Intercambio epistolar
Jurisprudencia inicial
Primer Consejo de Disciplina
Lo que se veía venir
Violaciones al debido proceso
Inadmiten trámite y me exculpan
Saldos del Primer Consejo de Disciplina
EO: “El Capitán Ortega fue juzgado por haber respondido un correo electrónico del presidente de la República, Rafael Correa. Por unanimidad, el Consejo de Disciplina Militar, presidido por el Capitán de Fragata de Estado Mayor, Luis Ordóñez Eras, inadmitió a trámite la denuncia planteada por el ministerio de la Defensa Nacional en contra del capitán de la Fuerza Naval, Edwin Ortega Sevilla.
En la resolución contenida en nueve páginas se analizó, por ejemplo, el tema de la “competencia”.
Juan Vizueta, abogado del militar explica que en el documento se señala de manera “muy puntual” que, al no tratarse de acciones que amparan el régimen disciplinario militar, oficiales de las Fuerzas Armadas en servicio activo “no cabe asumir la competencia” de las acciones u omisiones que se han efectuado por parte de Edwin Ortega, y Rafael Correa “el primero de los cuales es militar en servicio activo y el segundo es un ciudadano que acorde a la Constitución de la República se constituye en la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas”.
Se seguía relatando en los medios de comunicación: “Aclaró además que al iniciarse el proceso legal en su contra, el militar nunca fue separado de sus funciones de actual comandante del Batallón de Infantería de Marina (Guayaquil). “No se estableció ninguna medida de separación momentánea”, remarcó Vizueta.
La defensa sostiene, además, que Ortega respondió a un correo electrónico del presidente Correa sin ningún tipo de ofensa, por lo que no se podría considerar una falta grave u ofensiva al Jefe de Estado.
El expediente del Consejo de Disciplina será remitido en las próximas horas al comandante de la Naval, Fernando Noboa. Seis militares de alto rango superior al del capitán Ortega integran este Consejo.
Jorge Zavala, asesor legal del Consejo de Disciplina Militar, dijo en una entrevista en un canal de televisión privado: «que la demanda no tiene fundamentos porque -en su criterio- el Presidente de la República no es un jefe militar sino una “autoridad civil de las FF.AA.: No puede ser objeto de sanción un inferior jerárquico con respecto a una autoridad extraña superior civil”.
El artículo 147, literal 16, de la Constitución, determina que entre las funciones del Presidente o Presidenta de la República está “Ejercer la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional y designar a los integrantes del alto mando militar y policial”. Asimismo, el artículo 159 determina que las “Fuerzas Armadas y la Policía Nacional serán obedientes y no deliberantes y cumplirán su misión con estricta sujeción al poder civil y a la Constitución”.
Con estas noticias en la cruzada que llevaba Correa en contra de FF.AA. amanecía la prensa ecuatoriana un 19 de Agosto del 2016, luego de que fui juzgado por el consejo de disciplina que se instauró el 17 de agosto.
Todo ello sería la continuación del plan que el gobierno tendría para apuntalar su ideología en FF.AA. y politizarlas a través del temor y desasosiego, para ello un chivo expiatorio: la inadmisión del consejo de disciplina y no haberme sancionado como él pretendía por dizque irrespetarlo.
El mando se preparaba para enfrentar una guerra en la cual jamás había sido preparado, evitar que se allane el camino hacia nuestro centro de gravedad: nuestra institucionalidad.
La diferencia era que no requeriríamos de balas ni fusiles, de tanques ni buques de guerra; o, aviones de combate, se requeriría de algo más complejo y más difícil de encontrar, pues si se lo cultivaba y si se lo tenía, era para siempre; o si se lo perdía, nunca más se lo encontraría, algo en lo que aún creíamos: HONOR.
Intercambio epistolar
Carta del Presidente de la República
Mayo del 2016
Estimado/a:
Queridos soldados de la Patria.
Quiero empezar agradeciéndoles por su ardua y decidida labor, que junto a rescatistas, bomberos y demás personal nacional e internacional, permitió salvar decenas de vidas luego del terremoto que afectó a nuestro litoral. Sabemos que con su contingente y el de la gran mayoría de ecuatorianos comprometidos y solidarios podremos afrontar con éxito la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas. Ya lo hicimos antes, cuando juntos decidimos recuperar la Patria para todos y lo volveremos a hacer. Manabí, Esmeraldas y todo el Ecuador cuentan con ello.
El 5 de febrero me comuniqué con ustedes por esta misma vía, para informales sobre la situación de la compra al ISSFA de los terrenos donde hoy se ubica el magnífico parque Samanes en Guayaquil. En aquella ocasión, les informé el problema que evidenció la Procuraduría General del Estado, por un pago en exceso de 41 millones de dólares que hizo el Ministerio del Ambiente al ISFFA por esa compra, violentado normas legales expresas.
La Contraloría General del Estado ratificó el sobreprecio, ya que se vendieron tierras agrícolas por metro cuadrado y como si estas hubieran estado urbanizadas al momento de la venta, lo que significó un precio seis veces más alto que el real. El artículo 92 de la Ley Orgánica de la Contraloría General del Estado establece además que las conclusiones y recomendaciones de sus informes son obligatorias y de inmediato cumplimiento, por esta razón el débito ya se ha realizado.
Hay un sector que pretender politizar y manipular en titulares un claro error. Estos grupos pueden poner todas las acciones legales que consideren, pero no tienen derecho a mentir ni a engañarnos.
