos ofreciéndoles arreglar sus demandas; lo mismo sucedió en el aeropuerto con miembros de tropa de la FAE que se tomaron las instalaciones, acción que paralizó el tráfico aéreo nacional e internacional.
Qué dice el Código Penal Militar: Art.33.- “(Responsabilidad del superior) Es imputable a todo superior la responsabilidad de las órdenes que diere y de los abusos, escándalos y peligros que resultaren de la omisión, negligencia o debilidad en el cumplimiento de sus deberes y de la falta de vigilancia sobre sus subalternos”.
Art.117.- (Sanciones) Serán sancionados con prisión de tres meses a dos años: (…). 2) Los que hicieren peticiones o reclamos colectivos, verbales o escritos, o en tumulto”.
Art.120.- “(Infracción de omisión) Los superiores que no procuraren contener y sancionar estos actos punibles serán sancionados con el máximo de la pena señalada para cada infracción”.
Como conclusión, se puede decir que nada justifica el amotinamiento policial del 30-S, peor los agravios que recibió el Presidente, pero es menester no sólo buscar culpables sino también responsables. Lo que se está haciendo es investigar los efectos y no las causas.
Además, como otro aporte para la investigación, me permito adjuntar una breve Cronología de los principales acontecimientos y declaraciones hechas por funcionarios el 30-S:
10:00 El general Ernesto González, Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. en rueda de prensa en la ciudad de Cuenca, dijo: “estamos en un Estado de derecho. Estamos subordinados a la máxima autoridad, que es el señor Presidente de la República”.
10:15 El Presidente Rafael Correa inicia su discurso en el Regimiento Quito, ante unos mil policías, expresando: “¡Qué vergüenza! Si tú eres servidor público, por lo menos respeta a tu Presidente, por lo menos, si eres fuerza pública…”.
11:30 Llega la primera notificación a los medios de comunicación, para que se enlacen a la cadena de radio y televisión ordenada por el gobierno, sin que se haya establecido aún el estado de excepción en el país.
13:20 José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, en declaraciones al canal de televisión chileno 24 HORAS: “yo tengo la sensación de que esto no tiene la gravedad, desde un punto de vista militar, que se dio en un primer momento, pero no cabe duda que hay mucha confusión… “
13:21 El Presidente Correa firma el decreto de estado de excepción, desde las instalaciones del Hospital de la Policía.
14:14 Uno de los policías que hacía cabeza de la insubordinación declaró en una improvisada rueda de prensa dentro del Hospital de la Policía: “No es un golpe de Estado, respetamos el orden democrático, el orden constitucional, el voto popular (…). Queremos que se nos restablezcan nuestro derechos”. Estas declaraciones nunca fueron difundidas debido a la transmisión de la cadena impuesta por el gobierno.
14:23 Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, durante la cadena oficial dijo: “el Presidente va a venir a Carondelet; en este momento está bajo cuidado médico…”.
15:11 Vinicio Alvarado, secretario de la Administración dijo en Ecuador TV, matriz del enlace gubernamental: “(…) Hay que diferenciar algo, aquí no tenemos un estado de conmoción social… simplemente hay una demanda puntual de una institución del Estado, de un grupo que no está de acuerdo con una medida administrativa…Existe el descontento de un grupo que demanda determinadas prerrogativas administrativas (…). Aquí hay un Estado de derecho funcionando”.
15:33 A esa hora Ecuador TV difundió declaraciones que el general Ernesto González, Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. dio esa misma mañana, donde señaló: “…Solicitamos encarecidamente que la mencionada ley (Orgánica de Servicio Público) sea revisada o dejada sin efecto para que el personal de servidores públicos, militares y policías, no se vean afectados en sus derechos…”.
16:30 El general Freddy Martínez, Comandante General de la Policía Nacional, en declaraciones a la agencia de noticias Internacional AFP, dijo que “el Presidente Correa no está retenido”.
17:00 El coronel Joel Loayza, comandante provincial de la Policía del Guayas, dijo en rueda de prensa difundida por la cadena oficial: “No hubo insubordinación sino simplemente desobediencia”.
17:11 Doris Solis, ministra de la Política, aseguró a la cadena internacional de noticias CNN: “No se trata de un golpe de Estado, es una indisciplina evidentemente grave que ha movilizado al país, pero por un asunto de carácter económico y administrativo de un sector de la tropa”.
17:30 Miguel Carvajal, ministro Coordinador de Seguridad Interna y Externa, desde el Palacio de Carondelet, expresó en una entrevista difundida a esa hora por la cadena gubernamental: “el Presidente no está secuestrado, él recibió atención médica en el Hospital de la Policía, está con guardia del servicio de seguridad presidencial y también con la atención de policías, por lo que no está secuestrado y, en el momento en que el Presidente y los médicos decidan que salga, pues saldrá”.
18:03 Freddy Ehlers, ministro de Turismo, también a través del canal público Ecuador TV, dijo: “Acabo de hablar con Gustavo Jalkh (Ministro del Interior) que está junto al Presidente… El Presidente Rafael Correa está comandando la Nación desde el lugar en donde se encuentra este momento (Hospital de la Policía), está disponiendo todo lo que se debe hacer y actuar”.
18:09 El Presidente Correa declaró en ese momento desde la casa de salud por medio de la cadena gobiernista del 30 de septiembre: “lo escuchaba a Freddy (Ehlers) decir que el Presidente está gobernando la Nación desde el hospital, y tiene razón Freddy. Todo el día he estado en contacto con todos los sectores de la Patria…”.
Testimonios de dos invitados por la SENAIN al seminario de inteligencia que se estaba realizando el 30 de septiembre.
Dos extranjeros que asistieron a dicho seminario informaron sobre lo acontecido el 30 de septiembre.
