Cuando el Coronel Gutiérrez dio sus primeros pasos en política el Estado se encontraba convulsionado por la ingobernabilidad de los de grupos de poder de siempre. Lo que vino después de él con los indígenas en el Congreso Nacional ya todos lo sabemos. Mientras tanto, en mi caso, yo culminé mi carrera como corresponde. Pedí la baja para hacer política, y no inmediatamente, sino luego de un largo proceso como en el que me encuentro que implica estudios doctorales, viajes alrededor del mundo en moto, bicicleta y en solitario para conocer de cerca la realidad de la sociedad en todos sus niveles; y lo más importante, formar un movimiento propio que venga desde abajo, del activismo social y que no nazca de coyunturas políticas ni contiendas electorales, peor de oportunismos con solapados intereses.

El Coronel Gutiérrez ya pasó a la historia por haber llegado a Carondelet y como activista político, la historia lo juzgará por sus buenas y malas acciones en el Gobierno… lo mío recién comienza.

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