La verdad no pide fuerza. El ISSFA recibe 120 millones de dólares mensuales de parte del Estado, y tiene 1400 millones de “patrimonio” (en realidad, el dinero entregado por el mismo Estado, ya que el ISSFA prácticamente no genera –ni tiene por qué generar- ingresos). Las pensiones militares están garantizadas gracias a la enmienda al Artículo 370 de la Constitución de la República impulsada por el Gobierno Nacional, la misma que en su momento fue objeto de los ataques de aquellos que ahora dicen que queremos afectar al ISSFA.
Sin embargo, como ecuatoriano sí debo hacer la siguiente pregunta: ¿por qué el ISSFA tiene terrenos que originalmente eran destinados a la defensa?
Esto es fruto de una terrible confusión: creer que el ISSFA es una extensión de nuestras Fuerzas Armadas. El ISSFA, como claramente lo establece la Constitución en su artículo 370, es parte del sistema de seguridad social, y no una república independiente, como pretenden ciertos altos oficiales en servicio pasivo. Nuestros soldados deben tener básicamente los mismos derechos que cualquier ciudadano, pero atendiendo las particulares condiciones de su dura profesión.
Nosotros seguiremos defendiendo los derechos de nuestros soldados y de todos los ciudadanos. Cada vez que traten de invocar falsos espíritus de cuerpo, pregúntense: ¿cuántos de sus hermanos, padres, cónyuges vecinos o conocidos tienen seguridad social?
Luchamos por tener un país más justo y una Patria para todos, y sabemos que en esa lucha, contamos con los verdaderos soldados de la Patria.
¡Hasta la victoria siempre!
Rafael Correa Delgado
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA
Contestación del capitán Edwin Ortega Sevilla
Mayo del 2016
Primeramente Señor Presidente, agradezco su misiva, que de lo que conozco ha sido enviada por correo electrónico a todos mis compañeros de armas, más y menos antiguos, lo que me causa sorpresa, sorpresa porque es la primera vez que alguien de su investidura envía un mensaje masivo. Digo esto porque mis líderes siempre se han referido de manera personal a cada uno de nosotros, signo de respeto y consideración, sea una felicitación, llamada de atención u orden. Son nuestras formalidades militares.
Referente a las gracias en lo que respecta a nuestra labor en la Zona Cero y demás zonas afectadas por el terremoto, no son necesarias, ES NUESTRA MISIÓN, y no porque está escrito en las leyes y reglamentos, simplemente es porque amamos profundamente a nuestra Patria, por ende la ayuda la haríamos con o sin orden a nuestros conciudadanos. Para muestra, fue el liderazgo de todos los niveles de mando ejercido por mis superiores, iguales y menos antiguos en Pedernales, Canoa, Jama, San Vicente, Manta, Bahía de Caráquez y Portoviejo y demás localidades; y no de sus ministros como en reiteradas ocasiones le he escuchado.
Tampoco soy parte del conglomerado JUNTOS cuando usted señala que “Decidimos recuperar la Patria para todos”, ¿recuperar de qué disculpe?, ¿había algún enemigo apoderado de nuestra nación? ¿Sufrimos un ataque en donde caímos prisioneros?. La patria existe desde siempre y hasta siempre; y ha sido, es y será de todos.
Usted indica que el tema ISSFA ha sido politizado, pero enfáticamente manifiesto que politizado por los políticos. Como su palabra mismo lo indica, POLÍTICA. Nuestros jefes militares no son políticos, de ahí que todo su actuar y decisiones han sido respaldadas por todo el personal militar. Además, hemos sido informados oportunamente de todos los desatinos en nuestra contra, incluyendo el débito arbitrario e ilegal de nuestros fondos del ISSFA. La única violación legal fue hecha por quien dio la orden de dicho débito y de todos los funcionarios que cumplieron esa orden, tenemos FE que la justicia brillará en todos estos aspectos. Por lo tanto no creo que ningún sector pretenda politizar lo del ISSFA, lo que ocurre es mi plena inconformidad con lo señalado anteriormente, pues es ilegal e inconstitucional. Es un fondo común, es el fondo en el que se apoya mi bienestar y el de mi familia, a parte de su futuro, el cual tal como vamos, estaría siendo afectado considerablemente.
Cuando usted habla de aspectos técnicos, prefiero en mi calidad de subordinado y militar, confiar en los expertos técnicos que laboran en el ISSFA, militares o civiles, que a lo largo de la existencia de nuestro seguro social, hemos visto que las cosas han sido manejadas con profesionalismo y honradez, de ahí que mi General Vivero tiene nuestra credibilidad y respaldo en todas sus acciones.
Estoy de acuerdo con Usted señor Presidente, la verdad no exige fuerza, por lo que, la única verdad es que el Gobierno tiene una deuda pendiente con el ISSFA, y debe ser cumplida porque así lo pedimos los beneficiarios.
Y como ecuatoriano yo también me pregunto ¿por qué estos últimos años ha tomado usted decisiones que hasta el más joven de la tropa consideraría, atentados contra nuestra moral y bienestar?. Vaya usted a creer que algún político me está ayudando a redactar esta carta, resumo tantas acciones de las que me acuerdo:
- Intenta dividir desinformando en las sabatinas, recuerdo cuando a nuestros retirados en alguna de sus alocuciones los trató despectivamente, o cuando a héroes de guerra como el Gral. Moncayo, le dijo troglodita.
• El Retiro de edecanes • Desgaste mediático de nuestra imagen, cuando desinforma.• Entrega de colegios militares y liceos navales al Ministerio de Educación. • Acciones administrativas dentro de Midena que han entorpecido nuestros trámites, especialmente de comisiones dentro y fuera del país, no se diga de los aspectos legales, que han favorecido a personal que fue dado de baja por convenir al buen servicio.• Cierre de agregadurías. • Proyecto del Libro IV • Fortalecimiento de SENAIN y debilitamiento de la DIR INT DE FF.AA.