Andrés Gómez de la Torre Rotta, a la sazón Director de la Escuela de Inteligencia del Perú, a las 21h58 del mismo día, envió un mensaje a los miembros de la Red de Seguridad de América Latina (RESDAL), textualmente: “Estoy en Quito, en un seminario de Inteligencia en Flacso-Ecuador. No se ve como un golpe de estado clásico, más bien como una huelga policial muy similar a la peruana de 1975. Desde luego habrá desmanes y desorden público: falla la gestión y manejo de crisis del gobierno. Prueba de fuego para la SENAIN (Secretaría de Inteligencia Nacional) que se estrena con su primer fiasco. Estamos aquí con Carlos Maldonado, Fredy Rivera, Raúl Benítez Manaut, entre otros, Saludos, Andrés Gómez de la Torre Rotta”.
El otro mensaje fue del mexicano Raúl Benítez Manaut, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Igualmente, Benítez hace conocer a los miembros de RESDAL, de la siguiente manera: “Estuve en Quito la semana pasada, y coincido con muchos colegas ecuatorianos con los que conversé ese jueves y el viernes siguiente. No hubo golpe, pero el manejo mediático así lo quiso hacer pasar. Un golpe de Estado es cuando explícitamente hay una conspiración para sacar a alguien. A Zelaya lo fueron a buscar a su dormitorio a la media noche y lo sacaron en pijama contra su voluntad. Eso es un golpe. A Chávez lo sacaron de su oficina y lo metieron preso, eso es un golpe. A Correa nadie lo fue a sacar de ningún lado. Él fue a buscar a los policías a su cuartel, los calentó con su discurso, se enojaron más, se perdió el control de la situación, le hicieron agresiones, fue al Hospital de la Policía por propia voluntad, y nunca perdió el control del Estado. Él fue, no lo buscaron. Es la gran diferencia. Otro debate es si la fuerza pública tiene derecho a la protesta radical o no. Pero eso no se discute en este caso. Debemos ser académicamente serios y no dejarnos llevar por la marejada de la prensa y manipulaciones y declaraciones conspiracionistas que no se sustentan. Saludos a todo RESDAL. Raúl Benítez Manaut”.
Los mensajes de los dos académicos extranjeros son elocuentes.
En conclusión, jamás hubo secuestro Correa por propia voluntad fue al Regimiento Quito, pese a la recomendación de quienes estaban en su entorno y de la seguridad presidencial para que no vaya al cuartel policial ; no hubo intento de magnicidio, Correa quería “que el pueblo lo vaya a rescatar”, para ese fin Ricardo Patiño, intento organizar un movimiento para que cumpla el deseo de Correa; es más, Correa pudo abandonar el Hospital durante el día, antes de que se caldeen más los ánimos. Nunca hubo ni siquiera un “intento” de golpe de Estado, jamás, en el mundo entero se ha habido un golpe de Estado organizado por la Policía, sólo se da con el apoyo militar. El General Ernesto González, Jefe del Comando Conjunto, que estaba en Cuenca el 30S en una visita de comando, en rueda de prensa a las 10:00, declaró: “estamos en un Estado de derecho. Estamos subordinados a la máxima autoridad, que es el señor Presidente de la República”; ya en Quito, a las 15:33, volvió a declarar lo mismo. Por último, no hubo ninguna proclama, ni líder alguno, normalmente los golpes de Estado son organizados por Coroneles o Generales, esta revuelta policial estuvo dirigida por cabos y sargentos.
El responsable mayor de estos acontecimientos es RAFAEL CORREA DELGADO, junto a sus ministros, mandos militares y policiales que sumisamente se allanaron a las absurdas e irresponsables órdenes de Correa.
Siete años del 30 de Septiembre
AM: Ese día, en la mañana del jueves 30 de septiembre de 2010, nadie, absolutamente nadie podía pensar que el Presidente Correa (ni él mismo) iba a ir al Regimiento Quito, fue una decisión inopinada del Jefe de Estado al enterarse que en dicho cuartel los policías se habían amotinado.
Los miembros de la Secretaria Nacional de Inteligencia (SENAIN) (ese día estaban en un seminario internacional), incluido su director, si procesaban profesionalmente, con la debida oportunidad, toda la información sobre el descontento que había en los cuarteles policiales y militares y les hacían conocer los resultados a los Ministros de Defensa, del Interior y de Coordinación de Seguridad, para que tomen las medidas más sensatas y oportunas, se hubieran neutralizado los sucesos del 30-S y nos ahorrábamos el enfrentamiento entre militares y policías; muertos, heridos, enjuiciados, encarcelados, etc.
El 30-S es un día de luto nacional y nos obliga a gobernantes y gobernados a reflexionar profundamente; en primer lugar el gran damnificado fue el país ¿qué mensaje hemos dado a la comunidad internacional? si vimos perplejos a un cuerpo uniformado insubordinado que con sus acciones paralizaron el país y cuyas imágenes desbordaron las fronteras; igualmente vimos a un Presidente exasperado, en un acto de imprudencia e irresponsabilidad, en forma desafiante meterse en la “boca del lobo”, lejos de resolver el problema lo único que consiguió es caldear más los ánimos de los amotinados.
El Presidente se expuso, fue vejado y humillado; un estadista debe actuar en estos casos difíciles, con absoluta ponderación, cabeza fría y serenidad, no debió jamás abandonar Carondelet -su puesto de mando- en términos militares, de inmediato debió convocar a su comité de crisis: el Consejo de Seguridad Pública y del Estado.
Lamentablemente no se procedió de esa manera y los hechos se desbordaron y llegaron a situaciones casi incontrolables y el país quedó al borde del colapso.
