En 1800 Alexander von Humboldt dijo:
“Los ecuatorianos son seres raros y únicos: duermen tranquilos en medio de crujientes volcanes, viven pobres en medio de incomparables riquezas y se alegran con música triste”.
200 años después los políticos en nuestro país no conformes con robar, siguen robando nuestros sueños, ilusiones y las oportunidades de gente honesta y trabajadora en un país que sigue siendo rico.
Por parte de las Naciones Unidas tuve la oportunidad de ser miembro de un contingente de soldados ecuatorianos que prestaron sus servicios como observadores de paz en Liberia por 12 meses.
En el hombro de mi uniforme siempre estaba nuestro tricolor que con orgullo me identificaba como ecuatoriano.
En la actualidad transito en un país que me esta brindando la oportunidad de estudiar, pero a la vez siento en carne propia lo duro que es estar lejos del suelo patrio por el que juré dar mi vida sin vacilar, además de estar lejos de las personas que amo y los amigos de verdad que estuvieron a mi lado cuando en desventaja luchaba contra el poder de todo un Estado.
Ahora entiendo lo duro que es emigrar, tener cada mañana el sueño de poder regresar a un país mejor.
Lamentablemente los políticos nos han engañado con planes de retorno que ofrecen una vida mejor y lo único que se encuentra es más inseguridad y nada de lo ofrecido.
Existen asambleístas elegidos por migrantes que esperan que su voz sea escuchada y lo único que consiguieron es un sinvergüenza que puede pasear con todos los lujos con pasaporte diplomático.
Muchos saludos desde Madrid, queremos regresar a un Ecuador mejor y ahora es el momento de trabajar juntos y ser parte del cambio, si estás lejos de nuestra patria te invito a formar parte de esta iniciativa que reúne gente honesta y valiente que no le tiene miedo a transformar un país entero.
Quiero compartirles una canción de la que nunca fui fan, pero ahora que me encuentro lejos, cada una de las palabras en la letra de esa canción desgarra mi corazón, pero al mismo tiempo me hace sentir orgulloso del valor de los ecuatorianos que por diferentes razones tuvimos que salir de nuestro amado país.
Compartan esta canción a todos sus seres queridos que están lejos y van a comprobar que la música triste nos alegra y nos acerca a nuestra tierra.
Paulina Tamayo y la Toquilla collar de lágrimas

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