• Aceptación de las FARC como grupo en conflicto más no como terroristas a pesar de un Angostura y Barranca Bermeja, este último en que falleció el TN. Maldonado. • Oficiales, tropa, tripulantes y PPNN juzgados por delitos de lesa humanidad por atentados contra DDHH cuando existía el grupo terroristas AVC • Remoción de la cúpula militar por no estar de acuerdo con los políticos del régimen (persona no grata: corcho CORDERO, disculpe no me acuerdo su cargo ni nombre), en el tema ISSFA. • Hospitales militares pasaron al sistema de salud pública • Comandantes por expresar sus ideas, sancionados o removidos del cargo. • Empresas productivas que administrábamos entregadas al Estado, ahora con problemas financieros. La lista como usted se habrá dado cuenta es interminable, es solo con el fin de que usted sepa que de todo nos damos cuenta, los soldados somos muy sensibles, valientes, obedientes pero con una elevada sensibilidad, téngalo muy presente señor Presidente.
Usted señala que hay una terrible confusión en creer que el ISSFA es una extensión de las Fuerzas Armadas, entonces me permito decirle, ¿extensión de quién es?, ¿no somos militares los beneficiarios?, le ruego no me confunda que tengo muy claro lo que significa el ISSFA para mí, es más, si usted es tan gentil y como “Comandante en Jefe” como usted se ha investido, le ruego haga conocer a todos nuestros conciudadanos que el ISSFA existe porque nosotros motivamos su creación, no por privilegio sino porque nuestra asistencia y seguro social deben estar acordes a nuestro trabajo, un trabajo de alto riesgo, cosa que usted pudo palpar en el famoso 30-S.
Agradezco de todo corazón que “USTEDES” sigan defendiendo nuestros derechos, me encantaría me indique ¿quienes?, porque de verdad estoy confundido, veo que mis Jefes están muy incómodos por como los tratan, recuerde por favor, somos sensibles, son nuestros líderes y estamos con un malestar profundo, porque nunca nadie nos había ofendido de la manera que lo han hecho.
Finalmente, la frase de “espíritu de cuerpo”, la tenemos muy clara, no hace falta que usted indique que hay falsos espíritus de cuerpo, pues no existen peyorativos en este respecto, más aún cuando es lo primero que nos enseñan en las escuelas militares, porque el resultado final es el de morir por la Patria cuando atenten contra su soberanía… ¿sabía usted eso? Que soy capaz de morir por mi país…. Además la frase “espíritu de cuerpo” lo aprendí también en mi hogar, pues mi madre y padre me enseñaron a no robar, no mentir, no copiar, no hacer cosas que avergüencen a mis hijos… eso es lealtad a nuestros principios y valores que se resume en un elevado sentimiento de hacer las cosas BIEN… EXCELENTEMENTE BIEN!. Por cierto toda mi familia tiene el seguro social que yo les daba como beneficiarios del ISFFA, ahora ya no… coincido con Usted Primer Mandatario.
De acuerdo Presidente, no compañero Presidente, porque Usted es el Jefe de Estado, y no es mi compañero, no estoy a su nivel… su investidura merece respeto, y tiene mi respeto formal, pues el respeto moral está en entredicho, discúlpeme pero eso es lo que siento. En mí no ha influido nadie, la única influencia que he tenido son estos diez años de su Mandato que se resumen en un atentado flagrante a nuestros principios y valores militares. Le ruego, pare de desinstitucionalizarnos, pero de agredir a nuestros Comandantes, respete nuestras tradiciones.
Y por favor….
PARE DE MENTIRNOS, QUE EL PAÍS NECESITA LA VERDAD Y QUE SE SANCIONE TANTA IMPUNIDAD Y CORRUPCIÓN….. DEDÍQUELE FUERZAS A ESO NO A METERSE CON INSTITUCIONES SERIAS Y HONESTAS DE SIGLOS DE TRADICIÓN.
Me despido con el lema que nos ha identificado toda la vida, no el revolucionario de Hasta la victoria siempre, el lema que nos llena de gloria, el lema que nos enseñó uno de nuestros patronos, mi Gral. Eloy Alfaro, un lema que resume nuestra devoción por la Patria….. Un lema de dignidad para quienes empuñamos las armas.
DIOS, PATRIA Y LIBERTAD
ATTE
UN SOLDADO DE AIRE, MAR Y TIERRA
Jurisprudencia inicial
EO: Lo que transcribo a continuación fue un análisis jurídico que hicieron los mismos abogados de la Armada y que me entregó en mis manos el Cap. (Jt) Malali Castillo, quien después me enteraría habría sido la mano derecha en la Presidencia de la República del contralmirante Lenín Sánchez.
En este documento, Castillo me indicó que como ayuda memoria, el equipo de abogado de patrocinio institucional le habían entregado al Comandante General de Marina Fernando Noboa, con el fin de que no se den paso a los consejos de disciplina, peor aún que se lleguen a instaurar.
Se habían reunido los mejores abogados de la Institución y habían puesto en consideración primeramente del comandante Carlos Pimentel, quien fungía las veces de asesor legal de la Comandancia General de Marina, pero que siempre estuvo a favor de dar paso a todo lo que venga del Ministerio de Defensa, demostrando no solo su falta de conocimiento técnico en aspectos legales, sino más bien su profundo resentimiento a los oficiales de arma y a la misma justicia.
Lo defino claramente, porque analicé su comportamiento muy de cerca, más aún cuando atropelló todo el debido proceso en mi contra. No tengo pruebas si cumplió una orden o si su actuar obedeció a favores pasados, pero, de lo que si estoy seguro es que demostró ser un oficial resentido, corrupto, mediocre y frustrado.