Pero más allá de perseguir y enjuiciar a los supuestos culpables es menester señalar a los responsables, es decir, investigar las verdaderas causas. Lo que está claro es que no hubo un intento de golpe de Estado (jamás se dieron proclamas desconociendo al gobierno), no hubo cabecillas con poder de decisión (no lideraron coroneles ni generales, sino cabos y sargentos) y sobretodo, ningún golpe de Estado se hace sin el apoyo de los militares. Tampoco hubo la intención de matar al Presidente (por su propia voluntad puso en peligro su vida) y peor que estuviese secuestrado (siguió gobernando, dando órdenes y reuniéndose con sus colaboradores, emitió declaraciones a los medios de comunicación de dentro y fuera del país, decretó el estado de excepción y ordenó que se lo ‘rescate’, etc.). Es necesario resaltar, que pese a que una de las misiones que según las anteriores constituciones debían cumplir las FF.AA. “ser garantes de su ordenamiento jurídico”, que fue borrada en la actual; a la hora de la verdad se acudió a ellas para mantener la institucionalidad del país y garantizar la paz y seguridad ciudadana.
Han pasado siete años de ese trágico día, el Presidente de la República y los asambleístas, tienen en sus manos la potestad y la decisión política de declarar de una vez por todas el indulto y la amnistía, en su caso, para que ya no haya persecuciones, más presos y enjuiciados, de esa manera, se cierren y restañen las heridas y vuelva la paz y tranquilidad al país, que con extremada irresponsabilidad, guiado por su fatuidad actúo Rafael Correa y que ahora el pueblo ecuatoriano demanda se cierre ese funesto capítulo de nuestra historia. Rumbo a FF.AA. pretorianas?
EO: El Gral Oswaldo Jarrín en una entrevista en Agosto del 2013 a diario … señalaba que “…a través de tres proyectos, el “Ejecutivo ha propuesto dar un giro administrativo y operativo de las Fuerzas Armadas y de la Policía. En el caso del proyecto de reformas a la Ley de Seguridad Pública se sugiere que los militares salgan a las calles a combatir la inseguridad”. Además le hicieron una pregunta que fue vaticinadora – ¿Esto se puede interpretar como participación política? – Contestando lo siguiente: “El momento en que entran a solucionar problemas políticos con la fuerza eso es politización ¿Las FF.AA. están politizadas o están en ese proceso? Están participando en problemas de administración política interna. El momento en que están controlando los cilindros de gas, el momento que están supliendo a una política que no existe sobre reforma o planificación urbana, están supliendo a esas políticas que no existen. El momento en que las Fuerzas Armadas entran a suplir problemas de falta de políticas públicas o de otras instituciones que nada tienen que ver ni con Policía ni con Fuerzas Armadas es una participación política del Estado”.
Conforme se han ejecutado acciones como: la remoción de la cúpula, consejos de disciplina y presión (hostigamiento) a oficiales de distinta graduación, paulatinamente se ha evidenciado dos tipos muy marcados de militares: aquellos que han optado por seguir trabajando en pro de la Institución, sin mirar más allá de sus prerrogativas y sin involucrarse en asuntos que pongan en riesgo sus carreras; y aquellos que, a través de los canales respectivos y las redes sociales manifiestan sus inquietudes, inconformidades y requerimientos de todo lo actuado por el poder político. Este último grupo, dada su elevada sensibilidad, mantiene su ímpetu en mejores días para la institución a través del trabajo diario; más sin embargo, tratan de llegar a sus superiores, en casi todos los casos de manera infructuosa. No es de esperar otra respuesta, pues quienes no sean de confianza y no dejen de cumplir a raja tabla las órdenes del poder político se verán forzados a abandonar sus cargos, en particular los Comandantes de las Fuerzas y el Jefe del Comando Conjunto cuyos cargos son por decreto ejecutivo.
“El Control Civil sobre el sector militar, no es otra cosa que la supremacía de los civiles en la gerencia política de la sociedad moderna. Según Huntington, éste puede lograrse mediante dos tipos ideales, en el sentido weberiano del término. El llamado por él: Control Subjetivo, en el cual se enfatiza la autoridad civil ante los militares; para ello se recurre a las instituciones de gobierno, o bien sectores sociales y a mecanismos constitucionales. Otra forma de asegurar el control civil sobre el aparato militar es enraizando el profesionalismo castrense, es el llamado Control Objetivo. En ambos casos la condición profesional militar es un antídoto para el accionar político ilegitimo del sector castrense” {Domingo 2008}.
Bajo ningún concepto nuestro profesionalismo pudo verse afectado por el sesgo existente del poder político en su compulsividad por ejercerlo. Al ser el referente armado de una nación, y legalmente respaldado por la Constitución, no podríamos sacrificar el recurso humano y material en el involucramiento de las funciones del Estado en materia de la aplicación de poder. Esto también es no deliberar La coerción se la ejerce a través de la ley y existen sobradas normas que blindan el ambiente de paz para garantizar la convivencia en democracia.
Para Eric. A. Nordlinger12 el pretorianismo se expresa en tres tipos bien diferenciados de Ejércitos: moderadores, árbitros y gobernantes. El pretorianismo y el Control Civil son realidades dicotómicas, según el análisis de este académico si en una sociedad los civiles gobiernan y ejercen el poder político el cuerpo de Oficiales militares acepta su condición subordinada, en lo político, ante las autoridades civiles. Pero porqué la elevada preocupación de que las Fuerzas Armadas se vean inmiscuidas en actividades políticas?, para responder esta inquietud debemos remontarnos a todos los estados fallidos cuando el elemento uniformado ha sido protagonista en el derrocamiento de gobiernos. Nordlinger en este contexto, logra dividir la expresión del pretorianismo en donde el poder político logra el dominio del elemento civil sobre el militar mediante tres tipos básicos de control civil que se expresan históricamente: Modelo Tradicional, Modelo Liberal y Modelo de Penetración. {Domingo 2008}
El voto militar
EO: Siempre me he preguntado cómo abordarían sus estrategias y sobre todo sus emociones previo a cada batalla los próceres de la libertad: Bolívar, Sucre, Letamendi, Olmedo etc, liberales como Alfaro y contemporáneos como Minacho, Ortiz, Calles, Maldonado, Pilco, etc. Podría citar un número extenso de héroes caídos y no caídos en actos de servicio; pero mi deber es saludar a los valientes soldados, mis compañeros, mis amigos, mis superiores y subordinados, los testigos de este momento histórico que vive el Ecuador actualmente; aquellos que creen en la verdadera democracia, en donde hemos complementado nuestra formación en armas y tácticas para la guerra, con conocimientos en seguridad interna y de derechos humanos; y, tareas subsidiarias para contribuir a la cotidianidad en un estado de derecho y gobernabilidad.
