Se avecinan más muros como el que observé en uno de mis tantos viajes por el mundo.

No podemos quedarnos estáticos ante una dinámica que cada día se torna insoslayable. La vida decanta en la mediocridad y a veces sus actores son más peligrosos que aquellos que día a día se preparan en enfrentar el devenir.

Por ello, se requiere ser flexible, autónomo y sobre todo disruptivo.

 

Deja un comentario

Previous Post
Next Post