INICIO DEL PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO MILITAR POR PRESUNTA INFRACCION MILITAR
I. INTRODUCCIÓN.- En esta parte se explican los hechos del caso de manera muy resumida.
“…El día 13 de mayo del 2016 el señor Presidente de la República, Economista Rafael Correa Delgado, a través de su cuenta de correo electrónico correa@presidencia.gob.ec, remitió un mensaje dirigido a todo el personal que compone las Fuerzas Armadas en Servicio Activo…”
“…Con fecha 14 de mayo de 2016, 12:59 en la dirección de correo electrónico rafael.correa@presidencia.gob.ec, se recibió una contestación a la comunicación descrita en el numeral 1.1, proveniente del correo electrónico Edwin Ortega edwinortega01@gmail.com…”
II. SUSTENTACIÓN.- Identificación de los hechos que presuponen demostrados, prueba presentada.
“…Por qué estos últimos años ha tomado usted decisiones que hasta el más joven de la tropa consideraría, atentados contra nuestra moral y bienestar? Vaya usted a creer que algún político me está ayudando a redactar esta carta, resumo tantas acciones de las que me acuerdo:…”
La prueba documental se sustenta en la carta de contestación perteneciente al usuario de Facebook Edwin Ortega Sevilla, extraída a petición de ESTEBAN DANILO YEPEZ NAVAS, certificada por la Notaría Trigésima Sexta del Cantón Quito.
III. RESUMEN DE LOS ARGUMENTOS ESGRIMIDOS.-
“…que el señor Capitán de Corbeta Ortega Sevilla Edwin Luis, es un oficial en Servicio Activo de la Fuerza Naval, por tanto le corresponde los deberes propios de su condición militar…”
“…Se comprobó, a través de la herramienta de búsqueda de la red social Facebook que la dirección de correo edwinortega01@gmail.com, le corresponde al señor Capitán de Corbeta Ortega Sevilla Edwin Luis…”
“…Del análisis realizado se determina que, el Capitán de Corbeta Ortega Sevilla Edwin Luis a través de su correo electrónico, habría realizado un acto de manifiesta indisciplina contra un superior como es el Presidente de la República; tal circunstancia se ajustaría al presupuesto de hecho previsto en la letra b) del artículo 36 del Reglamento Sustitutivo del Reglamento de Disciplina Militar…”
“…Se exhorta a que el correspondiente Consejo de Disciplina imponga la sanción proporcional a la naturaleza de la presunta falta, debiendo ser consideradas las circunstancias agravantes establecidas en el reglamento, como son la jerarquía del ofendido, que en este caso es la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas; y la vigencia de un estado de excepción…”
IV. RUTA PROCESAL.-
La Constitución de la República en su artículo 158, señala que las Fuerzas Armadas son instituciones de protección de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos; los incisos segundo y cuarto del artículo 160 en concordancia con el artículo 188 manifiesta en su parte pertinente que, “Las faltas de carácter disciplinario o administrativo serán sometidas a sus propias normas de procedimiento”.
La potestad para juzgar será ejercida por el superior a través de los mecanismos contemplados según lo señalado en el Art. 8, del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar; en concordancia con lo enunciado en el Art. 10, que es obligación de todo superior el investigar, indagar y sancionar; y el superior debe de analizar los hechos o circunstancias, según el Art. 19 del citado Reglamento; es preciso abordar el tema, a fin de esclarecer y apreciar los límites y alcance de la “…obligación del superior…”.
Debe partirse de la definición legal de “Superior Militar”, conforme a la Ley de Personal de las Fuerzas Armadas, Art. 29, dice, “Superior militar es quien tiene mayor grado o antigüedad, con respecto a otro, entre los miembros de las Fuerzas Armadas”.
El mismo Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar, en su artículo 8, expresamente declara y manda que, la potestad y facultad, de juzgar (Administrar justicia; enjuiciar, examinar, considerar, dictaminar) y hacer ejecutar las sanciones, será a través de los mecanismos contemplados en el citado Reglamento.
Estos mecanismos son el “debido proceso”, los procedimientos para la aplicación de las sanciones, es el trámite para sancionar las faltas leves, graves, y atentatorias, señalados en los artículos 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80 y siguientes del Reglamento de Disciplina Militar, expedido mediante Acuerdo Ministerial No. 1009 del 15 de diciembre del 2008, publicado en Orden General No. 243 de la misma fecha; y, sus reformas mediante Acuerdo Ministerial No. 1057 del 13 de Julio del 2009, publicada en la Orden General No. 133 del 14 de julio del 2009; Acuerdo Ministerial No. 061 de fecha 12 de abril del 2012, publicado en la Orden General No. 075 del 18 de abril del 2012.
Conforme el artículo 6 del Reglamento de Disciplina Militar, los miembros de las Fuerzas Armadas, están en la obligación de respetar y observar el debido órgano regular, procedimiento que debe cumplir en cualquier acto del servicio militar para llegar escalonadamente y por escrito, hasta “la autoridad” a quien compete su conocimiento y resolución; y ,en concordancia con el artículo 23, el militar tramitará por escrito sus solicitudes (órgano regular); de la misma forma, al igual que, para la presentación de los reclamos, así como las apelaciones, deben ser formulados por escrito; por lo tanto, el superior que llega a tener conocimiento de un hecho, respecto a las presuntas infracciones disciplinarias, debe presentar la existencia de la infracción disciplinaria, mediante el parte o comunicación oficial, o denuncia formal sobre la acción u omisión de carácter disciplinaria militar, que contravengan al orden, honor y deberes militares, y que por sus consecuencias no lleguen a constituir delito, caso contrario deberá observarse las disposiciones generales del citado Reglamento de Disciplina Militar.