He creído profundamente en que las autoridades civiles valorarían a unas Fuerzas Armadas vanguardistas, respetuosas y sobre todo preparadas y no deliberantes; pero no hace falta haber sido desentendido de las cuestiones públicas para darnos cuenta que no fue así. No sólo aquello, sino que fueron ofensivos atentando, inclusive, contra nuestro mayor bastión: la seguridad social y nuestro centro de gravedad: la disciplina jerarquizada, cooptando la libertad de expresión democrática vulnerándola a través de mi persecución ejemplarizadora, enviando un mensaje muy claro. “SON OBEDIENTES Y NO DELIBERANTES pase lo que pase! hagamos lo que hagamos, les guste o no!”. Además, es bueno precisar que, siendo respetuosos de los niveles de comando, jamás haríamos nada que se le parezca a una insubordinación, pues se confía plenamente en las decisiones “de arriba”. No obstante, lo que vivimos actualmente merece una atención especial. Creo que muchos de nosotros sentimos lo que los próceres y héroes que nos dieron la libertad sentían, con la diferencia que el empleo de las armas fue privativo de ellos en sus epopeyas libertarias o acciones en defensa de la Patria y del territorio nacional; más no nosotros ni ellos en acciones fratricidas. Jamás confrontaríamos a nuestros hermanos ecuatorianos.
Para ello, se nos ha dado la oportunidad del voto facultativo, lo que implica que tenemos derechos y obligaciones, y hoy, mi derecho es a expresarme, a decirle no a la corrupción, a decirle no al fraude, a decirle al pueblo que cree en nosotros los uniformados que pueden no solo creer sino confiar, que los niveles de mando son inalienables pues protegemos la democracia y velamos porque la Patria viva plenamente en estado de derecho.
Por eso, siento, vivo y respiro lo que el ciudadano común ha palpado en este década y que ha sido testigo, tanto como yo en grado sumo de: trampas, coimas, corruptelas, enriquecimientos ilícitos, derroches, abusos, persecuciones, atentados a la vida y a la libertad de expresión, fallos judiciales parcializados, medios de comunicación silenciados, atropellos a la resistencia, privación de libertad de inocentes, burlas inhumanas, expropiaciones, flagrante desinstitucionalización, etc. etc.
Es nuestro deber capital velar porque las autoridades responsables de este momento histórico del Ecuador cumplan con su deber de manera transparente y legal; sin cumplir consignas sino únicamente la de los mandantes; y, permitan al país seguir viviendo en democracia, en paz y con la convicción de días mejores y sin divisiones atentatorias para el Ecuador. Que la sangre de los héroes de antaño no haya sido derramada en vano y que siga siendo la cosecha de un futuro promisorio y de libertad para todos los ecuatorianos.
De ahí que el día previo a las elecciones, consideré en forma patriótica enviar un mensaje a través de mi cuenta de Facebook, a sabiendas del nuevo riesgo en al que me estaba enfrentando.
“Soy El Capitan Edwin Ortega Sevilla, como ustedes recordarán soy el oficial que contestó al Señor Presidente Constitucional de la República una carta (carta q presenta en la sabatina) y por la cual fui sancionado luego de haber sido juzgado dos veces por la misma causa al haberle pedido al Mandatario que diga la verdad y que sancione la corrupción.
Más allá de las muestras de apoyo de gran parte de la ciudadanía y de la retórica y linchamiento mediático por parte de afines al gobierno y de los cuales sigo siendo víctima, anhelo como ciudadano común, amparado en el Art, 73 de la Constitución de la República del Ecuador, expresar que:
Dada la proximidad de la elecciones, debemos estar, hoy más que nunca, unidos en valores y principios, decirle ya no más a la impunidad, dejar de ser intransigentes e impávidos ante los actos de una mega corrupción, sanar heridas con baños de verdad, confiar en un sistema democrático en el que se respete el libre pensamiento y quienes detentan el poder pongan a prueba su tolerancia dejando de perseguir a los que pensamos diferente y sobre todo respetar la decisión popular.
Anhelo fervientemente que el domingo las nubes negras que rondan x un supuesto fraude electoral se desvanezcan en el horizonte, y seamos testigos de una jornada cívica en donde se evidencien los más caros anhelos de libertad y gobernabilidad por un futuro mejor.
Mis palabras son espontáneas. No pertenezco a ninguna agrupación política ni soy financiado por nadie. Este mensaje es producto de mi posición firme frente a hechos graves de los cuales últimamente hemos sido testigos y que deberán ser explicados en su momento ante una Justicia libre e imparcial; a fin de seguir viviendo en un Estado que garantice una democracia para todos y en el cual nos sintamos comprometidos 16 millones ecuatorianos en percibir y vivir una paz interna duradera sin divisiones ni enfrentamientos fratricidas.
Es lo que menos puedo hacer como ecuatoriano de bien”.
Las dictadores pueden ser derrotados con el voto
AM: “NO”, es el título de la película, del director chileno Pablo Larraín, basada en la obra de teatro inédita “El Plebiscito”, del escritor chileno Antonio Skármeta y su posterior novela “Los días del arcoíris”. Se trata de la convocatoria a plebiscito por parte del General Augusto Pinochet, quien había llegado al poder de Chile a través de un cruento golpe militar, en 1973. Pinochet pretendió legitimar su continuación en el poder mediante una consulta popular. Sin duda el gobierno tenía completamente asegurado el triunfo, el uso de toda la logística del Estado, la propaganda incesante, las autoridades de todos los niveles en campaña por el “SI”, por lo tanto no había el menor resquicio de un revés.
