Duele decirlo pero es una realidad. No importa ya lo que usted diga ex alcalde de Guayaquil o alcaldesa de Guayaquil en lo que respecta a su salud. No es porque no nos interese, es porque hay gente que a diferencia de ustedes si están contagiados y que no tienen los recursos económicos que ustedes poseen ni la capacidad, eventualmente, para poder dar una digna sepultura a sus deudos. 

Si van a informarnos acerca de la salud de alguien, que sea del pueblo, con cifras verdaderas, certeras y actualizadas. Lo que el pueblo anhela es que ustedes den cuenta de su labor, sea como potentado que funge de filántropo o con sus contactos que por más de veinte años sentado en el sillón de Olmedo ha logrado enlazar; o en su defecto, como la burgomaestre del momento.

Queremos buenas noticias, queremos que nos representen, nos cansamos que periodistas estén poniendo en horma a políticos con audios virales. Nos cansamos que den soluciones a través de redes sociales, esto es aceptable para ciudadanos de a pie, no para autoridades cuyos sueldos y viáticos son financiados con nuestros impuestos. 

Es momento de dejar a un lado la política como ha sido concebida en el Ecuador, aquella que apesta, aquella de pocos, aquella que persigue y sanciona a quienes dicen la verdad, la que nutre el bolsillo de los burócratas corruptos, la que aupa y solapa a los jeques de los movimientos políticos para que hagan lo que les da la gana, aquellos que usan a la Fuerza Pública para sus fechorías, los que en medio de la crisis y el dolor se valen de su posición para tomar decisiones incorrectas y erradas con el fin de saciar sus intereses personales y de familiares y amigos.

Entre ayer y hoy la sociedad ha sido testigo de estas malas prácticas políticas que en esta ocasión han venido recurrentes y con fuerza. Estamos cansados de ustedes, que sean indolentes, estamos atravesando la peor crisis de la historia; y para cerrar con broche de oro este círculo pestilente, el presidente Moreno mantiene en las filas de los directores de salud del Guayas a la cobarde y anti patria ex ministra de Salud, señora Catalina Andramuño. Además, nos hemos enterado de la fallida adquisición de insumos médicos, de las que se llega a conocer, por parte del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, liderados por Paúl Granda, ex activista correísta, hoy del equipo más cercano de Moreno, por lo que no se vislumbra o no se preve remociones de sus cargos en las próximas horas.

Finalmente, los ataques de la bestia desde su ático no cesan, periodistas valientes como Arturo Torres de Código Vidrio, lo han evidenciado. Es menester que los patriotas hagamos conciencia y reflexionemos y que tengamos presente que más allá de la cárcel, sepultaremos a esta clase de políticos en tanto en cuanto, dejemos de seguirlos y a la prensa, por el amor de Dios, ya dejen de hacer noticia con ellos, ellos ya son cadáveres.

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