En base a lo anterior, la presentación del “Informe de Novedad” será formulado y presentado conforme a las instrucciones recibidas en los institutos de formación de oficiales y tropa, doctrina naval, leyes, reglamentos y procedimientos propios acordes con las actividades castrenses militar.
En la presunción de delito de función determinados en el Código Orgánico Integral Penal para la tipificación de los delitos cometidos en el servicio militar y policial, deberá aplicarse las Disposiciones Generales del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar.
La tipificación de los delitos cometidos en el servicio militar y policial, el proceso administrativo disciplinario que corresponda al mismo hecho que se está investigando en el proceso penal, podrá seguirse de manera independiente sin necesidad de que exista sentencia ejecutoriada en este último; la investigación es en el ámbito exclusivamente disciplinario.
La asistencia legal debe ser facilitada por los Abogados de los respectivos Sectores, y bajo el Patrocinio del Centro del Patrocinio Institucional, previa disposición administrativa superior.
Un Consejo de Disciplina Militar conforme el Art. 88 del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar, se instala por “la existencia de una falta que presente las características de atentatoria”, el ámbito de la acción de control e investigación del Consejo de Disciplina Militar radica en la comprobación de la existencia de la falta disciplinaria, determinar el grado de responsabilidad de los involucrados, y en comprobar la culpabilidad o inocencia del presunto infractor.
V. EXAMEN DEL CASO. CAUSA Y EFECTO.-
Para dilucidar sobre la admisibilidad de la petición de inicio de un proceso disciplinario militar, debo partir de lo expresado en el Art. 14, en concordancia con el Art. 123, y Art. 87 del antes citado reglamento:
“Art. 14.- Habrá responsabilidad en el cometimiento de una falta disciplinaria desde el momento de la acción u omisión”
“Art. 123.- La facultad de sancionar una falta prescribirá en los siguientes plazos, contados desde la fecha de su cometimiento. O desde la fecha en que fuere descubierta, siempre y cuando no haya transcurrido más de seis meses desde el cometimiento de la falta.
El plazo de prescripción de las faltas leves será de DIEZ DÍAS;
El plazo de prescripción de las faltas graves será de TREINTA DIAS; y,
El plazo de prescripción de las faltas atentatorias será de NOVENTA DÍAS”
“Art. 87.-Cuando un miembro de Fuerzas Armadas llegue a conocer de la comisión de una falta atentatoria, siguiendo el órgano regular, deberá elevar dentro de 24 horas el parte escrito detallado, con indicación de lugar, fecha y hora en que fue cometida, la forma en que se llegó a su conocimiento, los testigos que presenciaron y todas las circunstancias que rodearon el acto, al Comandante de la Unidad o reparto al que pertenezca el presunto infractor, a fin de que se disponga la conformación del Consejo de Disciplina…”
La causa es el Mensaje del señor Presidente de la República: 2016-Mayo-13
El Efecto: La contestación del CPCB-IM Edwin Ortega Sevilla, a la comunicación del señor Presidente de la República, proveniente del correo electrónico Edwin Ortega edwinortega01@gmail.com: 2016-Mayo-14: 12:59 en la dirección de correo electrónico Rafael.correa@presidencia.gob.ec.
La presunta acción u omisión se tuvo conocimiento y se evidenció el 14 de mayo del 2016;
El documento de sustento es extraído y a petición de ESTEBAN DANILO YEPEZ NAVAS, certificada por la Notaría Trigésima Sexta del Cantón Quito, con fecha 6 de junio del 2016;
El Oficio Nro. MDN-JUR-2016-003-OF-FQ-R, de la Coordinación General de Asesoría Jurídica del Ministerio de Defensa Nacional, dirigido al Comandante General Fuerza Naval, tiene fecha 14 de JULIO de 2016.
De estas impresiones confrontadas con lo expresamente señalado en el Art. 87 del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar, se observa:
Que la Coordinadora o Coordinador General de Asesoría Jurídica, no tiene la calidad de “miembro de Fuerzas Armadas”; aún en la creencia que lo fuera, no está cumpliendo con haber presentado el oficio Nro. MDN-JUR-2016-003-OF-FQ-R, de fecha 14 de JULIO del 2016, dentro de 24 horas, desde que llegó a conocer la comisión de la presunta falta atentatoria, del 14 de mayo, al 14 de junio, al 14 de julio del 2016, ha transcurrido más de 24 horas, dos meses, siete días; situación que contraía a lo determinado en el antes invocado Art. 87 del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar, la noticia relacionada con la presunta infracción disciplinaria es extemporánea, no permite el inicio de un proceso disciplinario militar, en estricta observancia de las garantías constitucionales.
El oficio Nro. MDN-JUR-2016-003-OF-FQ-R, de fecha 14 de JULIO del 2016, no observa lo dispuesto en el Art. 35 del reglamento para la elaboración, manejo, custodia, difusión y seguridad de la información militar clasificada, conforme el análisis constante en el oficio Nro. ARE-COGMAR-JUR-2015-0619-O de fecha 28 de mayo del 2015, en la que señala que el Reglamento de Disciplina Militar no dispone que la documentación sea confidencial, y dispone que, la instauración de los procesos disciplinarios, y la documentación mediante la cual se desarrolle todo el proceso disciplinario desde su inicio hasta su finalización, no debe tener clasificación alguna, por ser de carácter público; en tal virtud procede levantarse la clasificación del referido oficio.
Es importante recalcar que el presente caso específico analizado se debe puntualizar que no es una red social, con carácter privado, no es público. Los correos utilizados son del señor Presidente de la República y del señor CPCB-IM ORTEGA EDWIN, es decir son los dos únicos actores intervinientes.