Estaban por el “NO”, es decir en contra de la continuación del régimen de facto del General Pinochet, una amalgama de partidos, movimientos de todo tipo, con ideologías diferentes y era difícil que se pusieran de acuerdo. Se sumaban dos factores importantes: la falta de recursos y el miedo a las represalias.
En definitiva, la película “No” es una mezcla de ficción y un retrato de la realidad de la campaña del plebiscito de 1988 que ganó el “NO” y que marcó el inicio del fin de 17 años de la dictadura militar en Chile.
Otro caso es del ex-mandatario colombiano Álvaro Uribe, quien pretendía un tercer mandato. Según las encuestas el 74% aprobaba su gestión y un 80% manifestaba que votaría por la reelección. Sin embargo, la Corte Constitucional, cumpliendo fielmente la Constitución, falló en contra de la reelección. Respetando la democracia, Uribe aceptó y acató el fallo. En Nicaragua, Daniel Ortega, torciendo sin rubor el mandato constitucional, consiguió de la Asamblea que se apruebe la reelección indefinida. Ortega lideró la llamada Revolución Sandinista que derrocó a la dinastía Somoza, un régimen totalitario corrupto y sanguinario que pretendía perennizarse en el poder. Paradoja: ahora ha renacido un totalitarismo neo-somocista con Ortega a la cabeza.
En Corea del Norte, sucedió un caso de Ripley: “El líder Kim Jong Un ganó la elección legislativa sin recibir un solo voto en contra en su distrito, aunque en la boleta no había ningún otro candidato”.
En nuestro país, si bien es cierto que el Presidente Rafael Correa aparentemente, hasta ahora, no correrá en las elecciones del 2017, pero nos vive amenazando: “si le siguen fregando la vida”,“si llegan a tocar la Universidad de Yachay” -una de la obras emblemáticas de su gobierno-, dice que se presenta a las elecciones del 2021. Esto no es nuevo, en febrero 23 de 2014 (23F), cuando, por primera vez AP mordió el polvo de la derrota (perdió en Quito y Cuenca, logró solo una Alcaldía en las diez ciudades más pobladas del país y 3 de las 24 capitales de provincia), el Presidente Correa, manifestó: “Vemos nubarrones en el frente de la revolución ciudadana (…)”, y desdiciéndose de declaraciones anteriores, según las cuales no se presentaría a una reelección, preocupado por la derrota dijo: “Es mi deber revisar la sincera decisión de no lanzarme a la reelección”, “la sincera decisión” ya es historia.
En América Latina, la franquicia de los regímenes autoritarios de esa organización llamada Alba, del Socialismo del Siglo XXI, parece que se va desvaneciendo. De todas maneras, frente a este panorama, vale la pena transcribir un fragmento de un discurso de un estadista, verdadero demócrata, premio Nobel de la Paz y ex-Presidente de Costa Rica, Óscar Arias: “Hay en nuestra región gobiernos que se valen de los resultados electorales para justificar su deseo de restringir libertades individuales y perseguir a sus adversarios. Esta región, cansada de promesas huecas y palabras vacías, necesita una legión de estadistas cada vez más tolerantes, y no una legión de gobernantes cada vez más autoritarios. Es muy fácil defender los derechos de quienes piensan igual que nosotros. Defender los derechos de quienes piensan distinto, ése es el reto del verdadero demócrata. Ojalá nuestros pueblos tengan la sabiduría para elegir gobernantes a quienes no les quede grande la camisa democrática”.
En conclusión: los aspirantes y dictadores en funciones pueden ser derrotados a través del arma democrática más poderosa que tiene el pueblo: el voto.
AM: Los militares en Latinoamérica en general y en el Ecuador en particular, en diferentes etapas de nuestra atribulada historia, han tenido que cumplir el rol de “actores políticos” determinantes, ya sea en defensa del sistema vigente, en el desarrollo económico y hasta en la toma del control del Estado; todo esto, ante la debilidad de las instituciones civiles democráticas.
Los militares ejercían el voto desde la Constitución de1830 hasta 1929 que se eliminó ese derecho.
En el Ecuador, el temor de otorgarles el derecho al voto a los militares en servicio activo era porque supuestamente iban a “politizarse”. En Chile se estableció este derecho sólo para oficiales en 1925 y para la tropa, desde 1980. Los militares están severamente prohibidos de realizar proselitismo político, peor campañas electorales, dentro y fuera de los cuarteles. En México los militares ejercen el sufragio y se les concede el mismo rango de ciudadanía que a los civiles; la Constitución venezolana de 1999 aprobó el voto a los militares, el General (r) Francisco Visconti, impulsor de este derecho, opinó que con esta norma, los militares se convierten “en ciudadanos con capacidad de decisión sobre los intereses nacionales”. En Guatemala, quienes estaban a favor de este derecho, invocaron la norma Constitucional que señala que “nadie puede ser objeto de discriminación”. En 2003, el Ministro de Defensa del Perú, declaró: “creo en el voto de los militares”, este derecho se consagró en 2004 y por primera vez votaron en las elecciones de 2006. En República Dominicana, el argumento era que “oponerse al voto militar es parte de la hipocresía que inunda a nuestras cúpulas políticas y sociales”. En Sudamérica sólo en Colombia no votan los militares.
Fernando Bustamante, en su artículo “Fuerzas Armadas Democracia y Ciudadanía”, señala: “Ser soldado no tendría por qué significar una interdicción, aunque sea temporal o parcial de la condición plena de ciudadanía. (…). Una ciudadanía desde y en las Fuerzas Armadas, requiere aceptar el desafío de la plena capacidad de sus miembros para ejercer su condición como ciudadano, tanto dentro como fuera de los cuarteles”.
En la Constitución de 2008, se vuelve a consagrar el derecho al voto a los miembros de las FF.AA. en servicio activo.
