
El cinismo no tiene límites
Hasta hace poco éramos testigos cómo asambleístas y allegados al gobierno creaban de la noche a la mañana movimientos políticos para satisfacer sus burdas aspiraciones de poder. Un Consejo Nacional Electoral que se presta para dar paso a procesos que no vienen atados a reales intereses de sectores de la sociedad nos tiene amordazados e impunemente amarrados.
Y eso eso es lo que viene ocurriendo, se tergiversa la real dimensión del servicio. La voz de un puñado de electores se ve reducida a cuatro pelagatos que con dinero y sobornos implementan estructuras para no solo convencer a estas masas, sino para incrustarse en el sistema de la corrupción, el soborno, la colusión, la coima y seguir creciendo a punta de engaños e impunidad.
La creación de movimientos políticos es una de las mayores herramientas para alcanzar el poder. Como he demostrado, el camino, no siempre tiene fines altruistas, más bien obedece a técnicas de persuasión al estilo populista y con aires de nacionalismo banal y estridente. Me atrevo a pensar en que, la historia republicana y sus connotados resultados, desdicen de lo que anhelamos como buen vivir; y que logre quemarse esta importante carta, que es la de establecer fuentes democráticas con el fin de alcanzar el poder y servir de mejor manera a la sociedad.
Entre estos movimientos están el de la Revolución Ciudadana, de la coalición Fuerza Compromiso Social cuyo fundador es un delincuente y penado por la justicia, Iván Espinel. El de Justicia Social, de Jimmy Salazar, ex presidente del Colegio de Abogados del Guayas, esposo de Pamela Martínez, también procesada y penada por el caso “Arroz Verde”, el de Mejor, del asambleísta Daniel Mendoza, hoy también privado de la libertad por el caso sobreprecio en la construcción del hospital de Pedernales, el de Libertad es Pueblo del hermano del Presidente Moreno, Gary Moreno.
Todo este listado junto con sus actores evidencia cuan putrefacta está la política ecuatoriana. Falta nombrar a los movimientos provinciales que fueron creados por las mismas autoridades para participar en las elecciones seccionales del 2019, como por ejemplo el del actual Secretario de Inteligencia, Juan Sebastián De Howitt, que no solo fue Gobernador de este gobierno nefasto en la provincia de Tungurahua, sino que además resultó beneficiario de contratos millonarios en la década correísta. Éste, quiso mantener su virtual hegemonía en la provincia a través del voto popular pero fracasó.
De estos casos hay muchos y todo apunta a un manifiesto de mediocres que busca hacerse del poder, lavando sus pecados y lavando los recursos, producto de su ineficaz y corrupto manejo de la cosa pública.
Esto no tendría un final como el que ellos anhelan, sino estuvieran en la entidad rectora de la democracia, sus fichas claves, y esas piezas son los funcionarios públicos desde los vocales del Consejo Nacional Electoral hasta el último de los funcionarios que se prestan para estas ilegalidades y accionar que va en contra de lo que tanto anhelamos los ecuatorianos de bien: la transparencia en el manejo de las herramientas democráticas; principalmente en el antes, durante y después de las fiestas electorales y en la creación de los movimientos políticos.
Está en nosotros patriotas seguir luchando, no desmayar y evidenciar a toda estas mafias que nos tienen secuestrados y en un mar de hambre y de desempleo. La prosperidad solo existe para ellos.

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