El hecho expuesto en el párrafo anterior, realizando el análisis en el marco jurídico legal, invocando la Constitución de la República se observa la vulneración de ciertos derechos como el derecho a petición, el derecho a expresarse, el derecho a la réplica.
Oficialmente se desconoce el paradero de este documento, es más, no sé a ciencia cierta si alguna vez se lo tomó en cuenta, tengo la seguridad que en determinado momento, cuando aún la temperatura no subía al límite que aspiraba el Gobierno, el vicealmirante Carlos Vallejo lo consideró válido cuando quiso congraciarse como “líder” en medio de los consejos de disciplina instaurados, cuando ni él mismo sabía que posteriormente todo su falso actuar le retornaría como bumerán, más aún cuando en más de una ocasión, tanto el Presidente como la propia prensa hicieron señalamientos de que un almirante instruía como debían actuar los consejos de disciplina, cosa que fue totalmente cierta.Primer Consejo de Disciplina
EO: En el primer Consejo de Disciplina fui juzgado, como ya mencioné, por haber respondido un correo electrónico del Presidente de la República en ejercicio de mi derecho fundamental a la libre expresión.
En esos momentos me encontraba sorprendido, pues, confiaba en que la Armada Nacional no aceptaría a trámite el pedido de sancionar a los más de seis oficiales que contestamos la misiva del Presidente. Y aún más, cuando todas las peticiones venían con orden directa del poder político supe que tendríamos un camino inextricable.
No me equivoqué. Incluso, en mi caso, en particular, mis amigos y familia observando que eran problemas con el gobierno decidieron alejarse, inclusive mi madre creía que no era persecución política sino que quizá lo mío si ameritaba sanción. Mientras tanto, en los medios de comunicación del gobierno, el linchamiento mediático fue brutal.
Tanto fue así que, psicológicamente, las vidas de mis hijos y la mía cambiarían para siempre. Ellos, debido a su edad ya tenían acceso a redes sociales, en los cuales se veían muchos insultos a mi integridad por militantes de Alianza País, e inclusive de miembros de FF.AA. en servicio activo y pasivo. Fue tanto el asedio que no podíamos salir porque las amenazas fueron constantes y no quería exponer a mi familia.
Lo que se veía venir

EO: Era vox populi, de que la presencia del Ministro Patiño en la cartera de Defensa no era otra cosa que para cumplir la agenda de gobierno, y más no para velar por las reales necesidades de los miembros de FF.AA.
Independiente de cual sea la forma de tratar a nuestros comandantes, inclusive frente a la prensa me hizo pensar que seríamos no solamente desisntitucionalizados, sino también minados en nuestra moral. Y es que no bastaba que nosotros perdamos un combate o tengamos caídos en acción, e inclusive no nos cancelen a tiempo nuestros haberes o nos hayan proveído de un rancho malo para vernos afectados en nuestro estado de ánimo. Bastaba que nuestros máximos representantes civiles o militares no hagan lo que corresponda, no defiendan nuestros intereses comunes, o aún más grave, que tengan actitudes como las del poder político, representados por el Ministro de Defensa.
Patiño desde que se hizo cargo de esta cartera frecuentemente señalaba que hay focos de indisciplina dentro de Fuerzas Armadas, que de paso nunca llegó a manifestar con pruebas cuáles eran los focos a los que se refería.
El hecho evidente era que los militares jamás estuvimos de acuerdo con la política que se venía llevando “a favor” o en contra de nosotros, no recuerdo un solo acto en que no hayamos sido vilipendiados.
Eran expertos en dividirnos entre oficiales y tropa, hacían alarde de dotarnos de habitabilidad adecuada como sino la hubiéramos tenido.
Sin entrar en mayores detalles sobre estas políticas, lo único palpable era que nos habíamos quedado sin Fuerza Operativa para enfrentar un conflicto armado, sin aviones de combate, sin unidades de la Escuadra Naval listas para el combate y con una Fuerza Terrestre seriamente afectada en su movilidad.[24]
Acciones generan reacciones, por ende, oficiales y tropa, especialmente mandos medios, comenzamos, muy civilizada y democráticamente a visualizar alternativas para demostrar nuestra inconformidad ante semejantes atropellos y sobretodo engaños; pues, cuando de dar información se trataba, lo que abundaba, era la desinformación en cada tema, motivo de aclaración.
No solo fue el tema del ISSFA y el débito de los 41 millones de dólares, fueron aspectos que conforme venían pasando las horas, porque ni siquiera de un día al otro el Gobierno daba tregua y sin el menor aviso copaba la opinión pública con acciones en contra de los militares.
Las Fuerzas Armadas a lo largo del tiempo han sabido madurar [25], tanto en sus adentros como en su proyección a nuestros conciudadanos. Esta madurez refleja no solo en el no reaccionar de forma negativa ante los avatares y desencantos políticos, prescindiendo o no de un precepto legal, sino más bien, una madurez que se refleja en su contribución a las acciones del Estado, en su entrega diaria en tareas de defensa interna, sus respuestas a desastres naturales y su importantísima misión de la protección de fronteras en lo que respecta a defensa externa.
La evolución de las Fuerzas Armadas implica que el ente político contribuya a la misma; en otras palabras, sin apoyo y respeto de los gobiernos de turno, la dinámica de la institución armada no sería la misma, de ahí que los ministros de defensa del correísmo se vieron en la necesidad de desconocer nuestra madurez con actos de irrespeto, inclusive públicos y a vista y paciencia de toda la ciudadanía.