Ahora los militares, desde el Conscripto hasta el General, estarán pensando: ¿Por quién votar?. Sin duda decidirán por un auténtico estadista que crea en la democracia y en la división de poderes; que respete la Constitución y sus leyes. Que no los exacerbe, que no los descalifique, que nos les provoque, que no los divida y enfrente a la tropa en contra de los oficiales; que no socave su bien ganado prestigio, que respete sus leyes y reglamentos; que no meta la mano en los ascensos, especialmente de Generales y Almirantes; que les devuelva los legítimos derechos de la seguridad social; que nombre un Ministro de Defensa, civil o militar, hombre o mujer, que valore la importancia de unas FF.AA. profesionales y democráticas.
Con seguridad, votarán por un ciudadano que no se valga de los resultados electorales para abusar del poder y que no le quede grande la camisa democrática.Nos dividieron
EO: Veo no tanto con admiración pero si con congoja como gran parte de nuestros soldados se expresan cuando un oficial expone también sus ideas y pensamientos; que, con justa razón lo hacen especialmente por redes sociales.
Permítanme decirles compañeros de tropa: aquí no hay enemigos oficiales, peor aún divisiones establecidas, menos voluntarios enemigos. Aquí todos somos militares y apuntamos al mismo objetivo: velar por la integridad territorial. Debemos recordar que las jerarquías existen desde antaño. Créanme que sino hubiera sabido de la existencia de la Escuela Naval hubiera entrado a la Escuela de Tropa sin atisbos ni prejuicios. Es más, sería un excelente sargento segundo.
No es menos cierto que existen oficiales dignos de rechazo así como tripulantes o voluntarios con los que no querría formar parte de un equipo en una oficina, peor en una patrulla; sin embargo, eso es lo bonito de la vida militar, esa peculiaridad para que limemos asperezas en medio de las largas jornadas de trabajo, en las operaciones de alto riesgo o en una competencia deportiva en un rancho de camaradería. Sería inaudito no tener diferencias; y permítanme deciros, soy el más crítico de las injusticias, ese lema de las “cincuenta naranjas arriba y cincuenta abajo” o el “»arroz con papaya” a pesar de no haber sido testigo de aquello, marcó mi día a día, inclusive como ranchero en todas las unidades y cursos que serví lo hice desprendido del dinero, siempre pensando en que quien debe administrarlo es el tripulante más antiguo. Ojo!, nada de ponerme como ejemplo, lo hago por compartir!.
Así mismo, nunca refunfuñé durmiendo en el piso o en entrepuentes (barracas o dormitorios generales) junto al personal de voluntarios. Es más, por mi ideología casi todos mis años de Alférez o subteniente y de teniente pasé como número (sin jerarquía) haciendo cursos de operaciones especiales en donde no es que somos iguales ni diferentes, sino más bien estamos sometidos al mismo adiestramiento en donde todos rotamos por las mismas funciones, en donde un comandante de patrulla team o lo q se le parezca no es que es el mandamás, sino que todos, armónica y sincronizadamente sabemos lo que tenemos que hacer, sometidos a la misma presión, al mismo esfuerzo y a las mismas inclemencias propias de su rigurosidad.
Aunque pocos saben que a los “ceros” a los oficiales nos “joden” mucho más. Quienes? Los mismos tripulantes, pues sería inaudito tener un líder cobarde o aguado. Entrenamiento que aplaudo y que jamás guardé, guardo o guardaré gota de resentimiento porque me la “dedicaron”. Más vale me siento orgulloso de esto y más. Aplaudo que aún, al menos estos cursos sigan siendo fuertes y elitistas.
Prepararse para el combate, haya o no haya guerra, nos hace seres míticos que vivimos de intangibles, locos soñadores, quijotes de un siglo XXI en donde hay una transgresión brutal de valores y principios.
Por eso me siento convencido en que oficiales y tropa no pueden ni deben estar divididos. El discurso demagogo ha tratado de dejarnos entrever como seres privilegiados y seres perjudicados, unos más y otros menos. Sí es verdad, hubieron y quizá existan aún ciertas incongruencias e inequidades, pero dejémoslas en esos malos elementos y no generalicemos, no caigamos en lo que el enemigo quiere de nosotros: DIVIDIRNOS.
Es importante apuntar a lo que cada uno pueda aportar e interiormente gestar en sus adentros por el bien de la Institución. Si uno tiene complejos o traumas o resentimientos, es deber paliarlos con estudios, deporte y espiritualidad abriéndonos al mundo y desafiando cada una de nuestras debilidades.
Quienes precisen de ser líderes deben ganarse a quienes no lo son, y eso se lo hace con ejemplo, estando siempre a la cabeza y enfrentando el peligro primero. Desprendiéndose de vanidades y privilegios inexistentes. La jerarquización es un requisito sinecuanóm que solo podrá entenderse una vez que vistamos el sagrado uniforme. Este es un pilar mandatorio para mantener la disciplina y sobre todo cuidar de la sensibilidad, muy venida a menos en estos días, el sentir de nosotros los soldados.
Les dejo esta reflexión camaradas de armas, no nos ataquemos entre nosotros que lo único que hacemos es darle gusto al maligno.
No caigamos en la tentación de ofrecimientos de momento, nuestra Institución es eterna, jerarquizada y en la cual debemos confiar porque ella nos ha dado lo principal: ser hombres de bien y de honor!.
Ante el totalitarismo, hay que protestar a tiempo
AM: Al terror impuesto desde las esferas del poder en gobiernos totalitarios, se suma la propaganda permanente e invasiva y la descalificación humillante del adversario para denigrarlo hasta envilecerle. Todo esto, convertido en política de estado, como en los tiempos del nazismo, da como resultado el miedo, la sumisión y, lo que es más grave, el silencio.
No puede ser más patético el poema “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”, atribuido erróneamente al poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht pues el verdadero autor es el pastor luterano Martín Niemöller (1892-1984. Este alemán, fue oficial de la Marina y durante la I Guerra Mundial fue comandante de un submarino, posteriormente estudió teología. Como pastor, al principio del gobierno nazi, lo apoyó así como a las políticas anticomunista y antijudia de Hitler.