Violaciones al debido proceso
EO: El Presidente de la República, Rafael Correa Delgado, remitió mediante correo electrónico: correar@presidencia.gob.ec, el día 13 de mayo del 2016, una carta dirigida a los miembros de las Fuerzas Armadas en servicio activo agradeciendo nuestra participación acertada y patriótica en los trabajos en la zona cero durante la emergencia del terremoto del 16 abril del 2016 y, también, señaló algunos argumentos con tintes políticos referente al manejo del ISSFA y del débito de los 41 millones de dólares por el caso de la compra de los terrenos Samanes. Este correo abrió un canal de comunicación directo para que nosotros, varios oficiales y miembros de la tropa de FF.AA., respondamos en ejercicio de nuestro derecho a la libertad de expresión en defensa de nuestra Institución y del ISSFA, así como las apreciaciones del actuar arbitrario e incongruente del Gobierno en contra de las Fuerzas Armadas.
En mi caso, remití la contestación al Presidente el día sábado 14 de mayo del 2016, desde mi correo electrónico: edwinortega01@gmail.com, lo que generó que el Ministro de Defensa, Ricardo Patiño Aroca, de manera arbitraria, sin seguir el procedimiento correspondiente, esto es: dirigirse al órgano regular a través del Comando Conjunto de las FF.AA, procedió a oficiar a la Fuerza Naval y requerir se inicien los consejos de disciplina por haber cometido la falta atentatoria contra la subordinación tipificada en el Art. 36 del Reglamento de Disciplina Militar en que se señala textualmente:
“Realizar actos de manifiesta violencia o indisciplina contra un superior siempre que el hecho no constituya delito […]”
Se hace referencia, también, a que como agravantes se deberá considerar que nos encontramos en Estado de Excepción, lo que implica que se eliminarían todos los atenuantes de los procesados y deberían ser sancionados con la máxima pena, es decir con la baja o separación de la Institución.
Es así que somos llamados a consejo de disciplina que es el proceso empleado dentro de FF.AA para determinar la existencia o no de una falta, producto de la presunción del cometimiento de una falta atentatoria (Art. 88 del Reglamento Sustitutivo al Reglamento de Disciplina Militar) y se conforma en el ámbito de la acción de control e investigación que radica en la comprobación de la existencia de la falta disciplinaria, determinar el grado de responsabilidad de los involucrados, y en comprobar la culpabilidad o inocencia del presunto infractor.
Inadmiten trámite y me exculpan

EO: Finalmente, el consejo de disciplina, presidido por el capitán de fragata Luis Ordóñez Eras, se instaló en audiencia el 15 de agosto de 2016, y emitió resolución el 17 de agosto de 2016, en el cual por unanimidad inadmitió a trámite la denuncia planteada por el ministerio de la Defensa Nacional en mi contra.
Su motivación fue: 1. la aplicación de las normas militares no contemplan el ámbito de una autoridad civil, incluso, al señor Presidente de la República que es la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas porque no está expresamente estipulado el ámbito de superioridad aplicando a una autoridad civil; 2. Que el hecho denunciado no es un acto de servicio militar ni relacionado a él; 3. Que en el expediente sustanciado se evidencia acciones y omisiones que vulneran el debido proceso.
Ni el presidente Correa ni su asesor jurídico Mera perdonarían que un consejo de “tercer nivel” como llamaría éste al consejo de disciplina no me haya sancionado. Para ellos, los correístas, el debido proceso no existía, para ellos, el fin justificaba los medios y a como de lugar “debía hacerse justicia”.
No obstante, cuando supe de la calidad de miembros que conformaban dicho consejo de disciplina, algo me decía que las cosas, con o sin sanción, irían apegadas en derecho. Por mayor que fuese la presión que se vertía sobre ellos, mejor harían las cosas, de ahí que la resolución fue elogiada por los más preclaros y connotados juristas del Ecuador. Pero la consigna estaba dada.
Nos manejábamos con profesionalismo y ética en cada uno de nuestro ámbitos. Desde que se conformó el consejo de disciplina, almorzábamos y desayunábamos en la misma mesa, no hablábamos del tema y lo único que nos preocupaba, y ellos podrán dar fe, era de cómo “levantaban polvo” innecesariamente el vicealmirante Vallejo y el contralmirante Sánchez. Ambos, según ellos, con el único fin de hacer las cosas para que la Armada salga avante. Pero luego sus mismos actos, en especial uno que quedaría en la retina de toda una nación como fue el caso del “Plan Comunicacional” el que desenmascaró sus egoísmos e intereses personales.
Ellos, para mi caso en particular, anhelaban quedar como los “líderes” que dirigirían los procesos en base a derecho. Pero hay algo que se les fue de las manos, y es la idea en la que el Presidente a pesar de ser la máxima autoridad de las FF.AA., seguía siendo un jefe civil y no un jefe militar. Esta frase traducida a los términos legales que se citaría en la resolución del Consejo, recrudecería el ataque a FF.AA. y lograr indisponer al consejo de disciplina hasta llegar al punto de demandarlos en una acción de protección sin precedentes en la historia del país.
Creo que si los dos almirantes, de verdad, hubieran velado por la disciplina y los miembros de la Institución, hubieran actuado de otra manera, pero en realidad su modus operandi, fue ese, confundir, desinformar, “llevar – traer”, y todo lo que contente a unos y desprestigie a otros.
Conforme evolucionaría mi caso, dichos almirantes verían como la única salida era la de sancionarme de manera brutal y contentar al poder político dejando el camino libre para que el Gobierno a través del Ministerio de Defensa haga lo que a bien le parezca con FF.AA..
Saldos del Primer Consejo de Disciplina
EO: La resolución del Consejo de disciplina conformado para sancionar la carta enviada por un oficial de la Fuerza Naval, dando cumplimiento a un pedido del Ministro de Defensa, de que se me sancione, por contestar una carta enviada por el presidente Correa vía correo electrónico, definitivamente crea escenarios muy delicados, cuestionables y demasiados polémicos.
Argumentar que una autoridad civil, no puede solicitar una sanción para algún miembro de Fuerzas Armadas, es falso, y estoy de acuerdo con aquello, pues definitivamente establecería un divorcio y una estructura totalmente ajena del ordenamiento general del Estado, a las Fuerzas Armadas y sus instituciones. Pero también es muy cierto, que como estaba conformado el Estado que la revolución ciudadana concebía, era un riesgo seguir aceptando los requerimientos disciplinarios, administrativos y operativos de la cartera de Defensa.
Quedó evidenciado con los sonados casos de los AK-47 y del entrenamiento paramilitar de los “picnics” que los representantes del Ejecutivo ante FF.AA. no tenían buenas intenciones y tenían más que claras sus órdenes de crear un caos interno.
No tengo que demostrarlo, todo lo que digo salió a la luz de la opinión pública y de la ciudadanía en general; quien diga lo contrario, o no estuvo siguiendo de cerca los hechos desinstitucionalizadores o es activista de la revolución ciudadana.
Otra cosa es, que la autoridad civil vía órgano regular, solicite a quien depende de su nominación, en este caso, al Comandante General, actúe con apego a la normativa castrense y disciplinaria, para el efecto. El Presidente no lo hizo. Fue el primero en incumplir los canales de mando para hacernos llegar sus políticas y mensajes. Que se deban cumplir expresas disposiciones constitucionales, no me cabe la menor duda: debido proceso, legítima defensa, prescripción, etc. Se cumplió en el nivel del consejo de disciplina, más no en la Comandancia General de Marina al dar paso a pedidos ilegales e ilegítimos.
Pero ¿debió el presidente Correa enviar vía correos electrónicos, cartas con tintes ideológicos y políticos? La respuesta es absolutamente no! Y no cabe reclamar por un acto prohibido además de ejecutarlo dentro de los cuarteles y repartos militares.
Fue un correo enviado a mi correo personal, lo que denota que el gobierno tiene información personal y reservada de cada uno de nosotros.
Está tipificado como delito, el irrespeto, ofensas, etcétera en contra de lo que significa, la majestad de ejercer el cargo de Presidente de la República, y todos y en mayor medida la Fuerza Pública, debemos cumplirla.
Si el Presidente con todo su poder y sistema de persecución creyó que se le había ofendido, hasta ahora no entiendo porqué no recurrió a la justicia común. Hubiera sido lo más fácil para él y bastaba una llamada de Alexis Mera y se solucionaba el asunto; empero, les interesaba penetrar dentro del sistema de disciplina de FF.AA., darse cuenta de las debilidades y fortalezas de cómo opera la justicia en nuestro nivel, y de hecho lo lograría poco después con la acción de protección a favor del Presidente y con la conformación del segundo consejo de disciplina.
La revolución ciudadana se dio cuenta exactamente con qué jefes militares contar y cómo presionarlos hasta que cumplan con su cometido.
Transcribo textualmente lo que Francisco Huerta Montalvo escribió en el espacio de opinión en Diario Expreso el 23 de agosto del 2016 titulándose “Nuestra Fuerzas Armadas”.
“En Bolivia, con destino a las Fuerzas Armadas de los países de la Alba, se acaba de inaugurar una escuela de formación militar que, dentro del contexto de las materias propias de lo castrense, es, sobre todo, un centro de formación antiimperialista, entendiendo como el imperio a combatir a los Estados Unidos de Norteamérica. Formalmente, la escuela se declara anticolonialista, antiimperialista y anticapitalista.
En la práctica, se trata de inducir en las FF. AA. de los países de la Alba, la visión ideológica de sus gobernantes que, a buena hora, dados sus matices totalitarios, no es ni remotamente la de los pueblos que transitoriamente gobiernan.
En efecto, pese a las malas experiencias del pasado, donde también fueron instruidas en visiones totalitarias, nuestras Fuerzas Armadas, cabe decirlo con orgullo, especialmente las del Ecuador, han avanzado hacia una visión democrática de su rol institucional, sustentada en un profundo respeto a los derechos humanos de sus conciudadanos, a partir de la plena conciencia de que la unidad nacional, entendida como el propósito de acción en común de todos los actores sociales, es un fundamento clave de la seguridad de la República.
Y así entenderlo cobra especial trascendencia frente a los nuevos factores de riesgo (narcotráfico, terrorismo, delincuencia internacional, por ejemplo), que obligan a revisar comportamientos, aunque sin alterar los elementos que le otorgan identidad a la doctrina nacional de la seguridad, que tal nacional debería ser, sin negar sus contenidos universales.
Por ello, sin ejercer deliberancia, hecho que siempre ha estado restringido en los textos constitucionales para enfatizar en su obediencia, siempre han reclamado su derecho a que se respeten los fueros que la propia Constitución le otorga.
Así, el caso del capitán de corbeta I. M. Edwin Ortega Sevilla, va en vía de convertirse en emblemático.
Sin duda, las FF. AA. ecuatorianas, garantía de soberanía nacional, son también certeza de que permanentemente harán honor a su misión constitucional de “protección de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos”.
Solo un cambio profundo en un futuro no muy lejano podrá devolvernos la dignidad. Los espacios cedidos al Gobierno forman parte de diez años de infamia y de deshonor para la entidad con mayor credibilidad del país. Ya no solamente dependerá de quienes detenten el poder, estará también en manos de los valientes soldados dispuestos a reconstruir y resurgir de las ruinas, obra de las políticas del socialismo del siglo XXI y de las acciones mal enfocadas del Foro de Sao Paulo.

Deja un comentario