Martin Niemöller escribió el libro “Del submarino al púlpito” que narra su transformación de marino submarinista a pastor de una iglesia protestante. En sus páginas se lee claramente que era un admirador de Hitler y del nazismo; razón suficiente para que fuera elogiado por la prensa alemana de ese entonces. En los primeros años del gobierno de Hitler, fue uno de los más vendidos. Ante la política totalitaria de Hitler y sobre todo del control estatal sobre la iglesia, Niemöller reaccionó y se opuso a la injerencia del nazismo de las iglesias protestantes. Por esta razón fue apresado en 1937 y enviado al campo de concentración de Dachau en donde estuvo preso hasta el fin de la guerra en 1945.
En enero de 1946, dio un sermón en donde detalló las excusas que dio para guardar silencio, cuando debió levantar la voz: “Sí, Hitler atacó a los comunistas, pero ¿no eran ateos y revolucionarios? Y sí, aniquiló a los incapacitados y a los enfermos, pero ¿no eran una carga para la sociedad? Y claro, agarrar a los judíos era deplorable, pero ¿los judíos no son cristianos, verdad? Y lo de los países ocupados era una lástima, pero por lo menos eso no ocurrió en Alemania ¿no es cierto? Ninguna excusa justificaba todo eso”, reiteró.
Además dijo: “No podemos negar la necesidad de expiación con la excusa de que ‘me habrían matado si hiciera algo’. Preferíamos mantener silencio. Claramente no somos inocentes y me pregunto una y otra vez: ¿qué habría pasado si en el año 1933 ó 1934, 14 mil pastores protestantes y todas las comunidades protestantes de Alemania hubieran defendido la verdad hasta la muerte? Si hubiéramos dicho: ‘No es correcto que Göring simplemente meta en campos de concentración a 100.000 comunistas para que mueran’. Puedo imaginar que tal vez 30.000 ó 40.000 cristianos protestantes habrían muerto, pero también puedo imaginar que habríamos salvado a 30 ó 40 millones de personas, porque eso es lo que el silencio nos costó”.
Recordemos el poema “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,// Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,// Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,// Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío,// Cuando vinieron a buscarme, no había más nadie que pudiera protestar”.
Gran lección: ante la amenaza de totalitarismo hay que protestar a tiempo y sobre todo jamás guardar silencio, no importa el riesgo.
Cárcel por cumplir su deber
AM: En los libros “Ecuador 1960-1990: insurgencia, democracia y dictadura” de Darío Villamizar Herrera, Editorial El Conejo, 1994 y “AVC. Revelaciones y Reflexiones sobre una Guerrilla Inconclusa”, de Juan Fernando Terán Jijón; Edit. Casa de la Cultura Ecuatoriana – Quito- 1994; se publican detalladamente los testimonios, con lujo de detalles, de los autores de asesinatos, asaltos, secuestros, etc. de los miembros de las organizaciones subversivas que actuaron, especialmente, en la década de los 80. Villamizar, de nacionalidad colombiana, se desempeñaba como vocero político en nuestro país de la organización subversiva colombiana M-19 y Terán fue miembro activo del grupo subversivo Alfaro Vive Carajo; es decir: a confesión de parte, relevo de prueba.
A continuación transcribo fragmentos de los testimonios de los libros citados:
“Para el 12 de agosto (1983) se da la acción de AVC más sonada hasta entonces: la sustracción de las espadas de Eloy Alfaro y José Montero del Museo Municipal de Guayaquil. (…)”. (p.136).
“En el marco de esta formación, de la necesidad de ampliar y estrechar vínculos con otras organizaciones y otros procesos, es que se realiza, a finales de septiembre de 1983, el viaje de un contingente de AVC a Libia para, conjuntamente con otros Latinoamericanos, recibir y asimilar experiencias a nivel militar”. (p.138).
“El `rastrillo´ de la Policía en Quito, (…) fue asaltado el 12 de marzo de 1985 a las 02:00, por un número indeterminado de hombres (25 al parecer), quienes luciendo uniformes de la Policía llegaron hasta las dependencias y se llevaron una gran cantidad de armas…”. “El número exacto nunca se reveló, pero en total se sustrajeron entre 1.500 y 1.800 armas”. (p.154).
En la p. 163 se señala una serie de asaltos, al Banco Continental, al Banco Consolidado en Quito, al Banco La Previsora de Guayaquil, la toma de Radio Nacional Espejo. Asalto a la taquilla del estadio de Cuenca, asalto al pagador de la fábrica `La Universal´, asalto al carro blindado de Filanbanco en Guayaquil, en todos los asaltos se llevaron millones de sucres. “Asalto a la Fábrica de Cemento Chimborazo, cerca de Riobamba, de donde se sustrajeron 80 cajas de dinamita de 100 tacos cada una, fulminantes, mecha, máquinas, dinero y una carabina”. “El 18 (julio 1985), al mostrar sus identidades, uno de los guerrilleros disparó su arma, matando al policía Luis Cali de la Dirección General de Seguridad Política e hiriendo a otro”.
Del libro de Terán: “19 de agosto, comandos alfaristas bajo órdenes directas de José Luis Flores, incursionaron en el hospital Eugenio Espejo para liberar a Leonardo Vera (…). En el transcurso de la acción murieron miembros de la Policía Nacional que custodiaban a Vera”. p.70
Frente a los hechos señalados, hay que recordar que los estados, a través de sus gobiernos legítimos, tienen la obligación de proteger a la sociedad de las rebeliones organizadas, armadas y apoyadas por un aparato político; haciendo uso legítimo de la fuerza para neutralizar y destruir a esas organizaciones que operan al margen de la ley; por lo tanto los miembros de la fuerza pública cumplieron estrictamente su deber, para preservar la seguridad e institucionalidad del Estado, ante el peligro de grupos subversivos que en sus públicas proclamas amenazaban tomarse el poder por las armas.
Resulta insólito que varios miembros de las Fuerzas Armadas, por haber cumplido fielmente su deber, se encuentran procesados y corren el riesgo de sufrir injustas condenas acusados de crímenes de lesa humanidad. Cumpliendo prisión domiciliaria, dos jefes militares de gran prestigio fallecieron, mientras que los subversivos que asesinaron, secuestraron, robaron armas, asaltaron bancos y amenazaron con tomarse el poder por las armas, son homenajeados, condecorados y reconocidos como héroes.
Recordemos aquí al filósofo francés Blaise Pascal (1623-1662), cuando advierte que “la justicia sin la fuerza es impotente y que la fuerza sin justicia es tiránica”. “Es preciso, agrega Pascal, unir la fuerza y la justicia, y para ello hacer lo que sea justo sea fuerte o que lo que sea fuerte sea justo”.El diablo paga mal a sus devotos
EO: En menos de dos años, 2016-2017, la Armada del Ecuador tuvo al menos cuatro comandantes generales de marina, y en total más de dieciséis almirantes cesados.
El teniente Diego Albán quien hizo las veces de maestro de ceremonias en el relevo de Mando de Comandante General de Marina, recibió la orden de la Jefa de protocolo de aquel día, la Comandante Carpio, indicando que el número en el programa del día y sin cumplir lo del ceremonial marítimo el Almirante Sarzosa no estaba autorizado para despedirse de la tropa a través de un discurso. A este nivel llegaron las fricciones y la sumisión del mando militar con el poder de turno. Era notorio el temor reverencial, en algunos casos, que mostraban hacia Correa y Patiño los generales y almirantes.
Comandante General entrante, vicealmirante Fernando Noboa, a fin de evitar mayores impases con los políticos que asistirían a la ceremonia, permitió que su predecesor, cesado por Correa, no se despidiera de su tropa con las tradicionales palabras del almirante saliente.
Reflexiones
AM: Las Fuerzas Armadas estoicamente han tenido que aguantar en estos 10 años todo tipo de infamias, insultos, descalificaciones, intentos de debilitarlas y dividirlas, etc. El objetivo de las provocaciones del gobierno era que los militares reaccionen y como ha ocurrido en el pasado, lo boten, es decir caían en la trampa. Correa les hubiera agradecido y con el apoyo de los vocingleros de la ALBA y sus aliados, se hubiera victimizado; sólo recordemos el caso de Celaya, Presidente defenestrado de Honduras, a quien cometieron el error de sacarlo del país; sus amigos aprovecharon, a la cabeza Chávez, para pasearlo por todos los foros como una víctima, jamás dijeron que era un corrupto y que hasta su propio partido pedía su salida.
Si Correa era defenestrado, quedaba liberado del desastre económico y social que dejaba sumido al país, asumía el inefable Glas o cuál hubiera sido la salida? Tal vez un gobierno interino como el de Fabián Alarcón? Los militares debían asumir el poder? Qué alternativas habían y quiénes las iban a manejar? Las interrogantes son muchas y nada fácil de encontrar respuestas apropiadas.
Ya en el proceso electoral, jamás se hizo un esfuerzo sincero para unir fuerzas y enfrentar al Candidato-Estado y derrotarlo de una vez; todos los candidatos aspiraban a quedar en segundo lugar para disputar el balotaje con el candidato del gobierno. Lejos quedaban las enseñanzas que nos dejó el Pacto de la Moncloa en España, que se concretó después de la dictadura de Franco, se unieron todas las corrientes políticas e ideológicas, incluso el Partido Comunista de Santiago Carrillo. Lo mismo sucedió con la Concertación de Partidos por la Democracia en Chile, conocido como Concertación, después de la dictadura de Pinochet, gobernaron por 20 años (1990-2010). El candidato Guillermo Lasso, era el más opcionado, se pudo ganar incluso en primera vuelta y hacer un gran gobierno de concertación y devolverle al país la democracia, las libertades y la paz social, pero la miopía, los intereses y los cálculos políticos pudieron más.
El gobierno utilizó impunemente todos los recursos del Estado, antes, durante y después de la campaña electoral, con la complicidad y anuencia de las autoridades electorales; la oposición conocía todo esto, pero cada uno de los candidatos tomó su rumbo, aunque éste de por si estaba debilitado; nunca se vieron en el espejo de Venezuela, ahí los movimientos y partidos de todas las tendencias políticas se unieron y siguen unidos enfrentándose con valentía a una dictadura feroz que tiene como soporte y apoyo, unas Fuerzas Armadas incondicionales corrompidas.
El resultado de las elecciones amañadas del 2 de abril era “crónica de una muerte anunciada”, un fraude monumental, calcado al de Venezuela del 14 de abril del 2013 cuando “ganó” Maduro.
Ahora son los militares, los cobardes, los que no actúan, los cómplices de la dictadura, etc. ahora son ellos los que deben sacar las castañas del fuego. Cuando la oposición tuvo la oportunidad, unida, de darle una paliza y una lección al dictador y con la ayuda de todas las corrientes políticas y sociales terminar con ese cáncer que ha invadido todo el cuerpo social del país, la llamada Revolución Ciudadana del Socialismo del Siglo XXI.
Es verdad que los mandos militares, desde el inicio debieron con firmeza haber marcado la cancha y al gobierno decirle que si bien es cierto que debían estar subordinados al poder político legítimamente elegido por el pueblo en las urnas, pero dejar en claro, que jamás estarían alineadas en el proyecto político del gobierno y que no podía abusar de una institución histórica respetada, peor del pueblo ecuatoriano; esos mandos se dejaron encimar y no pudieron, luego, defender el honor y la dignidad de la Institución militar a ellos confiada. Los mandos de los 10 años del correismo, por acción u omisión, más temprano que tarde, tendrán que rendir cuentas.
Ojalá que esta experiencia nos una y nos fortalezca porque la profecía de Santa Marianita de Jesús está más cerca que nunca de cumplirse y el espejo en donde los ecuatorianos debemos mirarnos es esa tragedia que se llama Venezuela.